sexta-feira, outubro 27, 2017

Antisemitismo - Judeofobia 3ª Parte

Futbolistas de la Lazio le dicen NO al antisemitismo: salieron al estadio con remeras de Ana Frank

Los futbolistas de la Lazio de Italia realizaron este miércoles la entrada en calor antes del partido contra el Bologna con unas remeras con la imagen de Ana Frank, en repudio a las muestras de antisemitismo que sus propios hinchas realizaron el pasado fin de semana.

El domingo, algunos de los hinchas más violentos del equipo de la capital, históricamente asociados a la extrema derecha, dejaron el Olímpico de Roma lleno de figuritas con el rostro de la joven judía y con la camiseta de la Roma, su clásico rival.

La Lazio tiene una historia muy ligada al fascismo, desde la época en al que Benito Mussolini era hincha del equipo, y si bien no todos sus tifosi son partidarios de esa ideología, la ligazón es muy fuerte.

Es por eso que en el 2-1 ante el Bologna como visitante, el equipo salió a hacer el calentamiento con remeras con la cara de Ana y la frase “no al antisemitismo".

Además, en todas las canchas de Italia se hizo un minuto de silencio como repudio, se leyeron fragmentos del Diario de Ana Frank y se repartieron ejemplos de "esto es un hombre", de Primo Levi.

Antisemitismo - Judeofobia 2ª Parte

Luego del "escándalo Ana Frank", la Lazio enviará a 200 jóvenes hinchas a Auschwitz

El presidente de la Lazio, Claudio Lotito, anunció este martes que el club enviará cada año a 200 jóvenes aficionados a visitar el campo de exterminio de Auschwitz, tras el escándalo de la utilización provocadora de imágenes de la niña judía Ana Frank.

El domingo los ultras del Lazio mostraron imágenes de Ana Frank, la joven escritora judía que detalló en su diario íntimo su vida en Ámsterdam durante la ocupación nazi en la II Guerra Mundial, portando una camiseta de la Roma.

Los ultras de la escuadra celeste se situaron el domingo en la Curva Sur del Estadio Olímpico, la zona habitualmente reservada a sus homólogos de la Roma. La Curva Norte estaba cerrada por dos partidos, debido a los cánticos xenófobos escuchados en el partido ante el Sassuolo, a principios de octubre.

El fotomontaje de Ana Frank ya había aparecido años atrás en las redes sociales.

Sergio Mattarella, el presidente italiano, calificó de "inhumano" y "alarmante" lo ocurrido y pidió que sus autores fueran excluidos definitivamente de los estadios.

Lotito, por su parte, acudió este martes a la sinagoga de Roma para depositar un ramo de flores y anunciar el viaje que el club organizará cada año para 200 jóvenes aficionados al campo de concentración y de exterminio donde Ana Frank fue deportada. Allí falleció en 1945.

"Hoy queremos reafirmar nuestra posición una vez más con este gesto claro y sin dudas: nadie puede utilizar el Lazio", insistió.

"La mayor parte de nuestros aficionados está con nosotros y contra el antisemitismo", añadió.

Por su parte, la policía italiana abrió una investigación.

La comunidad judía de la capital de Italia reaccionó de inmediato, explicando que "eso no es fútbol, no es deporte".

"Dejen el antisemitismo fuera de los estadios", conminó Ruth Durghello, presidenta de la comunidad judía de Roma.

Mientras que la Federación de Fútbol de Italia hizo frente a la situación decidiendo que en los partidos de esta fecha entre semana y los del fin de semana se leerá un pasaje del "Diario de Ana Frank", además de guardar un minuto de silencio y distribuyendo copias del texto "Si esto es un hombre", de Primo Levi que relata su reclusión en Auschwitz.

Antisemitismo - Judeofobia. 1ª Parte

Tras un episodio de antisemitismo en Italia, una figura de la selección de futbol de la Argentina leyó un fragmento del Diario de Ana Frank


Mauro Icardi, estrella del Inter de Milán y de la Selección Argentina, fue protagonista de un gesto contra el racismo que dio la vuelta al mundo: leyó un párrafo del Diario de Ana Frank ante los fanáticos que esperaban por el partido de su equipo ante la Sampdoria.

"Veo que el mundo se transforma lentamente en un desierto, oigo el trueno que se acerca y que algún día nos destruirá también. Siento el sufrimiento de millones de personas. Y, sin embargo, cuando miro hacia el cielo, de alguna manera siento que todo va a cambiar para mejor, que esta crueldad también terminará, que la paz y la tranquilidad volverán una vez más", reza el fragmento que leyó Icardi y que fue acompañado por un silencioso respeto.

Junto al capitán de la Sampdoria, Fabio Quagliarella, repartió sobre el césped del Giuseppe Meazza varios ejemplares del famoso Diario de Ana Frank a un grupo de niños antes del pitido inicial.

Las autoridades del Calcio le ordenaron hacer un minuto de silencio a todos los clubes italianos mientras se lee un párrafo del Diario de Ana Frank para combatir las manifestaciones xenófobas de los ultras. Después de la última ocurrencia de los radicales de la Lazio, un fotomontaje con Ana Frank vestida con la elástica romanista a modo de burla, el calcio ha decidido comenzar todos los partidos de las dos próximas jornadas con la lectura de las últimas líneas de su famoso Diario y el reparto de ejemplares de Si esto es un hombre, de Primo Levi. Y Mauro Icardi cumplió con su rol de capitán, antes y durante el partido.

El joven centrodelantero anotó ayer dos de los tres goles en la victoria que su equipo consiguió ayer ante Sampdoria, su ex club. Con sus dos tantos, Icardi alcanzó los 11 goles en 10 fechas del Calcio, y quedó a solo dos de Ciro Immobile, de Lazio, el líder en la tabla de realizadores.

segunda-feira, setembro 04, 2017

Não deixe de agarrar a corda da salvação



Mensagem do Rabino

“Não deixe de agarrar a corda da salvação”

Um furacão atingiu uma cidade. Devido a este efeito climático, as águas subiram rapidamente, e alagaram muitas casas, Nessa cidade morava um cidadão judeu, que destacava-se por sua fé inabalável. A moradia desse homem foi uma das mas atingidas pela enchente, por tanto refugiou-se no telhado. Sendo um homem religioso, começou a orar para controlar seu medo e manifestar dessa forma sua fé, ele dizia: “o Senhor, Salvai-me”.
A casa, assim como outras estava toda inundada, e a água já havia chegado aos tornozelos desse homem, quando passou lá um vizinho, que observo a situação, remando um bote, chamou a este e diz venha meu amigo vamos a sair daqui. O homem religioso respondeu: “Não obrigado”, e continuo: “Eu tenho fé, e o Senhor me salvara”.
A água continuou subindo e está já estava na cintura deste senhor de fé, quando se aproximou um barco a motor, do corpo de salvamento e gritou: “Venha, meu amigo, entre no barco e vamos a sair daqui”, e uma vez mais um homem religioso respondeu: “Não obrigado”, e continuo: “Eu tenho fé, e o Senhor me salvara”.
A água seguiu subindo e já se encontrava no pescoço deste senhor de fé, quando sobrevoou um helicóptero de resgate, e o Comandante da nave jogou uma corda e gritando diz: “Não deixe de agarrar a corda da salvação”, que vou a puxá-lo e será salvou. Uma vez mais o homem religioso respondeu: “Não obrigado”, e continuo: “Eu tenho fé, e o Senhor me salvara”.
Instantes mais o homem de fé, exausto, perdendo as forças foi coberto pelas águas e morreu afogado, e diretamente, sendo um homem piedoso, foi ao céu. Ao chegar diante do Criador, no Trono Celestial, o homem de fé manifestou sua queixa, ao respeito do amargo que foi seu destino, sustentado que sendo um observante estrito dos mandamentos, do respeito pelo próximo e por ele mesmo, que nunca deixou de ter fé no Todo-Poderoso. E durante todo tempo que estava diante do perigo ele rezou fervorosamente, para que D’us o salva-se. Finalmente ele diz: “Senhor, O Misericordioso, porque me abandonaste?”.
D’us, perplexo diante do alegato, diz: “Que pretendes de Mim?”, “Enviei-te um bote, um barco e finalmente um helicóptero, onde só tinhas que aferrar-te a corda da salvação”.
Seguramente podemos rir desta metáfora, mas acreditar em milagres é uma característica natural deste povo, dos descendentes do mesmo, cuja própria existência tem sido um continuo milagre, cujo renascimento das cinzas do Holocausto, com a construção do Estado de Israel, e o florescimento das Comunidades que outrora estavam banhadas pelas cinzas do ódio, resultado de fornos crematórios construídos com a cumplicidade do silencio do mundo.
Este milagre foi um dos mais espetaculares que a humanidade haja presenciado, em toda sua historia. Mais esta metáfora tem outro objetivo, é de indicar-nos o perigo que pode ocasionar si só dependemos dele, sim colocar a cota de decisão por parte de nós para que estes sucedam. A historia do Mar Vermelho ou Mar dos Juncos, que só as águas se abreram depois que Nachshón ben Aminodav (da tribú de Iehudáh – Judá), jogo-se a ele. Como expressava o celebre Rabino Itschak Kaduri ZT”L, os milagres acontecem a todo instante, mais depende do esforço do homem para que estes sejam visíveis, e no momento exato”.
Isto último merece uma seria reflexão, nestes instantes que estamos chegando às portas do inicio do ano 5778. Muitos expressam que não acreditam nos milagres, no entanto suas atitudes em excesso ilimitadas ou em defeito sustentado, indicam que eles acreditam em demasia em milagres sim ter a cota de esforço necessária para que eles se concretizem. Eles ficam esperando que caísse do céu “a corda”, e não tem uma visão profunda de enxergar os desafios, as sinais e as manifestações. 
Queridos amigos da Comunidade Judaica de Rio Grande do Sul, em Rosh Hashana (Inicio do Ano Judaico), D’us escuta nossas preces, em Iom Kipur Ele atende as mesmas. Mais saibamos que temos que assumir um compromisso: “Não deixar de agarrar a corda da salvação”. Temos que agir junto as nossas orações. Temos que fazer e não apenas desejar. Não temos direito de culpar a D’us o desiludirmos com o Judaísmo, si nosso erro foi esperar de mais os milagres sim fazer nada de nossa parte para que aconteçam. Sejamos Nachshón ben Aminodav, onde a fé se manifestou com atos, e com atitudes, e o milagre aconteceu. Si isto sucede assim, então seremos inscritos: “BeSefer Chaim, Beracháh VeShalom UParnassa Továh”, no Livro da Vida, da Bênção, da Paz e da Prosperidade. Amén – Assim seja!
LeShanáh Továh Ticatevu Vetechatemu – Tizke Leshanim Rabot

Rav Lic. Ruben Najmanovich

quinta-feira, agosto 17, 2017

Porção Semanal da leitura da Toráh: Perasháh Ree



Perasháh Ree
Livro Devarim / Deuteronômio (11:26 a 16:17)



Resumo da Parashá

Moshe põe perante o Povo uma benção e uma maldição, esclarecendo que a benção seria válida se os Benê Israel cumprissem os mandamentos do Eterno e, caso contrário, a maldição seria válida se se desviassem do Seu caminho.  O Povo, com o seu comportamento, escolheria entre o observar ou colocar de lado as Suas leis.
Uma vez que entraram na Eretz Israel, realizaria uma cerimónia no monte de Grizim onde pronunciariam a benção e outra no monte Eval onde pronunciariam a maldição e no seu percurso se informariam as consequências da benção e da maldição.
Moshe expôs depois um rol de leis religiosas, civis e sociais cujo objetivo era regular a vida da Nação na Terra Prometida.  Primeiro referiu-se ao princípio do culto centralizado, atuando contra as práticas idólatras, devendo ser destruídos todos os lugares que se conquistem, aonde se servia a deuses estranhos, bem como os seus altares, estátuas, ídolos e esculturas.
Todos os sacrifícios, holocaustos que se tragam perante Hashem, serão representados perante o lugar que Ele escolha.  Essas ofertas deverão ser comidas aí.  Nunca se comerá o sangue, pois está proibido.
O Povo de Israel foi advertido para não imitar os terríveis e espantosos ritos dos cananeus, que chegavam a queimar os seus filhos e filhas para adoração dos seus ídolos.  Todo o falso profeta que tentasse fazer com que se adorassem os ídolos, deveria ser morto.  Também todos os moradores de uma cidade que o Eterno deu para residência dos Benê Israel e nela se praticasse qualquer tipo de idolatria, os seus membros deveriam ser mortos e a cidade destruída.
Está proibido realizar incisões no corpo e na cabeça em sinal de dor.  Por ser um Povo Santificado, não poderão comer alimentos abomináveis, pelo que Moshe recorda os animais, aves e peixes permitidos para comer e os que estão proibidos. Também estabeleceu que um segundo dízimo da produção anual do solo (maaser shení), devia ser trazido pelo yehudí ao Santuário, afim de que o consumisse nesse lugar.  Quem vivesse longe do santuário, podia trazer o seu equivalente em dinheiro e adquirir uma comida festiva para comê-la com a família e os levitas.  Ao fim do terceiro e sexto ano de cada ciclo de shemitá, o dízimo deveria ser entregue aos pobres (maaser oni), levitas órfãos e viúvas.
Ao fim de cada sétimo ano (shemitá), durante o qual a terra deveria permanecer sem ser semeada, todo o credor perdoará ao devedor o que lhe emprestou; não lhe exigirá ao seu próximo ou ao seu irmão, por ter proclamado a remissão do Eterno.
Um escravo hebreu que tivesse vivido em cativeiro deve ser libertado no começo do sétimo ano.  Se o escravo escolhesse permanecer ao serviço do seu patrão, este lhe furava uma orelha por ter preferido a escravidão em troca da liberdade, contradizendo o desejo de Hashem.
Moshe lembrou as festividades de Pêssach, Shavuot e Sucot, com as suas leis e salientou que se devia peregrinar até ao Santuário levando ofertas, segundo as suas possibilidades de oferecer, conforme a benção que o Criador lhe deu.
Shabat Shalom Umeborach

Dois sábios conselhos



A paciência

A paciência é uma virtude preciosa, mais comum nas pessoas maduras. Se o provocarem com palavras, seja paciente, releve e responda com inteligência e humildade. Segure sua língua, fale menos, pois, como nossos sábios ensinam, se uma palavra vale uma moeda de ouro, o silêncio, ou o controle da fala, vale duas.

O mundo reflete o que somos

Quando sorrimos para o mundo, todos ficam mais alegres. Quando agimos com bondade, todos ficam mais próximos. Quando fazemos caridade, o mundo fica mais generoso. Quando ajudamos alguém a resolver um problema, o mundo fica mais leve e sereno. Sempre que fizer algo pelos outros, pense somente no bem deles, sem interesse próprio. Não espere nada em troca. Faça o bem só pelo bem, pelo prazer de fazê-lo.