segunda-feira, dezembro 31, 2012

El Tiempo en el Judaísmo

El Judaismo y el valor del tiempo

Tiempo y judaismo

La mayoría de las ideas en el judaísmo aunque no son tangibles, son accesibles ya que están conectadas al tiempo. Son celebradas en días específicos dentro de un ciclo anual de fiesta y ayuno, y ancladas al espacio por medio de materiales como son las matzot, las velas o las cabañas.

Algo que podría ser hecho en cualquier momento y por cualquier persona, no será hecho nunca por nadie. El judaísmo preserva los principios y eventos cataclísmicos de la historia mediante un sistema definido y estructurado de prácticas específicas que requieren nuestra adherencia a ellas.

Los Años

Los antiguos pueblos empezaron a contar los años de sus calendarios con el reinado de su nuevo monarca. Cuando el cristianismo comenzó a dominar el mundo occidental, empezó a contar la historia a partir del nacimiento de su propio “rey” y después lo hizo según en el calendario gregoriano. Por lo tanto - según ellos - la historia fue dividida en dos períodos: antes del nacimiento de su “rey” y después del nacimiento de su "rey”.

Sin embargo, el judaísmo no estuvo de acuerdo en dividir la historia de esta forma; ni siquiera dividió la historia universal para marcar la fecha del nacimiento de Abraham o de Moshé. Por lo tanto, el calendario judío nunca estuvo orientado de esta manera.

Por muchos siglos, los judíos contaron los años a partir de un evento - el evento formativo que le dio existencia como pueblo: el éxodo de Egipto. Sin embargo, después de la destrucción del Segundo Templo en el año 70 de la cuenta común, este evento sustituyó por algún tiempo el uso del éxodo como la fecha inicial de la cuenta.

Pero el sentimiento del pueblo judío - el cual se expresó sólo algunos siglos más tarde - fue que incluso un evento de tal magnitud como fue la destrucción del Templo, no era suficiente motivo como para trazar una línea a través del tiempo recomenzando a contar la historia del mundo a partir de ese momento.

Sólo un acontecimiento pudo servir para ser el principio de la historia: el principio de la historia misma. El judaísmo determinó contar los años del calendario bajo una escala universal desde la creación del universo. Pero exactamente, ¿cuántos años tiene la tierra?

Inclusive los científicos con los instrumentos más avanzados y precisos sólo están seguros de una respuesta: no hay una respuesta precisa sobre esto. El único método para los sabios fue contar los años de acuerdo con la cuenta literal de la creación, escrita en la Biblia.

Por lo tanto, lo que en el calendario hebreo es 5761, implica de acuerdo a la Torá, 5761 años de soberanía de D'os en el mundo, y ese es su significado eterno.

Pero esto representa un problema. Los judíos, dondequiera que estuvieran, siempre fueron una minoría, y mientras ellos contaban el tiempo según su propio calendario, ellos estaban viviendo en un mundo en el que la mayoría de la gente difería con su método de contar el tiempo. Los judíos no podían ignorar la manera mediante la que el mundo contaba el tiempo - la base de la vida diaria del ser humano. A pesar de que el judaísmo busca idealmente trascender éste mundo, de hecho está en “este” mundo. Por eso, la comunidad judía necesitó adaptarse a un calendario secular para usos hábiles.

Como resultado, el judaísmo tuvo que vivir su vida secular de acuerdo a las demás “naciones” y dividir la historia de acuerdo a las fechas del calendario gregoriano.

Pero el judaísmo nunca pudo adaptarse a los términos que indican que la línea divisoria de la historia comenzó con el nacimiento de un cristo (voz que deriva del griego - christós - y que literalmente significa: ungido) y es por eso que no usamos los términos a.c. y d.c. para marcar las fechas, sino que decimos: “antes de la era común - a.e.c." y “de la era común - e.c.".

En términos judíos estamos viviendo en el año 2000 de la era común; el antiguo Templo fue destruido en el 70 de la era común; los macabeos se rebelaron en el 165 antes de la era común, etc.

Sin embargo, el calendario judío, no reconoce esta manera de contar el tiempo, manteniendo su forma original a partir de la creación del hombre.

Los judíos celebramos Rosh Hashaná (el comienzo del año), en el día en que la Torá considera que fue la creación del hombre, de acuerdo con su cálculo literal, el primer día del mes hebreo Tishrei, que generalmente cae a finales de septiembre.

Los Meses

Los judíos contamos los meses de acuerdo al ciclo de la luna, mientras que los patrones de la civilización occidental son a partir del sol. Esto presenta un dilema. La luna rota más lento que el sol - aproximadamente 48 minutos en un día, y es por eso que en un lapso de 12 ciclos lunares (cada ciclo lunar tiene una duración de 29 ½ días) el año de la luna es 11 días más corto que el año del sol (354 días). Y después de tres años la diferencia de días entre el ciclo solar y ciclo lunar es de 33 días.

Esta diferencia de días provoca un problema para el calendario judío, pues la Torá nos ordena que debemos festejar la fiesta de Pesaj en la época de la primavera. Pero por cuanto que el calendario lunar pierde más de un mes cada tres años solares, entonces Pesaj se va desplazando, y cada año caería en una diferente época del año, como ocurre con las fechas del calendario musulmán que solamente es lunar y sus días particulares - como el mes de ayuno llamado ramadán - caen a veces en la primavera, a veces en verano, etc.

Pero los maestros del Talmud, encontraron una solución para salvar esa diferencia de once días entre el ciclo lunar y el solar. Ellos le hicieron un ajuste al calendario añadiéndole siete meses especiales (llamados “segundo Adar”) en un ciclo de 19 años. De esta manera, crearon un calendario que puede contar los meses de acuerdo con la luna a la vez que permite festejar las distintas fiestas en su estación correspondiente.

El primer día del mes lunar, llamado Rosh Jodesh, era proclamado originalmente por la corte central de Jerusalem después de que cada luna nueva era vista. Después de la destrucción de Jerusalem, el Rosh Jodesh era calculado por medio de un calendario astronómico que determinaba en qué días las festividades tendrían lugar.

La Torá designa ciertos días del mes como principio de las festividades. Como la gente no puede manejar meses de 29 ½ días, algunos meses son de 29 días y algunos de 30 días. Los meses con 30 días tienen dos días de Rosh Jodesh y los de 29 un solo día.

Como repetición de la tradición antigua de la proclamación de la luna nueva, el sábado antes de Rosh Jodesh se anuncia el comienzo del nuevo mes durante el servicio en la sinagoga. Los judíos celebran la venida del nuevo mes con rezos anexos al servicio normal.

Además, Rosh Jodesh es un día parcialmente festivo para las mujeres, y a ellas les fueron brindados estos días por el mérito de la rectitud de las mujeres de la generación del desierto, que no quisieron entregarles a los hombres sus joyas para la realización del becerro de oro.

Las Semanas

Los judíos cuentan las semanas de Shabat a Shabat. El Shabat es la corona de la semana; es la corona de las fiestas judías; la corona del espíritu judío. El Shabat es la reina. Es una pequeña muestra del mundo venidero. El día del Perdón, Iom Kipur, es el único día que tiene más santidad que el Shabat.

“Más de lo que los judíos cuidan el Shabat, el Shabat los cuida a ellos” - alguna vez dijo un gran escritor.

Está tan presente en los seres humanos que no importa cuantas sociedades han tratado de anularlo, no han podido. Algunos pueblos, simplemente lo movieron de día: Los cristianos al domingo y los musulmanes al viernes. El Shabat pone una marca al individuo, a la nación, a la semana.

Todos los fines de semana dan lugar al Shabat. De hecho, los días no tienen nombres, sólo números, y todos éstos anticipan la llegada del séptimo día, la llegada del Shabat.

Los días de domingo a viernes son vistos psicológicamente, como pasos dirigidos hacia el Shabat, el “lugar en el tiempo”. Ropa linda es vestida en Shabat, comida especial es servida, invitados especiales acompañan a la familia en este día y conversaciones significativas son reservadas para el Sha.

El viernes, por su proximidad al shabat, realmente pierde su identidad; es simplemente érev Shabat, el límite antes de shabat, en el que inclusive los más grandes estudiosos ayudan en la cocina.

Siguiendo la analogía de los días de la semana como escalones hacia el Shabat, al final de shabat, los judíos experimentan un descenso en su espiritualidad a causa de la salida del Shabat, pues la vida en su nivel más bajo debe empezar en el primer día de la semana.

Los Días

En el judaísmo el día no comienza y termina a la media noche como ocurre en el calendario secular. La media noche no es un evento astronómico significativo.

En la era antes del reloj moderno, una hora específica de la noche no se podía saber con precisión, mientras que una hora del día era fácilmente determinada al ver la localización del sol.

Para esto el día debía empezar con estandartes precisos, simples y universalmente reconocidos. Esto significaba que el día debía ser contado ya sea a partir del principio de la noche o del día.

En el concepto judío del tiempo, el día empieza con la puesta del sol en la noche (la aparición de las estrellas) seguido de la mañana (que técnicamente empieza con el amanecer). Lo previamente mencionado es descrito por la Torá de la siguiente manera: “Y fue la noche y fue la mañana; el primer día”.

Por esta razón, el Shabat empieza el viernes en la noche y termina con la aparición de las estrellas el sábado en la noche. Asimismo ocurre con las otras fechas y festividades, como ser Sucot, Pesaj, Shavuot, Rosh Hashaná, Iom Kipur, el ayuno de Tishá Beav, Januká y Purim.

El hecho de que el día comienza a la noche es una metáfora de la vida misma. La vida empieza con la oscuridad del vientre materno, después se enfrenta al resplandor de la luz y eventualmente finaliza con la oscuridad de la tumba, lo que precede a un nuevo amanecer en el mundo venidero.

La vida consiste en luz y oscuridad: “Y fue la noche, y fue la mañana”. Lo que hagamos con el tiempo es lo que cuenta.

Fascinarse por la vida - En español

Fascinación de la Vida

Fascinación por la vida

Los niños viven en un estado natural de asombro. Para recuperar esa energía, identifica lo que te fascina más de la vida. Ponte metas para vivir y persíguelas con incansable fascinación.

Todos nosotros hemos experimentado una gran fascinación al sentarnos en el borde de la silla. En ese momento estábamos totalmente imbuidos en la emoción de vivir.

Es por eso que una crisis – a pesar de que da miedo – es tan estimulante. Demanda de nosotros una completa atención, y el unísono de la mente y el corazón es estimulante. Estamos cien por cien vivos.

Si puedes reproducir esa sensación cada día de la vida, entonces estarás volando alto!

El  concepto: mitiashev libó betalmudó, literalmente significa “asienta los estudios en tu corazón”. Esto significa que cuando comienzas cualquier actividad, no sólo debes llevar a tu cuerpo. Asegúrate de que tu mente y tu corazón estén también allí. Conecta tus necesidades emocionales con tu apreciación intelectual. De otra manera, todo lo que obtendrás de la vida es una experiencia a medias.

Introdúcete completamente en lo que estás haciendo. Ya sea que estés estudiando biología, marketing, o cómo educar a los hijos – fascínate. Porque cuando estamos fascinado, tenemos una captación y una retención más grande – y al final haremos un mejor trabajo.

¿A quién le importa?

La razón por la cual frecuentemente carecemos de fascinación es porque no nos damos cuenta cómo la información nos beneficiará.

¿Podrías disfrutar de una clase sobre carburadores de autos? ¿Una detallada descripción de cómo la gasolina se mezcla con el aire para generar combustión? Quizás es interesante por cinco minutos. Luego zzzz...

Hay una situación en la cual tienes garantizado que este tema te fascinará. Imagínate que te quedas estancado en el desierto con el carburador roto.

¿Entiendes lo que digo? Si alguien te ofrece enseñarte una detallada clase sobre carburadores, tú dirás: “Uau!! Fascinante!! Habla despacio porque quiero tomar nota!”.

¿Qué es lo que cambió tu perspectiva?

Los carburadores repentinamente se hicieron relevantes. En otras palabra, algo que es muy aburrido en un minuto, puede ser totalmente fascinante el minuto después – todo tiempo que percibamos su importancia en nuestras vidas.

Nota cómo dejaremos de leer una propaganda que dice: “Gana un millón de dólares. Garantizado”. Prestamos atención, estamos interesados!

Entonces, la próxima vez que alguien te muestre alguna información, no digas: “¿A quién le importa? “. Sino, conecta esa información a tus deseos. Define: ¿por qué quiero saber acerca de esto? ¿Cómo es que esto es relevante en mi vida? ¿Cómo puedo integrar esa idea en forma práctica?

Una vez que te comprometes a aplicar la sabiduría, verás cuán fascinante puede ser

La Fórmula de la Fascinación

Aprende de tus éxitos. “La fascinación” te ha golpeado en el pasado. Descubre por qué un tema seco como biología de repente se hizo fascinante. ¿Qué pasó? ¿Qué te llevó a conectarte con su belleza?

La clave es descubrir cómo la idea intelectual habla a tus emociones. Hay profundas verdades espirituales en la biología – ej.: la simetría artística de los organismos, la unidad holística del mundo de la naturaleza, etc.

Entonces, no te limites a una información intelectual. Sino, ve un nivel más adelante y descubre las realidades metafísicas que son paralelas a tu mundo diario.

Esto funciona incluso con los aspectos más mundanos de la vida. ¿Alguna vez te fascinó cortar el césped? De repente comienzas a hacer dibujos en el césped! Descubre lo que ocurrió. ¿Qué fue lo que te atrapó? ¿Estabas en un estado de ánimo en particular que sentiste que querías jugar con eso? ¿Había algún significado básico en vivir que te saliste de eso?

En lugar de sufrir, enfócate en esto toda vez que cortes el césped!

Como ejercicio, piensa acerca de dos momentos en los cuales quedaste fascinado con algo que generalmente no te interesa. Averigua por qué repentinamente diste un vuelco en tu actitud. Ahora toma la respuesta y úsala para la vida. Si tú encuentras que la vida es aburrida, esto hará que tus jugos creativos fluyan de nuevo. Funcionó una vez, puede funcionar de otra vez.

Ve lo que es fascinante en la vida

Los niños viven en un estado natural de asombro. Los niños piensan que todo en la vida se merece atención y que de todo se puede aprender. Para recuperar ese asombro de niño, averigua lo que te fascina más en la vida. ¿La tecnología? ¿La naturaleza? ¿Las relaciones interpersonales? ¿La sociedad? Haz una lista de las diez cosas que más te fascinan en tu vida.

Presta atención al mundo a tu alrededor. Constantemente ocurren cosas fascinantes. Intenta identificar esas cosas en tu experiencia diaria. Guarda tu lista de los “Top 10” a mano para poder “darte un chapuzón de fascinación” siempre.

Sé proactivo en buscar situaciones fascinantes. Una persona que busca oro tiene más posibilidad de encontrarlo que alguien que está escalando una montaña. En cualquier momento, si tú buscas fascinación, es más probable que la experimentes.

Podemos aprender mucho al observar lo que le fascina a otros. ¿Qué clase de película es un éxito garantizado? Noventa asesinatos en una sola imagen – uau!! ¿Cómo pueden hacerlo, un asesinato por minuto? ¿Por qué todos se “prenden” a CNN para un avión estrellándose? O un tornado – casas derrumbadas – uau! Las personas aman las historias de guerra, de terror, fama, los detectives. ¿Por qué tanta fascinación por eso? ¿Cuál es el denominador común? ¿Qué es lo que esto nos dice acerca de la naturaleza humana?

Esto no es una aprobación, sino sólo una observación sobre lo que ha capturado la fascinación del mundo occidental de hoy.

Ahora compara esto con tu propia lista. ¿De qué manera tú te lo estás perdiendo? E igualmente importante, ¿cómo es que puedes evitar trampas peligrosas en las que otros caen? Fascinación de las personas reales

Por un momento... fascínate de cada ser humano. No trates a las personas como objetos. Si tú te diriges al vendedor del negocio como un elemento cuya función es facilitarte la compra, eso no te inspirará, mucho interés.

En lugar de eso, desarrolla tu sentido de la curiosidad. ¿Te gusta tú trabajo? ¿Hace cuánto tiempo que trabajas aquí? ¿Ha sido un día ocupado? ¿Estás al comienzo o al final de tu turno?

Sé amigable, muéstrate interesado y abierto. Esto llenará tu mundo con personajes interesantes y reales.

Si alguien se fascina más con películas y novelas que con la vida misma, es una señal de que algo está mal. Él está viviendo indirectamente, escapándose de si mismo y de su potencial. Qué pena es estar más fascinado de personajes de una novela que de los verdaderos seres humanos. Para que tu vida realmente valga, fascínate de la realidad!

Date cuenta de que la mayoría de las cosas a las que le damos atención son ilusiones. Ellas realmente no nos enseñan nada acerca de la vida. Un programa de TV, una novela, o incluso un diario. ¿Qué realmente aprendes? ¿Puedes aplicar algo de eso a la vida? Terminas la novela y dices: esos personajes eran fascinantes! Piensas que tu vida ha cambiado. Pero ¿cuánto realmente eso te ha enseñado acerca del significado de la existencia?

El libro fue fascinante, pero ¿has aprendido sabiduría para vivir? No necesariamente. Intenta canalizar tu curiosidad natural mediante una conexión con las verdaderas personas. La vida misma es más fascinante que cualquier juego de vídeo. Tú sólo necesitas aprender cómo hacer que el mecanismo funcione.

Conoce lo que quieres de la vida

Una buena manera de quedar fascinado es conociendo a la persona más interesante que jamás hayas visto. ¿Sabes quién es ella? Tú!!! Entonces, siéntate y conversa contigo mismo. Pregúntate: ¿Para qué vivo? ¿Hacia dónde estoy yendo?

Muchas personas carecen de fascinación porque no tienen en claro lo que quieren de la vida. Si tú tienes metas claras, estás mejor equipado para ver el valor de cada experiencia.

Imagina a alguien que tiene una gran ambición de ser médico. En la universidad, toma cursos de paramédico, lee muchas revistas de medicina, es voluntario en el hospital local y se hace amigo de muchos médicos.

Él está enfocado y en el blanco. Cuando se gradúa con un BA, ya está hablando como médico, imita los movimientos de los médicos – todo esto lo hace antes de ingresar a la escuela de medicina.

Si el ser humano sabe qué quiere de la vida realmente, entonces encontrará los caminos y medios para llegar hasta allí. Y se fascinará con cualquier cosa que esté remotamente relacionada con esa meta.

Ten dirección. Conoce lo que quieres. Repasa el itinerario de tu vida. Tu deseo es dominar la vida, y no sólo dar vueltas por allí. Recuerda, eres ambicioso, deseas grandeza. Ese es tu anhelo interno. Las horas que pasas en divertimentos están robando tu grandeza. Seguro que es divertido... pero tú sabes que no es el camino para ser grande.

No esperes hasta que te aburras de tu trabajo. Busca ver adonde tu vida te está llevando, y ponte un camino. Fascínate. Logra tu meta.

Estudia lo que tu corazón desea

Cultiva tus intereses naturales. Si no estás decidido acerca de una carrera, toma la opción que te llama más la atención.

Los Sabios dicen: “La persona siempre debe estudiar lo que su corazón desea”. Si tú aprecias el tema, entonces el estudiarlo se convierte en una experiencia agradable. Más aún, el entusiasmo por un tema se pasa a otro – y ayuda a que sea más fácil estudiar el tema menos fascinante.

¿Tienes dificultad para abrir un libro? Observa el contenido y elige un capítulo que te toque. Usa tu deseo natural como una entrada para dedicarte a algo que de otra manera sería un tema demasiado denso.

Lo mismo se aplica al estudiar sabiduría. ¿Estás abrumado por vastedad de la Torá? Para comenzar, elige un tema que te fascina. Puede ser cómo hacer jalot, cómo escoger un cónyuge, o cómo amar a la humanidad. Con 613 mitzvot de las cuales escoger, deberías encontrar por lo menos una!

Para estar fascinado con la verdad y la sabiduría, toma conciencia de que tu esencia es un alma, no un cuerpo. Esto te ayudará a no perder el tiempo en frivolidades. Comer está bien – por supuesto, tienes que alimentar al cuerpo, y “el sabor” es sin duda, un placer maravilloso. Pero no te pierdas en la comida.

Tú sabes que eres un alma – fascinada de la sabiduría, fascinada de la vida, fascinada del misterio de la existencia. Abre el próximo capítulo. ¿Qué será? Eres un alma encerrada en un cuerpo. Qué situación! Qué emoción!

¿Por qué la fascinación de la vida es un ingrediente de la sabiduría?

· Cuando estamos fascinados y absorbidos, hacemos un mejor trabajo.
· Cuando estamos fascinados, tenemos más energías.
· Para fascinarnos de la verdad y sabiduría, recuerda que eres un alma y no un cuerpo.
· Conecta tu conciencia intelectual con los botones de tu emoción.
· Una verdadera persona es más fascinante que cualquier personaje de TV.
· Ponte metas para la vida y persíguelas con una incansable fascinación.

domingo, dezembro 23, 2012

Historia: Nuestro papel en la Sociedad, en la Comunidad Judía, y con el Pueblo Judío --- En Español

Kol Israel Arevim Ze baze

Ésta es para leer y reflexionar....

Chocante, pero, lamentablemente, muy real... en nuestros días... , y creo que cada un de ustedes en esta lista debe pasar los ojos...

¡Y qué esto nunca acontezca!

Nuestro papel en la sociedad.

Se cuenta una historia sobre lo ocurrido en una ciudad. Típica ciudad del interior que contaba con una pequeña comunidad judía y apenas una sinagoga. Un día, apareció en la puerta del templo y también en el diario comunitario una noticia que impresionó todos: "Con lo más profundo pesar, comunicamos la muerte de nuestra congregación. El féretro partirá de la sinagoga rumbo al cementerio, el domingo, a las 11h".

Bien podía tratarse de una broma, pero todos los anuncios venían con lo sello de la congregación y la firma del rabino. "Debe ser serio" – pensaban.

En el día marcado, la sinagoga esta llena. Nunca si había visto tanta gente de una sola vez. Ha tiempos, aquélla que otrora fuera el centro de la comunidad, andaba huérfana. Pero no en aquel día.

Todos esperaban ansiosamente por el rabino, a fin de preguntarle quien había fallecido. Al final, la comunidad era pequeña y todos se conocían. Estaban todos allá. "¿Quién será el difunto?" – se preguntaban.

De repente, el shamash (bedel) apareció, empujando un carrito con un cajón. Era, de hecho, un cajón; no había dudas. Lo colocó de frente al Arca Santa (Aron Hakodesh) y, pujando una silla, se sentó a su lado.

Súbitamente, se oyó un lloro. La congregación se paralizó. Con sus indumentarias rotas, el viejo rabino se presentó delante de los fieles con la apariencia de quien había perdido un ente muy próximo. "D-os mío" – gritó una señora – "¿será qué su esposa falleció?" No. Estaba allá. "Ay, no. ¿Será qué fue su hijo, su único hijo?" – exclamó otra. Él también estaba allá, bien como su nuera, sus nietos y bisnietos. Todos estaban allá. No faltaba nadie.

Pero nada de eso importaba. Todos se recordaban del rabino sonriente, cálido, tranquilo. Verlo en este estado era deprimente. Mismo no sabiendo el motivo, lagrimas empezaron a verter de algunos ojos. Atentos, los fieles se estiraban para oír y ver mejor. Ni respiraban.

El rabino se dirigió al púlpito. Hizo una predica muy simple, pero extremadamente emotiva. Mismo quien no tenía la menor idea de lo que estaba aconteciendo, se conmovió. Ya en el fin, en ton misterioso y compasivo, miró para el cajón, después para la comunidad y dijo:

"Creo, mis hijos, que nuestra congregación no puede más resucitar. No soy D-os, ni tengo poderes extraordinarios, pero voy a hacer una ultima tentativa. Mientras rezo, con la mayor fe posible, ustedes, en fila india, van pasando para ver el cadáver".

Dicho eso, el shamash se levantó y abrió el cajón. Paró a su lado y empezó a observar allá adentro.

Un frenesí tomó cuenta de los más viejos. "¡Qué absurdo!" – gritaban – "¡Eso no es una costumbre judía!" Pero, los más jóvenes se levantaron y formaron la cola y ellos fueron atrás. El desfile comenzó lentamente y, al pasar, todos miraban, curiosos y admirados, para el cajón.

Como en el fondo había un espejo, cada uno vía su propio rostro adentro del cajón.

En el fondo, en el fondo, esta historia, a pesar de ser una ficticia parábola, acontece con todos nosotros. Nuestras instituciones están ahí, nuestras escuelas, nuestras sinagogas, cada vez más huérfanas, cada vez menos frecuentadas.

Muchos creen que basta ser judío en las Fiestas y conmemoraciones, otros creen que ser judío es apenas una cuestión de fe. Con eso, acaban desconectándose de su responsabilidad comunitaria – su papel en la sociedad judía-, la responsable de nuestra existencia durante milenios. "Y el problema es de los otros" – piensan.

Hubo alguien en el pasado que pensaba de la misma forma. Caín, inconformado con la gracia que su hermano alcanzaba delante de D-os, resolvió matarlo. La grande lección moral de la Perasháh (Porción semanal Bereshit, la primera del Libro Génesis) ésta en la pregunta a él hecha por D-os: ¿Aieca? - ¿dónde tu éstas?  Caín, después de ser cuestionado sobre su hermano, contesta con otra pregunta: ¿Acaso soy guardián de mi hermano?

Ésta pregunta nos es hecha diariamente: ¿Aiénu? - ¿Dónde estamos nosotros? ¿Acaso estamos cuidando a nuestros hermanos cómo deberíamos? ¿Somos responsables de ellos?

Sí, somos. Kol Israel arevim Zé baze - todos somos responsables unos por los otros (Talmud Babilónico - Tratado Shavuot 39a). Hacemos todos parte de un inmenso cuerpo - un pequeño "problema" mal tratado y todo el conjunto puede estar comprometido. Un pequeño ademán puede modificar completamente el regalo y construir un porvenir mejor.

Si queremos que el concepto tan repetitivo y conocido "continuidad judaica" deje de ser un simple slogan; si queremos – como decía Elie Wiesel y otros pensadores, que judío es aquél cuyos nietos continúan siendo judíos – tener orgullo de proporcionar a nuestras familias una autentica vivencia judaica; si queremos, sobretodo, ¡evitar el funeral de nuestra Historia, entonces, es hora de que actuemos! Pues, con la "muerte" espiritual de nuestra tradición, seremos en nosotros los sepultados. Nuestro rostro es que estará en el féretro del desaire e irresponsabilidad.

La pregunta es: ¿dónde estamos nosotros?

Shavua Tov Umeboraj

Historia para refletir: Nosso verdadeiro papel em nossa Comunidade, em Nosso Povo --- Em Português.

Esta é para ler e refletir....

responsabilidade

Chocante, mas, infelizmente, muito real... em nossos dias... , e acho que cada um de vocês nesta lista deve passar os olhos...

E que isto nunca aconteça!

Nosso papel na sociedade.

Conta-se uma historia sobre o ocorrido em uma cidadezinha. Típica cidade do interior contava com uma pequena comunidade judaica e apenas uma sinagoga. Um dia, apareceu na porta do templo e também no jornal comunitário uma noticia que impressionou todos: "Com o mais profundo pesar, comunicamos a morte da nossa congregação. O féretro partirá da sinagoga rumo ao cemitério, no domingo, às 11h".

Bem podia tratar-se de uma brincadeira, mas todos os anúncios vinham com o carimbo da congregação e a assinatura do rabino. "Deve ser serio" – pensavam.

No dia marcado, a sinagoga esta cheissima. Nunca se tinha visto tanta gente de uma só vez. Ha tempos, aquela que outrora fora o centro da comunidade, andava vazia. Mas não naquele dia. Todos esperavam
ansiosamente pelo rabino, a fim de perguntar-lhe quem havia falecido.

Afinal, a comunidade era pequena e todos se conheciam. Estavam todos lá. "Quem será o defunto?" – se perguntavam.

De repente, o shamash (bedel) apareceu, empurrando um carrinho com um caixão. Era, de fato, um caixão; não havia duvidas. Colocou-o defronte a Arca Santa (Aron Hakodesh) e, puxando uma cadeira, sentou-se ao seu lado.

Subitamente, ouviu-se um choro. A congregação paralisou. Com seus trajes rasgados, o velho rabino apresentou-se diante dos fieis com a aparência de quem havia perdido um ente muito próximo. "Meu D’us" – gritou uma senhora – "será que sua esposa faleceu?" Não. Ela estava lá. "Ai, não. Será que foi seu filho, seu único filho?" – exclamou outra. Ele também estava lá, bem como sua nora, seus netos e bisnetos. Todos estavam lá. Não faltava ninguém.

Mas nada disso importava. Todos se lembravam do rabino sorridente, acalentador, tranqüilo. Vê-lo neste estado era deprimente. Mesmo não sabendo o motivo, lagrimas começaram a verter de alguns olhos. Atentos,
os fieis esticavam-se para ouvir e ver melhor. Nem respiravam.

O rabino dirigiu-se ao púlpito. Fez uma predica muito simples, mas extremamente emotiva. Mesmo quem não tinha a menor idéia do que estava acontecendo, comoveu-se. Já no fim, em tom misterioso e compassivo, olhou para o caixão, depois para a comunidade e disse:

"Creio, meus filhos, que a nossa congregação não possa mais ressuscitar. Não sou D’us, nem tenho poderes extraordinários, mas vou fazer uma ultima tentativa. Enquanto rezo, com a maior fé possível, vocês, em fila indiana, vão passando para ver o cadáver".

Dito isso, o shamash se levantou e abriu o caixão. Parou ao seu lado e começou a observar lá dentro.

Um frenesi tomou conta dos mais velhos. "Que absurdo!" – gritavam – "Isso não é um costume judaico!" Porem, os mais jovens se levantaram e formaram a fila e eles foram atrás. O desfile começou lentamente e, ao passar, todos olhavam, curiosos e admirados, para o caixão.

Como no fundo havia um espelho, cada um via seu próprio rosto dentro do caixão.

No fundo, no fundo, esta história, apesar de ser uma fictícia parábola, acontece com todos nos. Nossas instituições estão ai, nossas escolas, nossas sinagogas, cada vez mais vazias, cada vez menos freqüentadas.

Muitos acreditam que basta ser judeu nas Festas e comemorações, outros acham que ser judeu é apenas uma questão de fé. Com isso, acabam desprendendo-se de sua responsabilidade comunitária – seu papel na
sociedade judaica-, a responsável por nossa existência durante milênios. "E problema dos outros" – pensam.

Houve alguém no passado que pensava da mesma forma. Caim, inconformado com a graça que seu irmão alcançava perante D’us, resolveu mata-lo. A grande lição moral da Perasháh (Porção semanal Bereshit, a primeira do Livro Gêneses) esta na pergunta a ele feita por D’us: Aieca? - onde você esta?  Caim, após ser questionado sobre seu irmão, responde com outra pergunta: Acaso sou guardião de meu irmão?

Esta pergunta nos é feita diariamente: Aiénu? - Onde estamos nós? Acaso estamos cuidando de nossos irmãos como deveríamos? Somos responsáveis por eles?

Sim, somos. Kol Israel arevim zé baze - todos somos responsáveis uns pelos outros (Talmud Babilônico - Tratado Shavuot 39a). Fazemos todos parte de um imenso corpo - um pequeno "problema" mal tratado e todo o conjunto pode estar comprometido. Um pequeno gesto pode modificar completamente o presente e construir um futuro melhor.

Se quisermos que o jargão "continuidade judaica" deixe de ser um slogan; se quisermos – como dizia Elie Wiesel e outros pensadores, que judeu é aquele cujos netos continuam sendo judeus – ter orgulho de proporcionar a nossas famílias uma autentica vivencia judaica; se quisermos, sobretudo, evitar o funeral de nossa Historia, então, é hora de agirmos!

Pois, com a "morte" espiritual de nossa tradição, seremos nos os sepultados. Nosso rosto é que estará no esquife do desprezo e irresponsabilidade.

A pergunta é: onde estamos nós?

Shavua Tov Umeborach!!

Jejum de Asara de Tevet – Jejum do 10 de Tevet

10 de Tevet

O Cerco de Jerusalém

clip_image002clip_image003No 10º dia do mês judaico de Tevet, no ano 3336 da Criação (425 AEC), os exércitos do imperador da Babilônia Nevuchadnezzar fizeram um cerco a Jerusalém. Trinta meses depois - em 9 de Tamuz de 3338 - as muralhas da cidade foram arrasadas e em 9 de Av daquele ano o Templo Sagrado foi destruído.

O povo judeu foi exilado na Babilônia durante 70 anos. O dia 10 de Tevet (este ano, 23 de dezembro de 2012) é observado como um dia de jejum, luto e arrependimento. Abstemo-nos de comida e bebida, do amanhecer até o anoitecer, e acrescentamos selichot e outros suplementos especiais às nossas preces.

Mais recentemente, determinado pela Rabanut HaReshit de Israel (Pelo Superior Rabinato de Israel) foi que o 10 de Tevet, seja o dia, que foi escolhido para servir também como "dia geral de kadish" para as vítimas do Holocausto, muitas das quais se desconhece o dia de martírio.

Um antigo costume judaico, que foi revivido em os últimos anos por muitos Lideres Religiosos é pronunciar palavras de inspiração e incentivar o arrependimento nos dias de jejum.

sexta-feira, dezembro 21, 2012

El judaísmo y el amor

Una historia judía de amor

clip_image001Pasando inadvertida, me quedé parada en la puerta de la cocina. Había allí solamente dos personas, pero aun así sentí que no debía entrar.

Me recibió la usual escena de después de la comida. Mi mamá estaba parada junto a la pileta, lavando los platos, mientras mi papá estaba sentado a la mesa, leyendo las páginas abiertas del Talmud. Mi padre hacía comentarios o formulaba preguntas mientras leía en voz alta los textos y los comentarios. Mi mamá escuchaba, añadiendo cada tanto sus propios comentarios y preguntas. Ellos eran compañeros de estudio, porque el estudio era la base de su vida y su única dirección.

Ninguno de los dos pareció darse cuenta de la presencia de su hija menor en la puerta. Por ese entonces yo tenía solamente diez años de edad, pero mi carácter sensible detectó que la cocina estaba llena del amor que sentían el uno por el otro. La cocina estaba tan llena que yo no quería entrar y molestar.

Hollywood jamás podría producir, o siquiera concebir, esta clase de amor. Pero ¿por qué?

Porque en la actualidad, los elementos seculares hedonísticos de la civilización occidental constituyen el factor dominante de esta sociedad en la que se exaltan la belleza y el placer físicos. Las relaciones íntimas son un juego, un deporte, una forma de satisfacción egoísta.

Por el contrario, la civilización judía está arraigada en la creencia en Aquel que es el conocedor, el conocimiento y lo conocido. En consecuencia, podemos decir que fue la voluntad Divina crear un mundo material en el que la espiritualidad es algo oculto. Fue la voluntad Divina crear a la humanidad para que se encargara del Jardín del Edén y nutrieran de su aspecto espiritual. Una pareja no logró hacerlo. Una familia no logró redimirlo. Una nación, un grupo heterogéneo de toda clase de individuos, fue encomendada con la responsabilidad de descubrir cuál era el rasgo esencial de la vida.

Los judíos eran esclavos en el antiguo y poderoso imperio egipcio, cuando Di-s los liberó y los trajo al Monte Sinaí. Allí, sobre la pequeña montaña, se le encomendó al pequeño pueblo una responsabilidad inmensa: hacer de este mundo un lugar de residencia para Di-s.

A fin de lograr esto, Él les dio un plano: la Torá, una enseñanza de vida, que contenía todas las leyes referentes a las tareas mundanas cotidianas de la existencia: económicas, sociales, políticas, religiosas, ritualistas, educativas, nutricionales y, por sobre todas las cosas, que fueran un pueblo santo, porque “Yo, su Dios, soy Santo”. La santidad del pueblo se fue desarrollando no a través de la filosofía ni la teología, sino a través de la aplicación práctica de las leyes de la Torá.

El hecho de que alguien o algo sea santo implica que está separado y está consagrado a un propósito especial. De un pueblo sagrado que se rige por las enseñanzas de Dios se espera que actúe con respeto a todas Sus criaturas. Así es como la presencia de Dios ocupa un lugar central en la vida de todo lo que existe. Actuar con respecto significa actuar con consideración por las necesidades y las circunstancias del otro.

La humildad es algo crucial para esta forma tan sana de respeto. La verdadera humildad proviene de reconocer y admitir a Dios en tu vida. El Rebe de Kotzk enseñó que cuando estamos absortos en nosotros mismos, no queda lugar para que entre Dios.

Respetar la privacidad del otro es la raíz tanto de un sano respeto por uno mismo como de una sana relación con el prójimo, y en especial con el sexo opuesto. La ley judía es la forma de expresión más activa de su alma interna. Jugar juegos o experimentar con la otra persona es algo que se considera intolerable. Únicamente la pareja casada, en la que ambos miembros están consagrados el uno al otro tienen permitido mantener contacto físico. El matrimonio es un lazo monógamo de confianza entre dos personas en la presencia de Dios. Este lazo se ve fortalecido por la privacidad de sus relaciones íntimas. Ellos se abstienen de hacer muestras de afecto en público. Este estándar moral tan elevado fue el que nos ha ayudado a sobrevivir 3.500 años de toda clase de peligros culturales, económicos y políticos. El hogar judío jamás fue una fortaleza; siempre fue un templo.

Aunque mis padres venían los dos de Europa Oriental, cada uno llegó al matrimonio con costumbres diferentes y enfoques diferentes. Sin embargo, dado que estaban centrados en hacer que su cónyuge fuera feliz, se las ingeniaron para ceder, conversar o pacientemente tolerar las idiosincrasias del otro. Para mis padres, el amor era una relación muy personal, muy privada y muy sagrada. Su interés y su preocupación por el otro hicieron que el amor que ellos sentían fuera algo palpable en nuestra casa. Los desacuerdos no eran campos de batalla, sino momentos en los que ellos podían alcanzar una mejor comprensión y apreciación del otro. Aunque ni siquiera sus hijos los vimos tocarse físicamente el uno al otro, la forma en que interactuaban reflejaba una unión interna muy profunda.

Cuando mi papá quería corregir mis modales no tan perfectos, me decía: “Mira en qué forma tan agradable come tu mamá”. Había una calidez en su tono que transmitía sus sentimientos. Mi mamá, que venía de Rusia, donde se comía guefilte fish salado, cocina guefilte fish dulce por deferencia al gusto polaco de mi papá. Cuando mi hermana le preguntó una vez a mi papá una pregunta sobre un tema que ella estaba estudiando, él le dijo: “Ve a preguntarle a mamá: ella entiende eso mejor que yo”.

El respeto y la consideración que ellos se mostraban el uno al otro se extendían a sus hijos, sus amigos, sus vecinos, y hasta a personas extrañas y a los niños y adultos a los que les enseñaban. El verdadero amor no es solamente su expresión visible externa, sino la unión más profunda del simple hecho de pensar en el otro.

Por eso, cuando me quedé parada en la puerta, entendí que una escena de amor judío no necesitaba manifestar en público su componente físico y privado, siendo que su esencia espiritual es tan pero tan potente.

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Agradezco al Rabino Eli Levy, por su ayuda desinteresada en este Blog.

domingo, dezembro 16, 2012

A personalidade do mês

Rabi Moshe ben Maimon (Maimônides), que faleceu no dia 20 de Tevet de 4965 (1204).

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Um dos maiores pensadores do judaísmo, considerado o maior codificador de todos os tempos. Era cientista, médico, líder e influenciou todas as gerações posteriores (1138 – 1204).

Nasceu em Córdoba, Espanha. Aos 11 anos sua família teve de abandonar o país, por causa das perseguições e massacres perpetuados pelos almôadas (muçulmanos fanáticos, oriundos da África do Norte) aos habitantes judeus da Espanha. Durante toda sua juventude, fugiu de um lugar a outro, para escapar às perseguições dos muçulmanos. Finalmente, estabeleceu-se, com sua família, em Fez, na África do Norte.

Estudou Toráh com seu pai e chegou a uma profunda erudição em todos os assuntos. Além disso, possuía uma ampla cultura geral, tendo estudado os livros árabes de ciência e filosofia; era também médico.

Quando os fanáticos chegaram a Fez, a família fugiu novamente, para Eretz Israel (1165). Aqui ficaram durante um ano, em Aco, Jerusalém e Hebron; no final deste período, foram de navio para o Egito.

Maimônides tinha cerca de 30 anos quando chegou ao Egito, ganhando seu sustento como médico. Em 1171 tornou-se o “Naguid (Líder) dos Judeus”, e estabeleceu os princípios da organização da coletividade judaica do Egito. É muito conhecida sua atividade com os judeus iemenitas, ao enviar-lhes a “Igueret Teiman” (Carta do Iêmen), na qual lhes fortalecia o ânimo e os advertia contra os falsos messias; sua mensagem teve forte influência através das gerações.

Sua maior obra – e a única que escreveu em hebraico – foi “Mishnê Toráh” ou “Yad Chazaká” (literalmente: Mão Forte; yad numericamente = 14, número de partes da obra), que é um resumo dos estatutos e preceitos da Torá. Outro livro famoso, sobre os problemas básicos do judaísmo, é o “Guia dos Perplexos”. Ainda na Espanha, escreveu o Comentário à Mishná (escrito em árabe e posteriormente traduzido ao hebraico), onde explica o sentido exato dos textos e assuntos de toda a Mishná.

No “Guia dos Perplexos” baseia-se nos postulados filosóficos do filósofo grego Aristóteles. Maimônides é o único erudito da Halacháh que, vivendo no exílio, incluiu em seus escritos sobre os preceitos uma descrição completa da organização do estado judeu ideal a ser estabelecido em Eretz Israel no futuro, baseando-se nos estatutos da Torá.

Maimônides escreveu ainda importantes obras de medicina. Seu nome foi louvado em todas as comunidades judaicas da Diáspora, e muitos o consideraram o judeu mais importante depois de Moisés (Moshe Rabenu); por isso se diz: “De Moisés a Moisés – não nasceu outro como Moisés”.

Maimônides morreu no Egito; segundo a tradição, seu corpo foi trasladado, a seu pedido, para Tiberíades, onde se encontra o local que é reverenciado como sua tumba.