Por meio de reflexões procuraramos não só conhecer o Judaísmo, senão desenvolver vivências em nossas tradições.
sexta-feira, abril 21, 2017
domingo, abril 09, 2017
quinta-feira, abril 06, 2017
Búsqueda del "Jamets"
Búsqueda del "Jamets"
1.
Al comenzar la noche del catorce de Nisán se debe inspeccionar
las casas para que no haya "jamets" (alimentos fermentados o
levaduras). Esta búsqueda debe ser realizada utilizando la luz de una vela y de
forma escrupulosa, revisando en todos los lugares de la casa en donde haya
sospechas que pudo haber entrado "jamets" durante el año. (Shuljan
Aruj y Mishná Berura 431,1).
2.
La obligación de buscar "jamets" se debe a que en Pesaj no solo
tenemos prohibido comer y tener provecho del "jamets", sino que
también se encuentre en nuestro dominio (ej. dentro de nuestras propiedades).
De acuerdo a la Torá, para poder “liberarse del jamets" es suficiente que
la persona lo "anule", es decir que lo considere como algo que es de
dominio público y del cual la persona no tiene ninguna posesión ("hefker"),
o que lo busque y después lo queme o destruya. Sin embargo, nuestros sabios
establecieron que es necesario hacer ambas cosas, es decir primero buscarlo y
destruirlo, y posteriormente anular el "jamets" que todavía pueda
encontrarse y que quizás no se vio. Esto, porque los sabios temieron que si la
persona solo buscase el "jamets" y después quemase lo que encontrara,
es posible que no vea algo y que quede "jamets" en su dominio. Así
también, sospecharon que, si la persona solo anulase el "jamets" sin
destruirlo físicamente, por cuanto que la anulación depende de la
intención de la persona, temieron que en caso que la persona tenga "jamets"
que vale mucho dinero, solo diga que lo anula, pero en su corazón no se libere
de él y de esta forma no se considera que el "jamets" salió de su
propiedad, además por costumbre es posible que la persona sin darse cuenta
pueda inclusive llegar a comerlo en Pesaj (Ídem).
3. La obligación de buscar el "jamets" no solo
fue dicha en los lugares adonde se acostumbra a ingresar "jamets" de
forma constante, sino también en aquellos lugares en donde a veces puede
ingresar jamets (Shuljan Aruj y Mishná Berura 431,1).
4.
La razón por la cual la búsqueda del "jamets" es hecha
específicamente en la noche, es porque la luz de la vela ilumina lo
suficientemente bien como para buscar en todos los rincones y repisas de
la casa (y con la luz del día no se ve tan bien como con la luz de la vela), y
además porque es un tiempo en que todas las personas se encuentran en casa (Mishná
Berura ahí).
5. Antes de buscar el "jamets" se bendice
"baruj ata….al biur jamets" (por la quema o destrucción
del "jamets"), a pesar que el "jamets" no es quemado sino
hasta el próximo día. Esto se debe a que la inspección del "jamets"
que se hace se realiza con el propósito de destruirlo después, por lo tanto, se
considera que la mitsvá de "biur jamets" comienza con su búsqueda, y
por lo tanto se puede bendecir utilizando esta terminación. Si se olvidó y no
bendijo antes de comenzar la búsqueda del jamets, puede bendecir todo el tiempo
que está ocupado cumpliendo la mitsvá de buscar el "jamets" (Shuljan
Aruj y Mishná Berura 432,1).
6.
Está prohibido hablar entre la bendición y el comienzo de la inspección del
"jamets", y si habló cosas que no tienen relación con la búsqueda del
"jamets" se debe bendecir nuevamente. Es apropiado que la persona
evite hablar sobre cosas que no tienen relación con la búsqueda del "jamets"
durante todo el tiempo de la inspección. Sin embargo, sí habló
una vez que comenzó la búsqueda no tiene que bendecir nuevamente, ya que no
hubo una interrupción entre la bendición y el comienzo de la búsqueda. A pesar
de lo anterior, con respecto a cosas que tienen relación con la búsqueda del jamets,
se puede hablar de ellas durante toda la inspección, como por ejemplo
preguntar "limpiaron o revisaron acá" o "movieron este
mueble" (Ídem).
7. La persona que tiene que revisar más de una casa
o que tiene que revisar también su negocio, bodega o auto, solo bendice una vez
por todos los lugares que tiene que revisar, ya que todas sus propiedades se
consideran parte de una sola mitsvá, y el viaje de un lugar a otro no se
considera una interrupción (Shuljan Aruj Y Mishná Berura 432).
8.
Aquel que no quiere o no puede revisar toda su casa por sí mismo, puede juntar
a otras personas para que lo ayuden en el momento de la bendición y después de
que escucharon la bendición, cada uno puede buscar en distintas piezas. Sin
embargo, no puede apoyarse en la ayuda de empleados/a gentiles (Mishná Berura
ahí).
9. Según el pie de la ley, la persona que buscó el "jamets"
y no encontró nada, no se considera que la bendición que hizo fue innecesaria ("beraja
levatala") por dos razones: 1) por cuanto que la bendición fue
establecida sobre la mitsvá misma de buscar el "jamets",
independiente de si después encuentra o no, 2) por cuanto que la beraja "al
biur jamets" (por la quema o destrucción del "jamets") fue
instituida por sobre los alimentos fermentados que se quemarán al día siguiente
(Shuljan Aruj y Mishná Berura 432,2).
10.
Sin embargo hay quienes acostumbran a dejar diez pedacitos de pan para que los
encuentre aquel que busca, pero para hacerlo hay que cuidarse de tres cosas: 1)
Que sean pedazos duros que no desmigajan y es recomendable envolverlos, 2)
Dejarlos en lugares donde los niños pequeños no tengan acceso, 3) No olvidar
donde los escondió, por lo que es recomendable escribir en donde se pusieron
(Ídem).
11. No es
necesario revisar lugares muy altos o muy bajos donde nunca se puso en ellos
"jamets". Solo deben revisarse aquellos lugares que tuvieron contacto
con jamets, inclusive, aunque haya sido solo una vez. Sin embargo, cuando hay
niños pequeños en casa, todos los lugares bajos deben ser revisados (Shuljan
Aruj y Mishná Berura 433, 4).
12.
Es necesario limpiar bien todas las piezas antes de comenzar la búsqueda del
"jamets", ya que las personas no deberían confiar solamente en la
inspección del "jamets" para cumplir con la mitsvá. Por otro lado,
tampoco puede apoyarse solamente en la limpieza de los días previos y no buscar
en la noche previa a Pesaj. Es por esto que si incluso la persona limpió y se
preocupó que no entrase "jamets" en las piezas de la casa, de todas formas,
hay que buscar el "jamets" en la noche anterior a Pesaj (Shuljan Aruj
y Mishná Berura 433, 11).
13. La obligación de buscar el "jamets" en la
noche anterior a Pesaj no solo recae sobre las casas particulares sino
también sobre los batei knesiot y batei midrashot. Esto porque muchas veces los
niños entran con "jamets" y la limpieza que se realiza el día
anterior no es suficiente y no los exime. Por lo tanto, los "gabaim"
deben ir a los batei knesiot y hacer "bedikat jamets" en la
noche anterior a Pesaj con la luz de la vela (Shuljan Aruj y Mishná Berura 433,
10).
14.
A pesar de la revisión que se debe efectuar, los
"gabaim" no pueden anular el "jamets" que hay en los
batei knesiot por cuanto que no es de ellos. (Mishná Berura ahí).
15. En la noche anterior a Pesaj, después que la búsqueda
del "jamets" fue realizada, es necesario "anular" el "jamets".
Esto quiere decir que la persona debe considerar el potencial "jamets"
que haya quedado en su propiedad y que no pudo encontrar en la búsqueda
como algo que ya no está en su dominio y que no tiene ninguna posesión de él
("hefker"). Sin embargo, el "jamets" que la persona
dejó para comer al otro día o para quemar, no debe ser anulado.
El texto que debe ser recitado se encuentra en los
sidurim y es muy importante que la persona entienda lo que dice, por lo tanto,
el texto también puede ser dicho en el idioma de la persona (ej. español). La
persona debe al menos entender el contenido principal de la declaración, que es
que está anulando el "jamets" en su posesión (Shuljan Aruj y Mishná Berura
434,2).
16.
Es apropiado "anular" nuevamente el "jamets" durante el día, inmediatamente
después de quemar los restos de productos fermentados y los
diez pedazos de pan que se dejaron de la noche anterior. Es
importante señalar que el "jamets" en la víspera de Pesaj solo puede
ser consumido hasta la cuarta hora del día y debe ser quemado y anulado antes
de la sexta hora (las horas según la Torá no son de sesenta minutos como
estamos acostumbrados, sino que se calcula el tiempo desde que amanece
hasta que oscurece. Este periodo de tiempo es dividido a su vez en doce
fracciones, y cada fracción es considerada una hora. De esta forma, en el
invierno las horas son más cortas y en el verano las horas son más largas, es
por esto que cada persona debe revisar estos horarios en los calendarios de su
comunidad) (Ídem).
17. La
persona que encuentra "jamets" en Pesaj debe actuar de la siguiente
manera: si encontró el "jamets" en "Jol Hamoed" (los días
intermedios de la fiesta) debe sacarlo inmediatamente de su dominio y quemarlo.
Ahora, si lo encontró en "Yom Tov", no puede quemarlo ya que es
considerada una quema que no tiene un beneficio directo para el "Yom
Tov". Por otro parte, tampoco puede sacarlo de su dominio por cuanto es considerado
"mukse" y está prohibido moverlo. Por lo tanto, debe
cubrirlo con un utensilio para acordarse que está prohibido de comer y una vez
que termine el "Yom Tov" debe salir para
quemarlo. (Shuljan Aruj y Mishná Berura 446,1).
18.
En caso que haya un gentil en su casa puede pedirle a él que destruya el "jamets",
sin embargo, la costumbre no es actuar de esta forma sino solo cubrirlo hasta
que termine el Yom Tov y luego quemarlo, como fue explicado en la ley
anterior. (Mishná Berura ahí)
quarta-feira, abril 05, 2017
¿Por qué comemos Matzá?
¿Por qué comemos Matzá?
Ya se conoce que una de las tres Mitsvot positivas de Pésaj es comer
Matsá. La Matsá es un “pan” especial hecho a partir de una masa plana y sin
levadura. Ahora bien. ¿Por qué comemos Matsá en Pésaj? Hay dos
razones. Una de ellas se menciona explícitamente en la Torá. La segunda razón,
menos conocida, se menciona al principio de la Hagadá que leemos en el Seder.
Comencemos por esta última.
Durante muchos años, cuando vivimos esclavizados
en Egipto, todos los días comíamos exclusivamente Matsá. Matsá en el desayuno,
Matsá en el almuerzo y Matsá para la cena. Matsá era la comida concebida por
los crueles egipcios como el alimento ideal para los esclavos judíos. ¿Por qué?
Porque la Matsá es más lenta de digerir, y dura más que el pan en el estómago
del esclavo. Los judíos alimentados con Matsá tenían así menos hambre.
Por otro lado, la Matsá era el alimento más barato que se podía producir: todo
lo que se necesita para preparar Matsá es harina y agua, dos de los elementos
más baratos y abundantes en Egipto. El famoso rabino Abraham Eben Ezra
(1089-1167) cuenta lo que él experimentó en uno de sus viajes de comercio,
cuando tuvo que pasar un día en una prisión en la India y allí le dieron de
comer… Matsá. El “pan” de bajo costo, sin levadura, sin sal, sin aditivos y de
lenta digestión, era el alimento “ideal” para prisioneros, esclavos y personas
a las que hay que alimentar para que sobrevivan y trabajen.
En el cautiverio egipcio había otro elemento que
contribuía a la tortura psicológica de los esclavos judíos: el factor tiempo.
Mientras que para producir un pan normal, sin levadura, es necesario dejar
reposar la masa durante unos 20 minutos y sólo después de ese tiempo se coloca
la masa fermentada en el horno, para hacer la Matsá la masa se coloca en el
horno cuando aún está plana, sin esperar a que fermente. En el
cautiverio egipcio el proceso que permitiría la fermentación de la masa
se omitía. ¿Por qué? Porque los esclavos judíos tenían que trabajar para los
egipcios ¡sin pausa! Sus patrones no estaban dispuestos a conceder 20 minutos
de descanso a sus esclavos, y mucho menos para que los judíos pudieran comer un
sabroso pan. Por todo esto, al principio de la Hagadá de Pésaj, decimos
señalando la Matsá: ha lajmá ‘aniyá … Este es “el pan de la pobreza, o el pan
de los pobres, como explica Rambán (en español antiguo decían: “el pan de la
aflicción”) que comían nuestros antepasados en Egipto”. De alguna forma, la
experiencia de comer solamente Matsá durante tantos años, quedó grabada en
nuestra memoria. Y al probar la Matsá revivimos el sabor del cautiverio.
Sin embargo, la razón explicita que menciona la
Torá es otra. En el momento de nuestra salida de Egipto, irónicamente, también
comimos Matsá. Pero ¿por qué? NO porque nos forzaran a no esperar a que la masa
fermente sino porque la salida de Egipto ocurrió en un período de tiempo
cortísimo: entre el 14 y el 15 de Nisán. El Faraón nos mandó salir luego
de la última plaga. Por primera vez fuimos dueños de nuestro destino, y una de
las primeras cosas que queríamos hacer era comer “pan” como personas libres.
Pero nuestra salida de Egipto no fue un proceso progresivo que duró semanas o
días. Fuimos rescatados por HaShem precipitadamente (bejipazón), en una
“operación relámpago Providencial” que duró sólo unas horas. Tratemos de
visualizarnos a nosotros mismos. Si tuviéramos que dejar casi todas nuestras
pertenencias y tuviéramos sólo unas horas para preparar lo que llevaremos para
el camino, incluyendo la comida, no nos podríamos permitir esperar 20 minutos
para que la masa fermente.… Los Yehudim no nos pudimos dar el lujo de preparar
pan. Por mucho que anhelábamos tener nuestra primera comida normal, al salir de
Egipto, irónicamente, no había tiempo que perder (לא יכלו להתמהמה). Y
una vez más, por última vez, horneamos Matsot. Pero esta vez la causa por la
cual comíamos Matsá era muy diferente. No estábamos cumpliendo órdenes de
nuestros crueles amos. Lo hicimos voluntariamente. Porque teníamos que
abandonar Egipto sin demora, rápidamente. Salimos de Egipto cargando las Matsot
en nuestros hombros (este evento, el cargar con las matsot en nuestros
hombros, se representa en el Seder de Pésaj por los judíos de Siria
cuando se “actúa” el משארותם צרורות). La misma Matsá que comíamos
como esclavos, esta vez tenía un sabor diferente: el sabor de una
libertad que estaba ocurriendo YA, precipitadamente, frente a nuestros ojos.
La Matsá es quizás el elemento más
característico de Pésaj. de hecho, Pésaj se llama la fiesta de las Matsot.
Porque las Matsot simultáneamente despiertan en nosotros dos memorias muy
diferentes: por un lado, la aflicción que sufrimos como esclavos en Egipto. Y
por el otro lado nos recuerda que fue HaShem Quien nos rescató.
Nuestra salida de Egipto no fue la consecuencia de una “revolución” que
fermentó en el pueblo a través de varios años, y cuyo desenlace final ocurrió
después de varias batallas contra nuestros captores. En Pésaj fuimos rescatados
por HaShem en un único y “vertiginoso” acto de redención, irrepetible en la
historia de la humanidad.
La Matsá representa a la vez, la amargura de la
esclavitud y el dulce sabor del milagro de nuestra libertad. Al comer la
Matsá celebramos nuestra redención, sin olvidar nuestro sufrimiento.
quinta-feira, março 30, 2017
Pêssach: Leis e conceitos fundamentales 1ª parte
Pêssach
Os nossos sábios estabeleceram que se
deve iniciar o estudo das leis de Pêssach trinta dias antes da festa, para que
a pessoa chegue preparada para o chag (festa), ou seja, bem informada sobre as
inúmeras regras vigentes nesses dias.
A proibição de chamêtz (fermentados das
cinco espécies – trigo, cevada, aveia, centeio e espelta) em Pêssach aparece
quatro vezes na Torá, resultando em quatro modalidades:
Não comer ou ter proveito do chamêtz em
Pêssach.
• Que não haja chamêtz na propriedade de um judeu em Pêssach.
• Que um judeu não veja chamêtz em sua propriedade em Pêssach.
• Anular todo chamêtz e levedura da propriedade do judeu antes de Pêssach.
• Que um judeu não veja chamêtz em sua propriedade em Pêssach.
• Anular todo chamêtz e levedura da propriedade do judeu antes de Pêssach.
*************
Proibição do
Chamêtz
Desde o meio-dia
de 14 de Nissan até o final de Pêssach é proibido comer e ter proveito de
chamêtz. Nossos sábios acrescentam duas horas antes do meio-dia a esta
proibição. A partir do momento em que a festa de Pêssach propriamente dita se
inicia, aplicam-se as proibições de não se ver e não se encontrar ("bal
ieraê uval imatzê) chamêtz. Essas proibições continuam até o final do chag
(festa) e obviamente expiram ao seu fim.
Já que é uma
grave proibição da Torá, os sábios proibiram comer ou ter qualquer outro
proveito do chamêtz de um judeu que não foi vendido da maneira halachicamente
correta antes do chag (como traremos em breve) e permaneceu em sua propriedade
durante o Pêssach.
A Torá, no
Chumash Shemot (Livro Êxodo), nos ordena eliminar o chamêtz de nossas
propriedades como preparação para Pêssach até a metade do dia 14 de Nissan. Não
é somente proibido comer, mas também não se deve possuir ou deixar o chamêtz em
sua propriedade. A partir daquele momento, todo aquele que não eliminou e/ou
anulou o chamêtz está descumprindo esta Mitzvá Ativa (Mitzvat Assê). A partir
do início de Pêssach, transgride também a proibição de "Bal Yeraê” (“não
será visto chamêtz").
*************
Anulação do
Chamêtz
Da linguagem
utilizada pela Torá aprendemos que a proibição de encontrar chamêtz na
propriedade de um judeu se refere somente ao chamêtz deste. O chamêtz que
pertence a um não judeu ou chamêtz abandonado ou descartado (sem donos) pode
estar em sua propriedade.
Portanto, aquele
que tem funcionários ou empregados não judeus que vivem em sua casa, o
funcionário pode manter o seu chamêtz no próprio quarto. Assim também judeus
que em seu escritório trabalham não judeus podem circular sem problemas neste
ambiente durante o chag, pois o chamêtz não é propriedade de um judeu.
Os sábios
instituíram a obrigação de anular o chamêtz de duas maneiras. A primeira é a
anulação oral. A segunda consiste em remover de casa e eliminá-lo. A razão pela
qual não é suficiente apenas um tipo de anulação é a seguinte: talvez a pessoa
não anule o chamêtz de todo coração, ou, se anular de todo coração, pode ser
que deixe em casa e venha acidentalmente a comer durante o Pêssach. Portanto,
como medida de precaução e rigor, os sábios fixaram os dois tipos de anulação.
*************
Verificação do
Chamêtz
Para erradicar o
chamêtz de casa deve-se cumprir a mitzvá de "verificação do chamêtz".
Este mandamento se cumpre imediatamente após Arvit (Oração Noturna) do décimo
quarto dia de Nissan (véspera de Pêssach). A obrigação recai primordialmente
sobre o pai da casa e, se ele não puder, deverá nomear sua esposa ou um de seus
filhos maiores de 13 anos (bar mitzvá) como responsáveis pela verificação, a
ser feita logo no início da noite. Para que a pessoa não se esqueça de realizá-la,
os sábios proibiram começar alguma atividade ou fazer uma refeição meia hora
antes do horário da verificação. É proibido até mesmo começar a estudar Torá
meia hora antes da verificação, pois há o receio de a pessoa continue estudando
e acabe por esquecer de cumprir a obrigação.
Antes de iniciar
a verificação do chamêtz, faz-se a benção "Baruch Ata A-donai E-lohenu
Mêlech Haolam Asher Kideshanu Bemitzvotav Vetzivanu Al Biur Chamêtz"
(Bendito és Tu, ó Senhor, Rei do Universo, que nos santificou com Seus
mandamentos e nos ordenou a eliminar o chamêtz). A eliminação do chamêtz
ocorre, porém, somente no dia seguinte, mas uma vez que o processo começa com a
verificação, fazemos a bênção neste momento. Quem se esqueceu de recitar a
bênção antes e lembrou no meio da verificação, se ainda não a terminou pode
recitar a bênção no momento em que lembrar. Deve-se ter o cuidado de não falar
assuntos não relacionados à verificação desde o momento em que proferiu a
bênção até terminar a verificação. Se a pessoa tratar de assuntos não
relacionados à verificação, deverá recitar a benção novamente.
*************
Verificação do
Chamêtz - continuação
Quem vai passar
Pêssach fora de casa, viajando antes da noite da verificação do chamêtz, deverá
verificar a casa na noite anterior à viagem, mas sem fazer a benção, pois esta
é feita apenas na verificação que é realizada na noite de 14 de Nissan.
Portanto, a pessoa que tenha mais uma casa (por exemplo, em outra cidade), deve
verificar o chamêtz antes de Pêssach nas duas casas. Caso não seja possível
verificar as duas na noite de 14 de Nissan, deve verificar uma delas nos dias
anteriores a 14 de Nissan (sem recitar a bênção) e a casa na qual estará na
noite de Pêssach deverá verificar na noite de 14 de Nissan fazendo a bênção.
Todo lugar em
que a pessoa está acostumada a entrar com chamêtz, ou objetos que costumam
conter ou guardar chamêtz, devem ser verificado. Portanto, deve-se verificar
bolsas/mochilas onde por vezes colocamos comida, o bolso das roupas das
crianças e, é claro, também os carros.
A verificação se
faz com a luz de uma vela. Quem teme que a vela possa causar um incêndio ao
verificar determinados lugares, pode verificar estes locais com uma lanterna. O
costume é espalhar pela casa dez pedaços de chamêtz. Há quem explique que isto
é para garantir que quem faz a procura encontrará chamêtz e assim sua bênção
não terá sido em vão. Deve-se anotar e lembrar bem dos locais onde foram
colocados os pedaços de chamêtz, para que não ocorra uma falha e um dos pedaços
fique na casa durante o chag, D'us nos livre.
*************
Anulando e
Eliminando o Chamêtz
Depois de
verificar o chamêtz como se deve (conforme estudado nas leis enviadas
anteriormente), devemos realizar a anulação do chamêtz, que foi instituída
pelos sábios e que é feita recitando uma breve oração em aramaico que consta
nos livros de reza. Quem não entende o aramaico pode dizer esta oração em
qualquer idioma que compreenda.
No dia 14 de
Nissan, pela manhã, após a queima do chamêtz, deve-se anular o chamêtz
novamente (já que o chamêtz que ficou na casa, por exemplo, para o café da
manhã, não foi anulado na noite anterior, pois precisávamos dele). O texto da
anulação que é feita de dia é um pouco diferente da anulação da noite, pois a
anulação do dia inclui todo o chamêtz, e a anulação da noite inclui apenas o
chamêtz que não encontramos na verificação.
Nossos sábios
instituíram a Mitzvá de "eliminar o chamêtz", que é realizada
queimando o chamêtz no fogo. Porém, quem não conseguir de forma alguma queimar
um pouco do chamêtz na manhã do dia 14, pode cumprir a Mitzvá esfarelando o
chamêtz e jogando-o no mar, ou atirando no vaso sanitário e em seguida
acionando a descarga. Assim, a pessoa não terá mais chamêtz. Imediatamente após
queimar o chamêtz deverá anulá-lo.
*************
Eliminação do
Chamêtz
Aquele que
possui chamêtz em sua lixeira dentro de casa ou no quintal deve atentar para
queimar este chamêtz na manhã do dia 14, pois ele está em sua propriedade. Uma
solução é despejar na lixeira algum material que estrague esse chamêtz, por
exemplo, água sanitária. Outra possibilidade é remover o chamêtz colocando-o na
lixeira da rua, que pertence à prefeitura e se encontra em domínio público.
Quem encontrar
chamêtz em sua propriedade no dia 14, após o meio-dia, deverá queimá-lo
imediatamente. E, nesse caso, não é suficiente despejar sobre ele algum
material que o estrague (por exemplo, água sanitária), mas sim deverá
queimá-lo.
Assim é a lei
para aquele que encontrar chamêtz em sua propriedade durante Pêssach: se
encontrar em um dos Yamim Tovim ou no Shabat do chag (Shabat Chol Hamoed),
quando não poderá queimar e nem sequer movê-lo (pois é muktsê), deverá colocar
um utensílio sobre o chamêtz, como sinal para que não venha acidentalmente a comê-lo;
imediatamente após o Yom Tov ou Shabat, deverá queimar o chamêtz. Nos demais
dias do chag (Chol Hamoed), deverá queimá-lo imediatamente. Nestes casos, a
queima é feita sem recitar a bênção.
*************
Venda do Chamêtz
Para evitar
prejuízos financeiros como, por exemplo, uma pessoa que ficou com uma grande
quantidade de chamêtz antes de Pêssach e não quer perdê-la ao queimar tudo ou
dar como presente para um não judeu. Nesses casos, os nossos sábios foram
lenientes: permitiram a venda do chamêtz ao não judeu com a condição de que ele
pague o preço real de todo o chamêtz, e, se o judeu quiser, poderá comprar de
volta o chamêtz após o Pêssach.
Há aproximadamente 500 anos, difundiu-se o costume de vender o chamêtz a um não judeu antes de Pêssach e, por isso, os sábios instruíram que a venda seja realizada por meio de rabinos locais familiarizados com as leis aplicáveis. Desta forma, a venda será feita de acordo com todas as regras e não há o receio de que o judeu ache que vendeu o chamêtz mas, na prática, transgrida a proibição de possuir chamêtz em Pêssach (caso a venda não seja feita como se deve).
Há aproximadamente 500 anos, difundiu-se o costume de vender o chamêtz a um não judeu antes de Pêssach e, por isso, os sábios instruíram que a venda seja realizada por meio de rabinos locais familiarizados com as leis aplicáveis. Desta forma, a venda será feita de acordo com todas as regras e não há o receio de que o judeu ache que vendeu o chamêtz mas, na prática, transgrida a proibição de possuir chamêtz em Pêssach (caso a venda não seja feita como se deve).
*************
Venda do Chamêtz
- Procedimentos
Como estudamos
anteriormente, a venda do chamêtz deve ser feita de acordo com as regras e
detalhes da Halachá (Lei Judaica) para ser válida e legítima. Portanto, os
rabinos que vendem o chamêtz têm o costume fazer a venda das diferentes formas
válidas pela Halachá, como forma de garantir que a venda ocorreu com certeza.
Portanto, todos
precisam saber que, no momento em que se vende o chamêtz ao não-judeu, ele
pode, de acordo com a lei, recusar-se a vender o chamêtz de volta ao rabino, e,
desta forma, o chamêtz permanece com ele – ou seja, a venda não é uma tapeação,
mas sim uma venda verdadeira, assim como as demais vendas que são feitas no
cotidiano. Portanto, o não-judeu que compra o chamêtz deve começar a pagar por
ele antes de Pêssach, já que sua intenção deve ser de verdade comprar o
chamêtz.
Continuara
quinta-feira, março 23, 2017
terça-feira, março 21, 2017
Pêssach e a sua essência
Pêssach e a sua essência
Desde séculos, os cabalistas têm entendido que para
atingir um nível de iluminação e conhecimento, temos que abandonar as
explicações tradicionais dos adeptos da assim chamada corrente principal e
retornar ao significado e propósito da festividade. Os sábios confiaram nas
leis de causa e efeito para quebrar os muros de idéias erradas que têm
prevenido tantas pessoas de tomarem proveito da riqueza e positividade que a
festa de Pêssach tem para oferecer. A significação de Pêssach é resultado e
efeito do mês hebraico de Nissan (provem da palavra Nes = Milagre), que é a
causa primária da liberdade que é tão freqüentemente associada com esta festa
especial. Portanto, não há razão para celebrar tradicionalmente Pêssach como a
ocasião que marca a libertação do Povo Judeu.
Pêssach nos proporciona uma oportunidade de perceber
que podemos e devemos hoje alcançar liberdade irrevogável em nossas vidas
individuais.
A
servidão à qual estamos sujeitos vem de várias formas: uma pessoa ou um país pode
estar sobrecarregado pelo peso de dívidas. Um casamento pode ser uma fortaleza
que alguns tentam deixar e na qual outros querem entrar. Podemos nos livrar da
servidão da insegurança, da carência, do medo, dos litígios. As muitas faces da
servidão enchem nossa vida, não reconhecida como tal. Perdemos noção do amanhã.
Podemos ser escravos ao penhorar nossa esperança.
Quando há esperança no
coração, mesmo num momento difícil e triste, um melhor amanhã surge no
horizonte, levantando o espírito e sustentando os passos.
Estamos cegos para os aspectos e as situações nas
quais não precisam ser necessariamente partes do quebra-cabeça de nossas vidas.
Porque não enxergamos os verdadeiros horizontes. Pêssach nos libera das
ataduras de nossa capacidade de enxergar.
Às
vésperas do primeiro Pêssach da História, quando D'us prometeu que a redenção
viria, Ele usou a seguinte expressão: "Farei um pedut entre Meu povo e os
egípcios" (Shemot VIII:19). Há divergências entre os comentaristas sobre a
tradução de pedut, se quer dizer "separação" ou
"libertação". Na verdade, veremos que é a combinação de ambas.
Mais adiante na Toráh,
Rashi nos ensina que há um amanhã imediato e um a longo prazo. Em termos
gerais, todos os povos sonham com a Redenção, assim como o escravo sonha com
sua liberdade.
A chave que destranca as portas da cadeia mesma que
nos prende longe da libertação que teve lugar no Egito há tantos anos atrás
pode ser encontrada no livro do Êxodo, na Bíblia. "Esse mês será para vós
princípio dos meses, seja ele para vós o primeiro dos meses do ano"
(Êxodo, 12:2). Esta é a primeira menção Bíblica como o Rosh haChodashim, o
primeiro, a cabeça, ou a fonte de todos os meses. As palavras chaves no
versículo do Êxodo citado são "para vós". Com esta frase, o controle e o conceito de liberdade mudou na época do
Êxodo, do Egito, deixando os filhos de Israel, e com eles toda a humanidade, em
controle.
Toda pessoa cuja vida seja obscurecida pela miséria
busca a luz no horizonte distante, porque não compreende que livre se é quando
se muda. A questão é, se está apenas preocupada com o imediato, em curto prazo,
ou traçou metas maiores na vida. Será que leva também em conta o amanhã
distante ou sua visão é limitada somente àquilo que enfrenta no momento?
Ocorre-lhe incluir dias mais felizes para os que ainda nascerão?
Verdadeiros fundadores de nações sempre pensam mais
à frente de sua geração, inspirados pela idéia de que estão estabelecendo uma
república para o futuro, com base nos princípios e ideais de liberdade e
justiça para todos.
Quando o Todo-Poderoso prometeu a redenção de nosso
povo, não tencionava abranger apenas o futuro visível. Ele foi muito mais além;
D'us tinha em mente o grande e glorioso amanhã, que garantiria a liberdade para
toda a humanidade, em época de benevolência, livre de qualquer sofrimento, com
todos cumprindo Sua lei.
Agora é possível entender melhor a tradução de pedut
- separação e liberdade; na verdade uma coisa só. A "Separação" nos
ensina que há uma diferença básica entre o conceito de liberdade apenas para
romper as correntes imediatas, e a outra imagem exaltada de liberdade que
pretende libertar o homem para sempre.
Esta liberdade só é eficaz quando regida pela lei e
justiça, pela Toráh e seus ensinamentos eternos. Isto é válido para qualquer
pessoa, em cada lugar e em todas as épocas.
Este é o mapa completo para todos os tempos ainda
por vir.
Possamos expandir nossos horizontes, dedicando-nos a
trazer liberdade e paz para os que estão distantes e conforto para o próximo.
Assinar:
Postagens (Atom)



