quinta-feira, abril 06, 2017

Búsqueda del "Jamets"



Búsqueda del "Jamets"

1. Al comenzar la noche del catorce de Nisán se debe inspeccionar las casas para que no haya "jamets" (alimentos fermentados o levaduras). Esta búsqueda debe ser realizada utilizando la luz de una vela y de forma escrupulosa, revisando en todos los lugares de la casa en donde haya sospechas que pudo haber entrado "jamets" durante el año. (Shuljan Aruj y Mishná Berura 431,1).

2. La obligación de buscar "jamets" se debe a que en Pesaj no solo tenemos prohibido comer y tener provecho del "jamets", sino que también se encuentre en nuestro dominio (ej. dentro de nuestras propiedades). De acuerdo a la Torá, para poder “liberarse del jamets" es suficiente que la persona lo "anule", es decir que lo considere como algo que es de dominio público y del cual la persona no tiene ninguna posesión ("hefker"), o que lo busque y después lo queme o destruya. Sin embargo, nuestros sabios establecieron que es necesario hacer ambas cosas, es decir primero buscarlo y destruirlo, y posteriormente anular el "jamets" que todavía pueda encontrarse y que quizás no se vio. Esto, porque los sabios temieron que si la persona solo buscase el "jamets" y después quemase lo que encontrara, es posible que no vea algo y que quede "jamets" en su dominio. Así también, sospecharon que, si la persona solo anulase el "jamets" sin destruirlo físicamente, por cuanto que la anulación depende de la intención de la persona, temieron que en caso que la persona tenga "jamets" que vale mucho dinero, solo diga que lo anula, pero en su corazón no se libere de él y de esta forma no se considera que el "jamets" salió de su propiedad, además por costumbre es posible que la persona sin darse cuenta pueda inclusive llegar a comerlo en Pesaj (Ídem).

3. La obligación de buscar el "jamets" no solo fue dicha en los lugares adonde se acostumbra a ingresar "jamets" de forma constante, sino también en aquellos lugares en donde a veces puede ingresar jamets (Shuljan Aruj y Mishná Berura 431,1).

4. La razón por la cual la búsqueda del "jamets" es hecha específicamente en la noche, es porque la luz de la vela ilumina lo suficientemente bien como para buscar en todos los rincones y repisas de la casa (y con la luz del día no se ve tan bien como con la luz de la vela), y además porque es un tiempo en que todas las personas se encuentran en casa (Mishná Berura ahí).

5. Antes de buscar el "jamets" se bendice "baruj ata….al biur jamets" (por la quema o destrucción del "jamets"), a pesar que el "jamets" no es quemado sino hasta el próximo día. Esto se debe a que la inspección del "jamets" que se hace se realiza con el propósito de destruirlo después, por lo tanto, se considera que la mitsvá de "biur jamets" comienza con su búsqueda, y por lo tanto se puede bendecir utilizando esta terminación. Si se olvidó y no bendijo antes de comenzar la búsqueda del jamets, puede bendecir todo el tiempo que está ocupado cumpliendo la mitsvá de buscar el "jamets" (Shuljan Aruj y Mishná Berura 432,1).

6. Está prohibido hablar entre la bendición y el comienzo de la inspección del "jamets", y si habló cosas que no tienen relación con la búsqueda del "jamets" se debe bendecir nuevamente. Es apropiado que la persona evite hablar sobre cosas que no tienen relación con la búsqueda del "jamets" durante todo el tiempo de la inspección. Sin embargo, sí habló una vez que comenzó la búsqueda no tiene que bendecir nuevamente, ya que no hubo una interrupción entre la bendición y el comienzo de la búsqueda. A pesar de lo anterior, con respecto a cosas que tienen relación con la búsqueda del jamets, se puede hablar de ellas durante toda la inspección, como por ejemplo preguntar "limpiaron o revisaron acá" o "movieron este mueble" (Ídem).

7. La persona que tiene que revisar más de una casa o que tiene que revisar también su negocio, bodega o auto, solo bendice una vez por todos los lugares que tiene que revisar, ya que todas sus propiedades se consideran parte de una sola mitsvá, y el viaje de un lugar a otro no se considera una interrupción (Shuljan Aruj Y Mishná Berura 432). 
8. Aquel que no quiere o no puede revisar toda su casa por sí mismo, puede juntar a otras personas para que lo ayuden en el momento de la bendición y después de que escucharon la bendición, cada uno puede buscar en distintas piezas. Sin embargo, no puede apoyarse en la ayuda de empleados/a gentiles (Mishná Berura ahí).

9. Según el pie de la ley, la persona que buscó el "jamets" y no encontró nada, no se considera que la bendición que hizo fue innecesaria ("beraja levatala") por dos razones: 1) por cuanto que la bendición fue establecida sobre la mitsvá misma de buscar el "jamets", independiente de si después encuentra o no,  2) por cuanto que la beraja "al biur jamets" (por la quema o destrucción del "jamets") fue instituida por sobre los alimentos fermentados que se quemarán al día siguiente (Shuljan Aruj y Mishná Berura 432,2).

10. Sin embargo hay quienes acostumbran a dejar diez pedacitos de pan para que los encuentre aquel que busca, pero para hacerlo hay que cuidarse de tres cosas: 1) Que sean pedazos duros que no desmigajan y es recomendable envolverlos, 2) Dejarlos en lugares donde los niños pequeños no tengan acceso, 3) No olvidar donde los escondió, por lo que es recomendable escribir en donde se pusieron (Ídem).

11. No es necesario revisar lugares muy altos o muy bajos donde nunca se puso en ellos "jamets". Solo deben revisarse aquellos lugares que tuvieron contacto con jamets, inclusive, aunque haya sido solo una vez. Sin embargo, cuando hay niños pequeños en casa, todos los lugares bajos deben ser revisados (Shuljan Aruj y Mishná Berura 433, 4).

12. Es necesario limpiar bien todas las piezas antes de comenzar la búsqueda del "jamets", ya que las personas no deberían confiar solamente en la inspección del "jamets" para cumplir con la mitsvá. Por otro lado, tampoco puede apoyarse solamente en la limpieza de los días previos y no buscar en la noche previa a Pesaj. Es por esto que si incluso la persona limpió y se preocupó que no entrase "jamets" en las piezas de la casa, de todas formas, hay que buscar el "jamets" en la noche anterior a Pesaj (Shuljan Aruj y Mishná Berura 433, 11).

13. La obligación de buscar el "jamets" en la noche anterior a Pesaj no solo recae sobre las casas particulares sino también sobre los batei knesiot y batei midrashot. Esto porque muchas veces los niños entran con "jamets" y la limpieza que se realiza el día anterior no es suficiente y no los exime. Por lo tanto, los "gabaim" deben ir a los batei knesiot y hacer "bedikat jamets" en la noche anterior a Pesaj con la luz de la vela (Shuljan Aruj y Mishná Berura 433, 10).

14. A pesar de la revisión que se debe efectuarlos "gabaim" no pueden anular el "jamets" que hay en los batei knesiot por cuanto que no es de ellos. (Mishná Berura ahí).

15. En la noche anterior a Pesaj, después que la búsqueda del "jamets" fue realizada, es necesario "anular" el "jamets". Esto quiere decir que la persona debe considerar el potencial "jamets" que haya quedado en su propiedad y que no pudo encontrar en la búsqueda como algo que ya no está en su dominio y que no tiene ninguna posesión de él ("hefker"). Sin embargo, el "jamets" que la persona dejó para comer al otro día o para quemar, no debe ser anulado.
El texto que debe ser recitado se encuentra en los sidurim y es muy importante que la persona entienda lo que dice, por lo tanto, el texto también puede ser dicho en el idioma de la persona (ej. español). La persona debe al menos entender el contenido principal de la declaración, que es que está anulando el "jamets" en su posesión (Shuljan Aruj y Mishná Berura 434,2).

16. Es apropiado "anular" nuevamente el "jamets" durante el día, inmediatamente después de quemar los restos de productos fermentados y los diez pedazos de pan que se dejaron de la noche anterior. Es importante señalar que el "jamets" en la víspera de Pesaj solo puede ser consumido hasta la cuarta hora del día y debe ser quemado y anulado antes de la sexta hora (las horas según la Torá no son de sesenta minutos como estamos acostumbrados, sino que se calcula el tiempo desde que amanece hasta que oscurece. Este periodo de tiempo es dividido a su vez en doce fracciones, y cada fracción es considerada una hora. De esta forma, en el invierno las horas son más cortas y en el verano las horas son más largas, es por esto que cada persona debe revisar estos horarios en los calendarios de su comunidad) (Ídem). 

17. La persona que encuentra "jamets" en Pesaj debe actuar de la siguiente manera: si encontró el "jamets" en "Jol Hamoed" (los días intermedios de la fiesta) debe sacarlo inmediatamente de su dominio y quemarlo. Ahora, si lo encontró en "Yom Tov", no puede quemarlo ya que es considerada una quema que no tiene un beneficio directo para el "Yom Tov". Por otro parte, tampoco puede sacarlo de su dominio por cuanto es considerado "mukse" y está prohibido moverlo. Por lo tanto, debe cubrirlo con un utensilio para acordarse que está prohibido de comer y una vez que termine el "Yom Tov" debe salir para quemarlo.  (Shuljan Aruj y Mishná Berura 446,1).
  
18. En caso que haya un gentil en su casa puede pedirle a él que destruya el "jamets", sin embargo, la costumbre no es actuar de esta forma sino solo cubrirlo hasta que termine el Yom Tov y luego quemarlo, como fue explicado en la ley anterior.  (Mishná Berura ahí)

quarta-feira, abril 05, 2017

¿Por qué comemos Matzá?


¿Por qué comemos Matzá?





Ya se conoce que una de las tres Mitsvot positivas de Pésaj es comer Matsá. La Matsá es un “pan” especial hecho a partir de una masa plana y sin levadura. Ahora bien. ¿Por qué comemos Matsá en Pésaj? Hay dos razones. Una de ellas se menciona explícitamente en la Torá. La segunda razón, menos conocida, se menciona al principio de la Hagadá que leemos en el Seder.



Comencemos por esta última.

Durante muchos años, cuando vivimos esclavizados en Egipto, todos los días comíamos exclusivamente Matsá. Matsá en el desayuno, Matsá en el almuerzo y Matsá para la cena. Matsá era la comida concebida por los crueles egipcios como el alimento ideal para los esclavos judíos. ¿Por qué? Porque la Matsá es más lenta de digerir, y dura más que el pan en el estómago del esclavo. Los judíos alimentados con Matsá tenían así menos hambre.  Por otro lado, la Matsá era el alimento más barato que se podía producir: todo lo que se necesita para preparar Matsá es harina y agua, dos de los elementos más baratos y abundantes en Egipto.   El famoso rabino Abraham Eben Ezra (1089-1167) cuenta lo que él experimentó en uno de sus viajes de comercio, cuando tuvo que pasar un día en una prisión en la India y allí le dieron de comer… Matsá. El “pan” de bajo costo, sin levadura, sin sal, sin aditivos y de lenta digestión, era el alimento “ideal” para prisioneros, esclavos y personas a las que hay que alimentar para que sobrevivan y trabajen.

En el cautiverio egipcio había otro elemento que contribuía a la tortura psicológica de los esclavos judíos: el factor tiempo. Mientras que para producir un pan normal, sin levadura, es necesario dejar reposar la masa durante unos 20 minutos y sólo después de ese tiempo se coloca la masa fermentada en el horno, para hacer la Matsá la masa se coloca en el horno cuando aún está plana,  sin esperar a que fermente.  En el cautiverio egipcio el proceso que permitiría la fermentación  de la masa se omitía. ¿Por qué? Porque los esclavos judíos tenían que trabajar para los egipcios ¡sin pausa! Sus patrones no estaban dispuestos a conceder 20 minutos de descanso a sus esclavos, y mucho menos para que los judíos pudieran comer un sabroso pan.  Por todo esto, al principio de la Hagadá de Pésaj, decimos señalando la Matsá: ha lajmá ‘aniyá … Este es “el pan de la pobreza, o el pan de los pobres, como explica Rambán (en español antiguo decían: “el pan de la aflicción”) que comían nuestros antepasados en Egipto”. De alguna forma, la experiencia de comer solamente Matsá durante tantos años, quedó grabada en nuestra memoria.  Y al probar la Matsá revivimos el sabor del cautiverio.

Sin embargo, la razón explicita que menciona la Torá es otra. En el momento de nuestra salida de Egipto, irónicamente, también comimos Matsá. Pero ¿por qué? NO porque nos forzaran a no esperar a que la masa fermente sino porque la salida de Egipto ocurrió en un período de tiempo cortísimo: entre el 14 y el 15 de Nisán.  El Faraón nos mandó salir luego de la última plaga. Por primera vez fuimos dueños de nuestro destino, y una de las primeras cosas que queríamos hacer era comer “pan” como personas libres. Pero nuestra salida de Egipto no fue un proceso progresivo que duró semanas o días. Fuimos rescatados por HaShem precipitadamente (bejipazón), en una “operación relámpago Providencial” que duró sólo unas horas. Tratemos de visualizarnos a nosotros mismos. Si tuviéramos que dejar casi todas nuestras pertenencias y tuviéramos sólo unas horas para preparar lo que llevaremos para el camino, incluyendo la comida, no nos podríamos permitir esperar 20 minutos para que la masa fermente.… Los Yehudim no nos pudimos dar el lujo de preparar pan. Por mucho que anhelábamos tener nuestra primera comida normal, al salir de Egipto, irónicamente, no había tiempo que perder (לא יכלו להתמהמה). Y una vez más, por última vez, horneamos Matsot. Pero esta vez la causa por la cual comíamos Matsá era muy diferente. No estábamos cumpliendo órdenes de nuestros crueles amos.  Lo hicimos voluntariamente. Porque teníamos que abandonar Egipto sin demora, rápidamente. Salimos de Egipto cargando las Matsot en nuestros hombros (este evento, el cargar con las matsot en nuestros hombros,  se representa en el Seder de Pésaj por los judíos de Siria cuando se “actúa” el משארותם צרורות). La misma Matsá que comíamos como esclavos,  esta vez tenía un sabor diferente: el sabor de una libertad que estaba ocurriendo YA, precipitadamente, frente a nuestros ojos.

La Matsá es quizás el elemento más característico de Pésaj. de hecho, Pésaj se llama la fiesta de las Matsot. Porque las Matsot simultáneamente despiertan en nosotros dos memorias muy diferentes: por un lado, la aflicción que sufrimos como esclavos en Egipto. Y por el otro lado nos recuerda que fue HaShem Quien nos rescató. Nuestra salida de Egipto no fue la consecuencia de una “revolución” que fermentó en el pueblo a través de varios años, y cuyo desenlace final ocurrió después de varias batallas contra nuestros captores. En Pésaj fuimos rescatados por HaShem en un único y “vertiginoso” acto de redención, irrepetible en la historia de la humanidad.

La Matsá representa a la vez, la amargura de la esclavitud y el dulce sabor del milagro de nuestra libertad. Al comer la Matsá celebramos nuestra redención, sin olvidar nuestro sufrimiento.

quinta-feira, março 30, 2017

Pêssach: Leis e conceitos fundamentales 1ª parte


Pêssach

Os nossos sábios estabeleceram que se deve iniciar o estudo das leis de Pêssach trinta dias antes da festa, para que a pessoa chegue preparada para o chag (festa), ou seja, bem informada sobre as inúmeras regras vigentes nesses dias.

A proibição de chamêtz (fermentados das cinco espécies – trigo, cevada, aveia, centeio e espelta) em Pêssach aparece quatro vezes na Torá, resultando em quatro modalidades:

Não comer ou ter proveito do chamêtz em Pêssach.

• Que não haja chamêtz na propriedade de um judeu em Pêssach.
• Que um judeu não veja chamêtz em sua propriedade em Pêssach.
• Anular todo chamêtz e levedura da propriedade do judeu antes de Pêssach.

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Proibição do Chamêtz




Desde o meio-dia de 14 de Nissan até o final de Pêssach é proibido comer e ter proveito de chamêtz. Nossos sábios acrescentam duas horas antes do meio-dia a esta proibição. A partir do momento em que a festa de Pêssach propriamente dita se inicia, aplicam-se as proibições de não se ver e não se encontrar ("bal ieraê uval imatzê) chamêtz. Essas proibições continuam até o final do chag (festa) e obviamente expiram ao seu fim.

Já que é uma grave proibição da Torá, os sábios proibiram comer ou ter qualquer outro proveito do chamêtz de um judeu que não foi vendido da maneira halachicamente correta antes do chag (como traremos em breve) e permaneceu em sua propriedade durante o Pêssach.
A Torá, no Chumash Shemot (Livro Êxodo), nos ordena eliminar o chamêtz de nossas propriedades como preparação para Pêssach até a metade do dia 14 de Nissan. Não é somente proibido comer, mas também não se deve possuir ou deixar o chamêtz em sua propriedade. A partir daquele momento, todo aquele que não eliminou e/ou anulou o chamêtz está descumprindo esta Mitzvá Ativa (Mitzvat Assê). A partir do início de Pêssach, transgride também a proibição de "Bal Yeraê” (“não será visto chamêtz").



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Anulação do Chamêtz




Da linguagem utilizada pela Torá aprendemos que a proibição de encontrar chamêtz na propriedade de um judeu se refere somente ao chamêtz deste. O chamêtz que pertence a um não judeu ou chamêtz abandonado ou descartado (sem donos) pode estar em sua propriedade.

Portanto, aquele que tem funcionários ou empregados não judeus que vivem em sua casa, o funcionário pode manter o seu chamêtz no próprio quarto. Assim também judeus que em seu escritório trabalham não judeus podem circular sem problemas neste ambiente durante o chag, pois o chamêtz não é propriedade de um judeu.
Os sábios instituíram a obrigação de anular o chamêtz de duas maneiras. A primeira é a anulação oral. A segunda consiste em remover de casa e eliminá-lo. A razão pela qual não é suficiente apenas um tipo de anulação é a seguinte: talvez a pessoa não anule o chamêtz de todo coração, ou, se anular de todo coração, pode ser que deixe em casa e venha acidentalmente a comer durante o Pêssach. Portanto, como medida de precaução e rigor, os sábios fixaram os dois tipos de anulação.


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Verificação do Chamêtz




Para erradicar o chamêtz de casa deve-se cumprir a mitzvá de "verificação do chamêtz". Este mandamento se cumpre imediatamente após Arvit (Oração Noturna) do décimo quarto dia de Nissan (véspera de Pêssach). A obrigação recai primordialmente sobre o pai da casa e, se ele não puder, deverá nomear sua esposa ou um de seus filhos maiores de 13 anos (bar mitzvá) como responsáveis pela verificação, a ser feita logo no início da noite. Para que a pessoa não se esqueça de realizá-la, os sábios proibiram começar alguma atividade ou fazer uma refeição meia hora antes do horário da verificação. É proibido até mesmo começar a estudar Torá meia hora antes da verificação, pois há o receio de a pessoa continue estudando e acabe por esquecer de cumprir a obrigação.

Antes de iniciar a verificação do chamêtz, faz-se a benção "Baruch Ata A-donai E-lohenu Mêlech Haolam Asher Kideshanu Bemitzvotav Vetzivanu Al Biur Chamêtz" (Bendito és Tu, ó Senhor, Rei do Universo, que nos santificou com Seus mandamentos e nos ordenou a eliminar o chamêtz). A eliminação do chamêtz ocorre, porém, somente no dia seguinte, mas uma vez que o processo começa com a verificação, fazemos a bênção neste momento. Quem se esqueceu de recitar a bênção antes e lembrou no meio da verificação, se ainda não a terminou pode recitar a bênção no momento em que lembrar. Deve-se ter o cuidado de não falar assuntos não relacionados à verificação desde o momento em que proferiu a bênção até terminar a verificação. Se a pessoa tratar de assuntos não relacionados à verificação, deverá recitar a benção novamente.


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Verificação do Chamêtz - continuação




Quem vai passar Pêssach fora de casa, viajando antes da noite da verificação do chamêtz, deverá verificar a casa na noite anterior à viagem, mas sem fazer a benção, pois esta é feita apenas na verificação que é realizada na noite de 14 de Nissan. Portanto, a pessoa que tenha mais uma casa (por exemplo, em outra cidade), deve verificar o chamêtz antes de Pêssach nas duas casas. Caso não seja possível verificar as duas na noite de 14 de Nissan, deve verificar uma delas nos dias anteriores a 14 de Nissan (sem recitar a bênção) e a casa na qual estará na noite de Pêssach deverá verificar na noite de 14 de Nissan fazendo a bênção.

Todo lugar em que a pessoa está acostumada a entrar com chamêtz, ou objetos que costumam conter ou guardar chamêtz, devem ser verificado. Portanto, deve-se verificar bolsas/mochilas onde por vezes colocamos comida, o bolso das roupas das crianças e, é claro, também os carros.

A verificação se faz com a luz de uma vela. Quem teme que a vela possa causar um incêndio ao verificar determinados lugares, pode verificar estes locais com uma lanterna. O costume é espalhar pela casa dez pedaços de chamêtz. Há quem explique que isto é para garantir que quem faz a procura encontrará chamêtz e assim sua bênção não terá sido em vão. Deve-se anotar e lembrar bem dos locais onde foram colocados os pedaços de chamêtz, para que não ocorra uma falha e um dos pedaços fique na casa durante o chag, D'us nos livre.



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Anulando e Eliminando o Chamêtz




Depois de verificar o chamêtz como se deve (conforme estudado nas leis enviadas anteriormente), devemos realizar a anulação do chamêtz, que foi instituída pelos sábios e que é feita recitando uma breve oração em aramaico que consta nos livros de reza. Quem não entende o aramaico pode dizer esta oração em qualquer idioma que compreenda.

No dia 14 de Nissan, pela manhã, após a queima do chamêtz, deve-se anular o chamêtz novamente (já que o chamêtz que ficou na casa, por exemplo, para o café da manhã, não foi anulado na noite anterior, pois precisávamos dele). O texto da anulação que é feita de dia é um pouco diferente da anulação da noite, pois a anulação do dia inclui todo o chamêtz, e a anulação da noite inclui apenas o chamêtz que não encontramos na verificação.  

Nossos sábios instituíram a Mitzvá de "eliminar o chamêtz", que é realizada queimando o chamêtz no fogo. Porém, quem não conseguir de forma alguma queimar um pouco do chamêtz na manhã do dia 14, pode cumprir a Mitzvá esfarelando o chamêtz e jogando-o no mar, ou atirando no vaso sanitário e em seguida acionando a descarga. Assim, a pessoa não terá mais chamêtz. Imediatamente após queimar o chamêtz deverá anulá-lo.


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Eliminação do Chamêtz




Aquele que possui chamêtz em sua lixeira dentro de casa ou no quintal deve atentar para queimar este chamêtz na manhã do dia 14, pois ele está em sua propriedade. Uma solução é despejar na lixeira algum material que estrague esse chamêtz, por exemplo, água sanitária. Outra possibilidade é remover o chamêtz colocando-o na lixeira da rua, que pertence à prefeitura e se encontra em domínio público.

Quem encontrar chamêtz em sua propriedade no dia 14, após o meio-dia, deverá queimá-lo imediatamente. E, nesse caso, não é suficiente despejar sobre ele algum material que o estrague (por exemplo, água sanitária), mas sim deverá queimá-lo.

Assim é a lei para aquele que encontrar chamêtz em sua propriedade durante Pêssach: se encontrar em um dos Yamim Tovim ou no Shabat do chag (Shabat Chol Hamoed), quando não poderá queimar e nem sequer movê-lo (pois é muktsê), deverá colocar um utensílio sobre o chamêtz, como sinal para que não venha acidentalmente a comê-lo; imediatamente após o Yom Tov ou Shabat, deverá queimar o chamêtz. Nos demais dias do chag (Chol Hamoed), deverá queimá-lo imediatamente. Nestes casos, a queima é feita sem recitar a bênção.

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Venda do Chamêtz




Para evitar prejuízos financeiros como, por exemplo, uma pessoa que ficou com uma grande quantidade de chamêtz antes de Pêssach e não quer perdê-la ao queimar tudo ou dar como presente para um não judeu. Nesses casos, os nossos sábios foram lenientes: permitiram a venda do chamêtz ao não judeu com a condição de que ele pague o preço real de todo o chamêtz, e, se o judeu quiser, poderá comprar de volta o chamêtz após o Pêssach.

Há aproximadamente 500 anos, difundiu-se o costume de vender o chamêtz a um não judeu antes de Pêssach e, por isso, os sábios instruíram que a venda seja realizada por meio de rabinos locais familiarizados com as leis aplicáveis. Desta forma, a venda será feita de acordo com todas as regras e não há o receio de que o judeu ache que vendeu o chamêtz mas, na prática, transgrida a proibição de possuir chamêtz em Pêssach (caso a venda não seja feita como se deve).

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Venda do Chamêtz - Procedimentos




Como estudamos anteriormente, a venda do chamêtz deve ser feita de acordo com as regras e detalhes da Halachá (Lei Judaica) para ser válida e legítima. Portanto, os rabinos que vendem o chamêtz têm o costume fazer a venda das diferentes formas válidas pela Halachá, como forma de garantir que a venda ocorreu com certeza.


Portanto, todos precisam saber que, no momento em que se vende o chamêtz ao não-judeu, ele pode, de acordo com a lei, recusar-se a vender o chamêtz de volta ao rabino, e, desta forma, o chamêtz permanece com ele – ou seja, a venda não é uma tapeação, mas sim uma venda verdadeira, assim como as demais vendas que são feitas no cotidiano. Portanto, o não-judeu que compra o chamêtz deve começar a pagar por ele antes de Pêssach, já que sua intenção deve ser de verdade comprar o chamêtz.


Continuara


terça-feira, março 21, 2017

Pêssach e a sua essência



Pêssach e a sua essência


Desde séculos, os cabalistas têm entendido que para atingir um nível de iluminação e conhecimento, temos que abandonar as explicações tradicionais dos adeptos da assim chamada corrente principal e retornar ao significado e propósito da festividade. Os sábios confiaram nas leis de causa e efeito para quebrar os muros de idéias erradas que têm prevenido tantas pessoas de tomarem proveito da riqueza e positividade que a festa de Pêssach tem para oferecer. A significação de Pêssach é resultado e efeito do mês hebraico de Nissan (provem da palavra Nes = Milagre), que é a causa primária da liberdade que é tão freqüentemente associada com esta festa especial. Portanto, não há razão para celebrar tradicionalmente Pêssach como a ocasião que marca a libertação do Povo Judeu.
Pêssach nos proporciona uma oportunidade de perceber que podemos e devemos hoje alcançar liberdade irrevogável em nossas vidas individuais.
A servidão à qual estamos sujeitos vem de várias formas: uma pessoa ou um país pode estar sobrecarregado pelo peso de dívidas. Um casamento pode ser uma fortaleza que alguns tentam deixar e na qual outros querem entrar. Podemos nos livrar da servidão da insegurança, da carência, do medo, dos litígios. As muitas faces da servidão enchem nossa vida, não reconhecida como tal. Perdemos noção do amanhã. Podemos ser escravos ao penhorar nossa esperança.
Quando há esperança no coração, mesmo num momento difícil e triste, um melhor amanhã surge no horizonte, levantando o espírito e sustentando os passos.
Estamos cegos para os aspectos e as situações nas quais não precisam ser necessariamente partes do quebra-cabeça de nossas vidas. Porque não enxergamos os verdadeiros horizontes. Pêssach nos libera das ataduras de nossa capacidade de enxergar.
Às vésperas do primeiro Pêssach da História, quando D'us prometeu que a redenção viria, Ele usou a seguinte expressão: "Farei um pedut entre Meu povo e os egípcios" (Shemot VIII:19). Há divergências entre os comentaristas sobre a tradução de pedut, se quer dizer "separação" ou "libertação". Na verdade, veremos que é a combinação de ambas.
Mais adiante na Toráh, Rashi nos ensina que há um amanhã imediato e um a longo prazo. Em termos gerais, todos os povos sonham com a Redenção, assim como o escravo sonha com sua liberdade.
A chave que destranca as portas da cadeia mesma que nos prende longe da libertação que teve lugar no Egito há tantos anos atrás pode ser encontrada no livro do Êxodo, na Bíblia. "Esse mês será para vós princípio dos meses, seja ele para vós o primeiro dos meses do ano" (Êxodo, 12:2). Esta é a primeira menção Bíblica como o Rosh haChodashim, o primeiro, a cabeça, ou a fonte de todos os meses. As palavras chaves no versículo do Êxodo citado são "para vós". Com esta frase, o controle  e o conceito de liberdade mudou na época do Êxodo, do Egito, deixando os filhos de Israel, e com eles toda a humanidade, em controle.
Toda pessoa cuja vida seja obscurecida pela miséria busca a luz no horizonte distante, porque não compreende que livre se é quando se muda. A questão é, se está apenas preocupada com o imediato, em curto prazo, ou traçou metas maiores na vida. Será que leva também em conta o amanhã distante ou sua visão é limitada somente àquilo que enfrenta no momento? Ocorre-lhe incluir dias mais felizes para os que ainda nascerão?
Verdadeiros fundadores de nações sempre pensam mais à frente de sua geração, inspirados pela idéia de que estão estabelecendo uma república para o futuro, com base nos princípios e ideais de liberdade e justiça para todos.
Quando o Todo-Poderoso prometeu a redenção de nosso povo, não tencionava abranger apenas o futuro visível. Ele foi muito mais além; D'us tinha em mente o grande e glorioso amanhã, que garantiria a liberdade para toda a humanidade, em época de benevolência, livre de qualquer sofrimento, com todos cumprindo Sua lei.
Agora é possível entender melhor a tradução de pedut - separação e liberdade; na verdade uma coisa só. A "Separação" nos ensina que há uma diferença básica entre o conceito de liberdade apenas para romper as correntes imediatas, e a outra imagem exaltada de liberdade que pretende libertar o homem para sempre.
Esta liberdade só é eficaz quando regida pela lei e justiça, pela Toráh e seus ensinamentos eternos. Isto é válido para qualquer pessoa, em cada lugar e em todas as épocas.
Este é o mapa completo para todos os tempos ainda por vir.
Possamos expandir nossos horizontes, dedicando-nos a trazer liberdade e paz para os que estão distantes e conforto para o próximo.