segunda-feira, março 12, 2018

Hace 75 años los hermanos Scholl morían guillotinados



Hace 75 años los hermanos Scholl morían guillotinados por su resistencia contra Adolf Hitler
Crearon un movimiento estudiantil para resistir heroica y pacíficamente al nazismo. Tenían poco más de 20 años y fueron enjuiciados y muertos en cuatro horas.
Los hermanos Hans y Sophie Scholl. Alemania les rindió hoy homenaje.
(DPA - Deutsche Presse-Agentur) Con un oficio religioso, una exposición y rosas de papel de color blanco, Alemania rindió hoy homenaje a la memoria de los hermanos Scholl, dos de las figuras que mejor ejemplifican la resistencia heroica y pacífica contra el nazismo, coincidiendo con el 75 aniversario de sus asesinatos.
Los estudiantes del instituto de enseñanza secundaria "Hans y Sophie Scholl", situado en la ciudad sureña de Ulm, repartieron desde primera hora de la mañana rosas de papel de color blanco entre los usuarios del transporte público para recordar a los fundadores del movimiento "La rosa blanca", que terminaron convertidos en uno de los mayores símbolos de la oposición heroica y pacífica contra el horror sembrado por Adolf Hitler.
¡Viva la libertad!", fueron las últimas palabras de Hans Scholl antes de que su cabeza rodara guillotinada por los nazis. Su hermana Sophie acababa de sufrir la misma suerte.
Hans Scholl (izq), Sophie Scholl y Christoph Probst

Los hermanos Scholl habían tomado el camino más difícil: el de negarse a callar ante la dictadura nazi. Junto con otros estudiantes fundaron el grupo de resistencia "La rosa blanca" en defensa de la paz y la libertad. La iniciativa les costó la vida el 22 de febrero de 1943, cuando Hans tenía apenas 24 años y Sophie 21.
Hasta su detención cuatro días antes, la mañana del 18 de febrero, la temible Gestapo apenas había logrado seguir la pista al movimiento. "La rosa blanca" había intensificado su acción tras la derrota alemana en la batalla de Stalingrado repartiendo panfletos y escribiendo consignas contra Hitler en las paredes de Múnich.
La mañana de su detención, Hans y Sophie llegaron con un bolso lleno de octavillas a la Universidad de Múnich, donde él estudiaba Medicina y ella Biología y Psicología.
Las tumbas de los hermanos Scholl.

Cuando los hermanos comenzaron a lanzar los panfletos por las escaleras de la universidad, fueron descubiertos por el intendente del centro, Jakob Schmid, que los denunció ante la Gestapo.
Cuatro días más tarde, ambos estaban muertos, al igual que su compañero Christoph Probst, de 23 años. A lo largo del año los nazis ejecutaron a los otros miembros de "La rosa blanca".

Sophie agarrada de la reja. Su hermano es el primero de la izquierda y Christoph Probst el que sonríe al centro.

Era el 24 de julio de 1942 y disfrutaban de una tarde en Múnich. Menos de siete meses después serían ejecutados.
Tras ser detenidos, Hans y Sophie fueron interrogados por separado durante días por los comisarios Anton Mahler y Robert Mohr. La sentencia estaba escrita de antemano: "El jefe de circunscripción pide que la condena llegue los próximos días y que su ejecución se produzca cuanto antes", señala una instrucción del juzgado escrita incluso antes de que comenzara el proceso.
El juez Roland Freisler

El juez Roland Freisler ordenó la ejecución de los tres. El más temible de los jueces nazis. Murió en medio de un juicio bajo un bombardeo, en 1945.
El juez Roland Freisler condujo el juicio "enfurecido, a los gritos, gesticulando de manera explosiva", relató más tarde un testigo. A los padres de los hermanos Scholl se les negó el acceso al tribunal. El magistrado escenificaba farsas judiciales con su manera grosera y humillante de dirigirse a los encausados y la prohibición de usar cinturones (a fin de que se le cayeran los pantalones ridiculizándolos delante de la audiencia). Hasta los mismos nazis del entorno de Hitler lo rechazaban y después de su muerte, sus hijos se cambiaron el apellido y su nombre no aparece en la lápida de la tumba familiar.
A las 12.45 horas, Freisler anunció la condena a muerte, entre otras razones por "desmoralización del Ejército", y rechazó los pedidos de gracia. A las 17.00 horas, los hermanos Scholl y Christoph serían guillotinados. Poco antes de la ejecución, se permitió que los padres vieran a sus hijos por última vez.

quarta-feira, fevereiro 07, 2018

LA PLEGARIA



LA PLEGARIA



Escribe Maimónides (exegesis sobre la Mishnáh Abot cap. 4): Incluso si la persona se hallase sumido en una difícil situación personal, no debe de cesar en su plegaria al Eterno para que Él lo asista en momentos de crisis, ya que la salvación de D-os puede aparecer en un momento y depende de nuestra plegaria.
En ocasiones, desde los cielos existe la disposición de ayudar o socorrer a la persona, sin embargo, ello depende de su plegaria para que tal ayuda se materialice en este mundo.
Algo similar hallamos con relación a Moisés, señor de todos los profetas quien al serle encomendado por D-os rescatar a los hijos de Israel de Egipto dijo: Y dijo Moisés, soy duro de lengua y dura es mi boca para presentarme a hablar delante del Faraón y sacar a Israel de Egipto (Éxodo 4). O sea que Moisés no se consideraba apto, debido a su dificultad para expresarse para rescatar al pueblo. Sin embargo, el Eterno le respondió que aun así Él lo asistiría en su misión y tendría éxito en rescatar a los hijos de Israel.
Obviamente, como dice el ver. No existen para el Eterno obstáculos para ayudar mucho o poco (Samuel 1,14), por lo tanto ¿por qué el Eterno no curo la dolencia de Moisés y simplemente lo convirtió en un hombre de fácil oratoria? Responde a esto Najmánides en su comentario a la Toráh y dice: D-os le dijo a Moisés podría haberte dotado de la capacidad para expresarte y eliminar tu defecto, sin embargo, no oraste por eso. Por ello, en tu condición actual te presentarás ante el Faraón y así redimirás a los hijos de Israel.
El Eterno, Hacedor de todos los milagros que sucedieron en Egipto podría haber curado a Moisés, esto hubiese significado un simple milagro más. Sin embargo, faltó, para que ello ocurra, la plegaria de Moisés pidiéndole al Eterno que lo cure de su defecto.
Este mismo principio observamos, según el Oraj Haim Hakadosh, en la redención de Egipto. Los hijos de Israel elevaron sus ruegos y clamores al Eterno y dice el ver. Oyó el Eterno el clamor de Israel. Es decir que las plegarias y el clamor de Israel acercaron la redención de Egipto.
De lo anterior aprendemos que muchas de las bondades de D-os para con nosotros dependen de nuestras plegarias. Estas también nos ayudarán a vivir una vida de mayor compromiso y amor al Eterno.