Por meio de reflexões procuraramos não só conhecer o Judaísmo, senão desenvolver vivências em nossas tradições.
domingo, janeiro 08, 2012
A vida de um Sobrevivente do Holocausto
Un Soldado Israelí escribe una carta
Nuestro joven país, construido a partir de las cenizas del Holocausto, no le da la espalada a la humanidad.
por Aron Adler*
Mi nombre es Aron Adler. Tengo 25 años, nací en Brooklyn, Nueva York y crecí en Efrat, Israel. Aunque mi vida es muy ajetreada, no la considero inusual. La mayoría del tiempo soy sólo un ciudadano israelí. Durante el día trabajo como paramédico en Maguén David Adom, el Servicio Nacional de Emergencia Médica. De noche, estoy en mi primer año de abogacía. Me casé este último octubre y estoy empezando un nuevo capítulo en mi vida junto con mi maravillosa esposa Shulamit.
Unas pocas semanas al año soy convocado al ejército israelí para cumplir mi obligación como reserva. Sirvo como paramédico en una unidad de paracaidistas. Mi escuadrón está formado por otros como yo, gente que vive vidas normales y que da un paso al frente cuando la responsabilidad llama. El más grande en mi brigada tiene 58 años, padre de cuatro mujeres y abuelo de dos, hay dos banqueros, un ingeniero, un terapeuta y mi comandante de 24 años, que sigue tratando de resolver qué hacer con su vida. Durante casi todo el año somos sólo personas normales viviendo nuestras vidas, pero por 15-20 días al año somos soldados en el frente, preparándonos para una guerra que esperamos no tener que combatir.
Este año, nuestra unidad de reserva fue colocada en el límite entre Israel, Egipto y la Franja de Gaza, en un área llamada “Kerem Shalom”. Además de las cosas “típicas” para las que nos entrenamos - guerra, terrorismo, infiltración, etcétera - este año nos enfrentamos a un nuevo desafío. Varios años antes, refugiados africanos habían comenzado a cruzar la frontera con Egipto desde Sinaí a Israel para buscar asilo, huyendo de las atrocidades en Darfur. Lo que empezó con un pequeño número de hombres, mujeres y niños escapando de los cuchillos de Yanyauid y de los violentos fundamentalistas en busca de una vida mejor en otro sitio, se convirtió en una industria organizada de tráfico humano. A cambio de una gran suma de dinero, muchas veces los ahorros de toda la vida, que se le pagaba a los beduinos “guías”, les era prometido a esos refugiados ser transportados desde Sudán, Eritrea y otros países de África a través de Egipto y el desierto de Sinaí, hasta el suelo seguro de Israel.
Cada vez escuchamos más historias sobre las atrocidades que esos refugiados sufren en su camino a la libertad. Son víctimas de extorsión, violación, asesinato e incluso robo de órganos, mientras sus cuerpos son dejados para que se pudran en el desierto. Entonces, si tienes suerte, después de sobrevivir esta experiencia atroz cuya recompensa es la libertad, sólo cuando una valla de alambre de púas los separa de Israel y su destino, deben hacer una última “carrera de la muerte” y tratar de evadir las balas de los soldados egipcios apostados a lo largo de la frontera. A los soldados egipcios se les ordena disparar y matar a cualquiera que esté tratando de cruzar la frontera para salir de Egipto y entrar a Israel. Es un evento casi siempre nocturno.
Los que logran cruzar la frontera, se encuentran primero con soldados israelíes, personas como yo y los de mi unidad, cuya misión principal es defender las vidas israelíes. De un lado de la frontera los soldados disparan a matar. Del otro, saben que serán tratados con más respeto que en cualquier otro de los países que atravesaron hasta ahora.
La región en donde ocurre todo esto es altamente sensible y riesgosa desde un punto de vista de seguridad, un área atestada con terror en cada esquina. Se encuentra a sólo unos pocos kilómetros al sur del lugar donde fue secuestrado Gilad Shalit. Sin embargo, los soldados israelíes que están frente a estos refugiados no los reciben apuntándoles con un arma, sino con una mano amiga y con el corazón abierto. Los refugiados son llevados a una base militar cercana, donde les dan ropa, una bebida caliente, comida y atención médica. Finalmente, están a salvo.
A pesar de que vivo en Israel, y conozco lo que ocurre en la frontera egipcia por lo reportes que transmiten los medios de comunicación, nunca había entendido la intensidad y la complejidad del escenario hasta haberlo experimentado yo mismo.
Durante las últimas noches vi muchísimas cosas. A las 9 de la noche anterior, llegaron los primeros reportes sobre disparos oídos desde la frontera egipcia. Minutos después, los exploradores del ejército israelí divisaron grupos pequeños de personas tratando de cruzar la valla. Durante casi una hora, recogimos a 13 hombres - congelados, descalzos, deshidratados - algunos sólo vestían ropa interior. Sus cuerpos estaban llenos de heridas. Los reunimos en un cuarto, les dimos mantas, té y tratamos sus heridas. No hablo ni una palabra en su idioma, pero sus miradas decían todo, y me recordaron nuevamente por qué estoy orgulloso de ser judío e israelí. Tristemente, nos enteramos después que los disparos que escuchamos fueron fatales, matando a otros tres que estaban huyendo por sus vidas.
Durante los 350 días del año que no estoy en servicio activo, cuando sólo soy un hombre más tratando de subsistir, la gente encargada de hacer este trabajo asombroso, estas acciones admirables, la gente que presencia estos eventos, son casi siempre jóvenes soldados israelíes que acaban de terminar su escuela secundaria, y están haciendo su servicio obligatorio en el ejército israelí. Algunos tienen sólo 18 años.
La ola de refugiados es una carga pesada para nuestro pequeño país. Más de 100.000 han escapado en esta dirección, y centenares más cruzan la frontera cada mes. Los problemas sociales, económicos y humanitarios originados por el ingreso de refugiados son enormes. También hay serias consecuencias de seguridad para Israel. La oleada de refugiados africanos plantea una crisis para Israel. Israel todavía no ha encontrado una solución para lidiar con esta crisis efectivamente, balanceando los asuntos sensibles en el ámbito social, económico y de seguridad, y esforzándose por cuidar a los refugiados.
No tengo las respuestas para estos complejos problemas que necesitan ser resueltos con desesperación. No estoy escribiendo estas palabras con la intención de tomar una posición política o una postura táctica en el tema.
Israel ha dejado la política de lado para tomar el rumbo ético humanitario, como tantas otras veces.
Estoy escribiendo para contarte a ti y a todo el mundo lo que está ocurriendo aquí, en la frontera egipcio-israelí. Y para contarte que a pesar de los serios problemas causados por esta crisis nacional, esos refugiados no tienen ninguna razón para temernos. Porque ahora saben, como todo el mundo necesita saber, que Israel no le da la espalda al sufrimiento y al dolor. Israel no ha mirado para otro lado. El Estado de Israel ha dejado la política de lado para tomar el rumbo ético y humanitario, como tantas otras veces, cada vez que hay sufrimiento y desastres naturales en el mundo. Los judíos sabemos demasiado sobre sufrimiento y dolor. El pueblo judío lo ha sufrido. Hemos sido refugiados y perseguidos muchas veces, por miles de años, por todo el mundo.
Hoy, cuando los refugiados africanos cruzan nuestras fronteras en busca de libertad y una vida mejor, y algunos por miedo a perder la vida, es notable cómo Israel se encarga de ellos, a pesar de la enorme presión que eso pone en nuestro país en muchos niveles.
Nuestro joven y próspero país judío, construido a partir de las cenizas del Holocausto, no le da la espalda a la humanidad. Aunque ya lo sabía, esta semana lo volví a vivir en primera persona. Estoy enmudecido por la emoción y el inmenso orgullo de ser miembro de esta nación.
Con amor por Israel,
*Aron Adler, escribiendo desde la frontera entre Israel, Gaza y Egipto. – Publicado en AishLatino.com
quinta-feira, janeiro 05, 2012
O valor dos livros
Longa Vida Para os Livros
Rabino Chefe da Inglaterra,
Professor Jonathan Sacks
Certa vez, quando David Blunkett era Secretário de Estado para a Educação, ele mencionou que estava dedicando o ano escolar vindouro a uma campanha pela educação. Perguntou-me se eu teria algum ditado judaico sobre instrução. Respondi que o início do ano acadêmico quase sempre coincide com as Grandes Festas Judaicas, o Ano Novo e o Dia da Expiação. Durante toda aquela época rezamos a D'us para que “nos inscreva no Livro da Vida”. Quando os judeus pensam em vida, pensam num livro. Para nós, ler é viver.
Então fui surpreendido com o forte apelo de Caitlin Moran feito em agosto daquele ano para que as bibliotecas locais fossem poupadas do programa de corte de gastos do governo. “Bibliotecas”, disse ela, são “catedrais da mente; hospitais da alma; parques temáticos da imaginação. Numa ilha fria, chuvosa, são os únicos espaços públicos abrigados onde você não é um consumidor, mas sim um cidadão. Um ser humano com cérebro e coração, com desejo de ser elevado, em vez de um consumidor com um cartão de crédito.”.
Que frase linda e verdadeira. É impossível exagerar até que ponto os judeus são – a frase vem do Alcorão – um “povo do livro”. Tenho argumentado que o Judaísmo tomou a forma que tem por causa de uma das maiores revoluções na tecnologia da informação, a invenção do alfabeto em oposição aos sistemas baseados em sinais da escrita cuneiforme mesopotâmica e dos hieróglifos egípcios.
Desde o início, o Judaísmo se tornou uma religião na qual a educação era o ato fundamental. Ensina teus filhos, diz Moshe muitas e muitas vezes.
Para entender aqueles sistemas a pessoa tinha de memorizar centenas de símbolos, o que significa que apenas uma minoria podia fazê-lo. O resultado foram às elites literatas e as sociedades hierárquicas. O primeiro alfabeto, Proto-Semítico, que apareceu no Deserto do Sinai há 38 séculos, tinha pouco mais de vinte símbolos. Pela primeira vez nascia a possibilidade de uma sociedade de instrução universal. Isso foi o que Profeta Ishaiahu (Isaias) quis dizer quando declarou: “Todos os seus filhos serão instruídos sobre o Eterno e grande será a paz de seus filhos.”.
Desde o início, o Judaísmo se tornou uma religião na qual a educação era o ato fundamental. Ensina teus filhos, diz Moshe muitas e muitas vezes. “Ensina-os”, diz nossa prece mais sagrada, o Shemáh, “quando estiveres sentado em casa ou viajando numa jornada, quando te deitares e quando te levantares.” O Talmud considera o estudo como um ato religioso ainda mais elevado que a prece.
O objeto mais sagrado no Judaísmo é um livro, o Rolo da Toráh. A reverência que prestamos a ele é impressionante. Ficamos em sua presença como se fosse um rei, dançamos com ele como se fosse uma noiva, e se, D'us não o permita, for profanado ou danificado sem chance de recuperação, nós o enterramos como se fosse um parente falecido.
De alguma forma essa reverência se transferiu para os livros em geral. Descartes disse “Penso, logo existo.” Os judeus dizem: “Aprendo, portanto eu sou.” Essa reverência pelo estudo continuou com os judeus por mais que tenham se tornados afastados da religião.
Há muitos tipos de pobreza que devemos tentar eliminar, mas o empobrecimento intelectual talvez não seja o mais profundo e debilitante de todas as pobrezas.
Sergey Brin, cofundador do Google, certa vez disse que vinha “de uma daquelas famílias de judeus russos que esperavam que até o encanador tivesse um Ph.D.”
Então eu repito a descrição de Caitlin Moran sobre os livros como portões – “cada livro que se abre era tão empolgante quando Alice colocando seu anel de ouro na porta.” Um livro notável é uma jornada que amplia a vida da mente. É uma ideia que jamais devemos perder. As bibliotecas são um elemento essencial de uma boa sociedade. Elas democratizam o conhecimento, dando-nos igual acesso ao legado da humanidade. Há muitos tipos de pobreza que devemos tentar eliminar, mas me pergunto se o empobrecimento intelectual talvez não seja o mais profundo e debilitante de todas as pobrezas.
John Donne escreve que “Toda a humanidade é de um autor, e é um volume.” Ele relacionou isto com a morte: “Quando um homem morre, um capítulo não é arrancado do livro, mas traduzido num idioma melhor.” No Judaísmo, preferimos pensar sobre a vida. Cada um de nós é uma letra no livro de D'us. Como uma letra, não temos um significado por nós mesmos, mas juntados a outros em famílias, comunidades e nações, formamos sentenças de parágrafos e nos tornamos parte da história de D'us.
Isaac Bashevis Singer disse certa vez: “D'us é um escritor e nós somos seus coautores.”
Que jamais venhamos a perder nosso amor pelos livros e pela vida.
*********************************************
- Este escrito teve algumas correções e também se ajeitou alguns conceitos, isto foi feito pelo Rabino Prof. Ruben Najmanovich, com a colaboração de Lawrence Kilshaw
quarta-feira, janeiro 04, 2012
O Judaísmo e a Ciência – 3ª Parte
¿Quién dijo que la Tierra es
redonda?
Cualquier ser humano medianamente informado sabe que en la antigua Grecia dominaba la convicción de que la Tierra tenía forma plana; y que tres ballenas de tamaño cósmico le servían de apoyo al espacio. Otras civilizaciones sostenían que no era sino sobre elefantes que nuestro "planeta" descansaba. Así también, nadie dudaba de que los terremotos se debían al movimiento eventual de esos pilares y sostenes zoológicos. Intolerable por su "falta de lógica" se consideraba a la idea de una tierra esférica, un planeta "flotante" (con todo lo que ello implica).
Luego de las travesías de Colon, inmovible en su certeza de la redondez terrestre, reconocieron los hombres de ciencia que toda la sabiduría anterior, basada en la contraria teoría (anteriormente expuesta), era equivocada. Sin embargo, el común de la gente, la mayoría, continuaron viviendo bajo la sombra del error. A lo largo del tiempo la esferidad de la tierra acabo por afirmarse, y recibió en las últimas generaciones el indiscutible sello de la ciencia. (Si aun caben dudas, de más esta decir que sobran pruebas que desmienten la hipótesis de un plano planeta basado sobre animales).
Sin embargo hay que reconocer que en la antigüedad, a causa de la carencia de tecnología, conocimientos e instrumental, no había razón para no suponer que la tierra era plana (o cualquier otra ocurrencia). Mas todavía si se tiene en cuenta que la idea de un planeta redondo implicaba el engorroso inconveniente de hombres, en cierto lugar del mundo, parados cabeza abajo (Newton, por supuesto, aun no había nacido).
...Pero; en el Zohar Hakadosh, pilar de la Cabaláh, escrito hace más de 2000 años, estaba ya registrada la aseveración de la real forma del planeta tierra y la gravedad, y con lujo de detalles.
Dice en Zohar, Vaikrá daf (pagina) 10a:
"El mundo gira y, a su vez, tiene forma esférica. Sobre él, sus habitantes están de pie y cabeza abajo. Y todas las criaturas de la Tierra, que viven en distintos puntos de ella, tienen apariencias distintas: en color de piel, rasgos faciales, etc. El sol determina cambios climáticos en cada zona [estaciones], y además alumbra una parte mientras la otra permanece en la oscuridad. Hay lugares iluminados siempre y que no se encontrará en ellos noche sino en períodos de tiempos cortos [los polos]. Porque así está escrito en los Salmos (Tehilim - Salmos 139): "Te agradezco por las luminarias y son sorprendentes Tus obras". Y este secreto es transmitido por la sabiduría de la Toráh".
De este fragmento del Zohar se desprende algunas ideas considerables:
1. Una tierra esférica.
2. Habitantes en toda la extensión de su territorio.
3. La fuerza de la gravedad.
4. Diferenciación de razas de acuerdo a sus características físicas.
5. Relación entre hábitat natural y características físicas.
6. Distinción entre noche y día unitemporales.
7. Sectores en que reina la luz durante gran parte del año incesantemente, o sea, los polos terrestres.
Los Sabios de Israel no ignoraban entonces que este modo de pensar era suyo propio y que resultaría extraño a los sabios de las demás naciones; es por eso que al final del párrafo definieron estas consideraciones en calidad de secreto. Además, señalan que el origen de estos conocimientos no es resultado de investigaciones sino de una transmisión bíblica, recibida en el Monte Sinaí, por D's, el creador y arquitecto del planeta y el cosmos y todo lo existente; lo que vemos y lo que nos está oculto; lo que sabemos y lo que aun no hemos descubierto.
¿Cuántas estrellas hay en la constelación Pléyades?
En esta constelación distanciada a 300 años luz de la tierra, distinguimos, a simple vista en una noche clara y despejada, seis estrellas. Una visión muy aguda permite ver siete y tal vez ocho. Por eso consideraron los astrónomos durante muchas generaciones que las pléyades eran ocho estrellas.
Sin embargo en el año 1609 gracias al telescopio diseñado por Galileo Galilei comenzó a pensarse que el numero de estrellas de tal constelación era un tanto mayor.
En los últimos años, con la ayuda del radiotelescopio se descubrió que está compuesta de más de cien (ver "Ejercito Celestial" pag. 134, astrónomo Dr.N.Vidal y Enciclopedia Judaica, pag. 674.).
En el Talmud, Tratado de Berajot 58b dice lo siguiente:
"Cómo son las Jimhá (pléyades). Dijo Shmuel: como cien estrellas [la conforman]. Hay quienes dicen que están concentradas y muy cercanas unas de otras, pero hay quienes opinan que están dispersas".
(Consultar también la exegesis de Rashi).
El Talmud fue escrito hace aprox. 1500 años. Como es de suponer, en aquella época aun no habían telescopios, por lo menos, no oficialmente. (vean articulos anteriores a este0
Los investigadores de astronomía no judíos no aceptaban de manera totalmente las palabras del Talmud; incluso intentaban refutarlas con todos los medios posibles. Sin embargo los Sabios del Talmud se mantuvieron firmes en su posición. Esto es porque tenían la convicción de que los conocimientos que poseían provienen del Creador del universo, que incluye también a las pléyades, y quién mejor para decir qué y cuántas cosas hay en el universo, que su propio Creador...
Este conocimiento lo recibieron los Sabios de Israel de boca de sus mayores y estos de sus mayores ininterrumpidamente hasta Moshe Rabenu que lo recibió de D´s en el Monte Sinaí.
terça-feira, janeiro 03, 2012
O Judaísmo e a Ciência – 1ª Parte.
¿Quién inventó el telescopio?
Impresionante. Por medio de un tubo hueco con un mínimo de dos vidrios preparados especialmente y colocados de manera correcta se logra observar claramente objetos que se encuentran a grandes distancias y que, a simple vista, siquiera son divisorios. Obviamente nos referimos al telescopio.
Según nuestros registros (los que quienes han escrito la historia nos quisieron legar) dicho sorprendente instrumento fue inventado por el famoso y censurado científico italiano Galileo Galilei (1563-1642).
Algo sabido y reconocido es que el pueblo judío brindo a la humanidad numerosos distinguidos astrónomos y estudiosos y conocedores del cosmos, muchos de ellos rabinos y sabios de la Tora, quienes obtuvieron sus conocimientos estelares en las fuentes bíblicas y talmúdicas.
Uno de los mayores exponentes, a modo de ejemplo, es el gran Tanaita, Presidente del Sanedrín (parlamento y suprema corte rabínica de Israel), Raban Gamliel de Yavne. La Mishnáh en el tratado de Rosh Hashanáh comenta que era una persona por demás versada en astronomía, que poseía en su altillo una especie de "observatorio" con cuadros y gráficos de los distintos cuerpos celestes y sus alternativas posicionales, según la época del año.
Cabe la pregunta> ¿Como sabia Raban Gamliel todo esto? ¿De donde obtuvo las imágenes y mapas de planetas distantes, la luna y las estrellas? Difícilmente haya tenido acceso a alguna moderna enciclopedia o atlas de astronomía, o halla navegado por el web site de la NASA y accedido a las fotos de última generación obtenidas por el radiotelescopio "Hubble"...
El Talmud, en el Tratado Eruvin, hoja 43b, nos comenta lo siguiente:
"Raban Gamliel tenía un tubo hueco con el que, cuando miraba a través de él, podía ver a distancia de dos mil codos tanto por mar como por tierra. Con el mismo tubo le era posible averiguar tanto la profundidad de un valle como la altura de una palmera".
Al referirnos a Raban Gamliel: ¿no estaremos hablando del verdadero inventor del telescopio, 1600 años antes de lo registrado...?