sexta-feira, agosto 16, 2019

Tu BeAv 5779


Tu BeAv

Introducción
Tu B'Av (en hebreo ט"ו באב, el decimoquinto día del mes Av). El día no tiene ninguna observancia especial, sino un carácter suavemente festivo.
No hubo festividades mayores para el pueblo de Israel que el 15 de Av (...)
Talmud, Taanit 26b
Es considerada una fiesta popular de la naturaleza en la época del Segundo Templo de Jerusalén en la cual las mujeres de Jerusalén salían con vestidos blancos prestados, de modo tal que todo el mundo tuviese uno y nadie se sintiese avergonzado, y bailaban en los viñedos (Mishná, Taanit 1:10). Los varones, así como las mujeres, asistían a la fiesta con la esperanza de encontrar el amor y formar su tan ansiada familia.
¿Por qué celebramos Tu B’Av?
Acontecimientos ocurridos en esta fecha
En los días en que el pueblo de Israel habitaba en su tierra, antes de la destrucción del Beit Hamikdash, este día, era un día de festejo, regocijo, y alegría.
El 15 de Av las doncellas salían a los campos y a los viñedos. ¿Y que decían? “¡Joven, levanta tus ojos y fíjate lo que escoges! No te fijes en la belleza externa, fíjate en el interior. El encanto es engaño y la belleza no vale nada ; una mujer temerosa de Di-s es la que debe ser alabada.”
La cosecha y los granos ya estaban depositados en los silos y también los frutos de los árboles ya fueron cortados y se guardaron en sus respectivos depósitos. Ahora tenían tiempo de sobra para dedicarse de lleno al estudio de la Torá, día y noche.
Dijo Rabi  Shimon ben Gamliel dijo: No hubieron  mayores festivales para Israel que el 15 de Av y Iom Kipur - Talmud, Taanit 26b
El Talmud enumera varios acontecimientos alegres que ocurrieron en el 15 de Av:
1) Cesó el fallecimiento de la generación del Éxodo. Varios meses después de que liberaran al pueblo de Israel de la esclavitud egipcia, el incidente de los “espías” demostró la falta de preparación para la conquista de la tierra de Canaan y de desarrollarla como la “tierra santa.” D-os decretó que la generación entera moriría en el desierto, y sus hijos entrarían a la tierra en su lugar (Números 13 y 14). Después de 40 años de vagar a través del desierto, finalmente terminaron de morir, y la nueva generación de judíos estaba lista para entrar en la tierra santa. Era el 15 de Av del año 2487 de la Creación (1274 A.E.C).
2) Las tribus de Israel fueron autorizadas a casarse entre si. Para asegurar la división ordenada de la tierra santa entre las doce tribus de Israel, ciertas restricciones habían sido impuestas a los matrimonios entre los miembros de dos diversas tribus. Una mujer que había heredado tierras tribales de su padre tenía prohibido casarse fuera de su tribu, para que sus hijos — miembros de la tribu de su padre – no hereden una tierra que originalmente pertenecía a otra tribu (Números 36). Esta ordenanza fue impuesta a la generación que conquistó y colonizo la tierra santa; cuando la restricción fue abolida, el 15 de Av, el acontecimiento fue considerado una causa de celebración y festividad.
3) La tribu de Benjamín fue permitida a retornar a la comunidad. El 15 de Av fue también el día en el que la tribu de Benjamín, que fue excomulgada por su comportamiento en el incidente de la “Concubina en Giba“, fue readmitida en la comunidad de Israel (Jueces 19-21; esto ocurrió durante el gobierno de Otniel ben Kenaz, que condujo al pueblo de Israel en los años 2533-2573 de la Creación (1228-1188 BCE)).
4) Hosea ben Eilah abre  los caminos a  Jerusalén. Después de la división de la tierra santa en dos reinos luego de la muerte de rey Salomón en el año 2964 de la Creación (797 BCE), Jeroboam ben Nebat, Rey del disidente reino norteño de Israel, instala barricadas para evitar que sus ciudadanos hagan el peregrinaje trianual al santo templo en Jerusalén, capital del reino meridional de Judea. Éstos finalmente fueron quitados 200 años más tarde por Hosea ben Eilah, el rey del reino norteño, en el 15 de Av, 3187 (574 BCE).
5) Se permitió enterrar a los muertos de Betar. La fortaleza de Betar era el último eslabón de la rebelión de Bar Kojba. Cuando Betar cayó el 9 de Av, de 3893 (el EC 133), mataron a Bar Kojba y a millares de judíos; los Romanos masacraron a los sobrevivientes de la batalla con gran crueldad e incluso no les permitirían enterraran a sus muertos. Cuando finalmente dieron entierro a los muertos de Betar el 15 de Av de 3908 (el CE 148), una bendición adicional (HaTov VehaMeitiv) fue agregada a la “bendición de después de  las comidas " en conmemoración.
6) “El día de romperse el hacha.” Cuando el santo templo estaba en pie en Jerusalén, el corte anual de la leña para el altar era concluido el 15 de Av. Este acontecimiento era celebrado con banquetes y festejos (como es costumbre en la conclusión de una obra santa) e incluía la quiebra ceremonial de las hachas que dieron a  este día su nombre.
15 de Av
El 15 de Av, es indudablemente el día más misterioso del calendario judío.
El 15 de Av, es indudablemente el día más misterioso del calendario judío. Cuando buscamos en el Shuljan Aruj (“Código de leyes judío ") no encontramos ningunas observancias o costumbres para esta fecha, a excepción de la omisión de tajanun (confesión) y porciones similares en los rezos diarios—al igual que en todas las fechas festivas— y que desde el 15 de Av, uno debe aumentar en su estudio de Torá, puesto que en esta época del año las noches comienzan a hacerse más largas y “la noche fue creada para el estudio.” el Talmud nos dice que hace muchos años las “hijas de Jerusalén danzaban en los viñedos " en el 15 de Av, y “quienquiera no tenía esposa iría allí " a encontrar una novia.
Y éste es el día que el Talmud considera el festival más grande del año, dejando a Iom Kipur en segundo lugar (!)
De hecho, el 15 de Av no puede ser sino un misterio. Como “la Luna Llena” del trágico mes de Av, es el festival de la futura redención, un día que en esencia, por definición, es incomprensible para los que estamos en Galut (Exilio).
A pesar del misterio es nuestro deber buscar y explorar, como en los dos ensayos, basados en las enseñanzas del Rebe de Lubavitch, presentadas aquí. El día que se rompe el hacha encara el 15 de Av examinando un número de acontecimientos que ocurrieron en este día. Las doncellas que bailan en Jerusalén ve en la danza para buscar una pareja, una analogía para las varias dimensiones de nuestra relación con Di-s:
Una definición de acuerdo con la Cabaláh
Durante la ventana celestial conocida como Tu BeAv, dos viejos amigos de nuestro planeta—el Sol y la Luna—se unen para revelar una enorme cantidad de Luz. La sabiduría de la Kabbalah enseña que esta unión cósmica apremia al universo a proporcionar apoyo espiritual para las relaciones y nuevos comienzos. Cualquier problema en nuestras relaciones puede ser remediado. En este sentido, Tu BeAv es el momento ideal para conectarnos con nuestra alma gemela o fortalecer nuestra relación existente, o simplemente formar una nueva amistad. Muchos sabios definen a las “almas gemelas” como dos personas dispuestas a trabajar juntas a nivel del “alma”, un nivel en el que son viejos amigos. Acompáñanos en Tu BeAv para una conexión amorosa en la que recibimos la Luz y buscamos fortalecer todas nuestras relaciones.

 Unidos con Israel: “Tu BeAv es más que un día de amor”

¡Mucho más que corazones y flores! Descubre el amor incondicional simbolizado por Tu B’Av y cómo puede elevar el mundo.
En el Israel moderno, Tu BeAv (15 de Av) se ha vuelto un día para sentirse bien, caracterizado en su mayoría por parejas comprando flores y chocolate para el otro, con el fin de celebrar su romance. Básicamente, una versión judía de San Valentín, si se quiere ver así.
Pero Tu BeAv es mucho más que eso para el pueblo judío. Está escrito, “no hubo mejor día para Israel que Tu BeAv, el día que a las tribus se les permitía mezclarse, cuando todas y cada una de las personas otorgaban su bondad sobre su semejante” (Tiferet Shlomo). El tipo de amor que Tu BeAv realmente representa es un amor incondicional que tiene que esparcirse entre todos los judíos y después, a toda la humanidad. Y no es coincidencia que viene justo después de Tisha BeAv, que representa el polo opuesto -odio infundado.
Del odio incondicional al amor incondicional
La transición directa de Tishá BeAv (nueve de Av) a Tu BeAv simboliza la única manera en la cual podemos alcanzar el verdadero amor -al primero, reconocer que nuestro estado es completamente opuesto a esto. En otras palabras, a reconocer el odio infundado que habita en nuestros corazones, es la condición previa para el alcance de un amor incondicional entre nosotros, como está escrito, “Tu BeAv es la corrección y mitigación de Tisha BeAv”. (Likutey Halajot).
Puede no ser intuitivo, pero la naturaleza funciona de esta manera. La evolución despliega una interacción dinámica entre dos fuerzas opuestas. Ya sea que se manifiesten como más o menos, calor o frío, reflujo o flujo, masculino o femenino, crean niveles más profundos de conflicto y autointerés y después, niveles más grandes de reciprocidad y conexión. Así es como evolucionaron las antiguas bacterias de la competencia hostil a la responsabilidad compartida, formando así la célula con núcleo. Nuestro cuerpo también lo ejemplifica perfectamente, con 100 billones de células individuales, integradas para crear un nivel más avanzado de vida.
Hace cerca de 4,000 años, Abraham, el fundador del pueblo judío, entendió que esta dinámica natural también se aplica a la sociedad humana. Cuando los babilonios a su alrededor se hundieron en autointerés y separación, él reconoció ese estado como precursor de un nuevo grado de conexión humana. Abraham “sembró amor para todo el pueblo” (Noam Eimelej, Sefer Noam Eimelej) con la visión de un estado elevado y “Fue de ciudad en ciudad, de reino en reino, hasta que miles y decenas de miles se le unieron… y se convirtieron en una nación”. (Maimónides, Yad HaJazaká).
Esta es la poco conocida historia del nacimiento del pueblo judío. De hecho, la palabra “‘Yehudí [judío] significa ‘Yejidí’ -el que se aferra al punto de vida, el cual está donde está la unidad”. (El Admor de Gur, Sefat Emet).
¿Dónde está el amor ahora?
El calendario hebreo dice que es tiempo del festival del amor, pero la realidad muestra que el pueblo judío, tal vez está más dividido que nunca, con crecientes fracturas entre liberales y conservadores, judíos israelíes y judíos de la diáspora y entre varias facciones dentro del mismo Israel- posiblemente, cada días se muestra la hostilidad más cruel.
Sin embargo, justo como Abraham lo vio hace miles de años, el odio y la separación que persisten dentro del pueblo judío hoy, no es coincidencia. Es una etapa evolutiva, un precursor del próximo grado de unidad judía.
Y en nuestro tiempo, incluso hay más incubándose bajo la superficie. Desde que se formó del pueblo de Israel en Babilonia, el mundo comenzó a sentir que los judíos se aferraban a algo especial y a preguntarse qué los unía. Por siglos, pensadores, líderes, científicos y artistas de varias naciones han escrito acerca de este acertijo.
“¿Qué es un judío?” preguntaba el ilustre autor ruso, Leo Tolstoy. “¿Qué tipo de criatura única es esta, que todos los gobernantes de todas las naciones del mundo han oprimido, aplastado, expulsado y destruido.. Y a pesar de todo, continúa viviendo y floreciendo?” (La resolución final). Mark Twain lo expresó de forma incluso más franca, diciendo, “Todo es mortal, excepto el judío; toda las otras fuerzas pasan, pero él permanece ¿cuál es el secreto de su inmortalidad” (Respecto a los judíos).
Entonces, ¿a qué, los judíos tienen acceso? Tienen el método para construir una red de conexiones altruistas por encima del interés propio. Y la naturaleza del desarrollo humano es tal, que la humanidad gradualmente genera una necesidad, cada vez mayor, por este método. Por lo tanto, el método de lograr el verdadero amor entre los seres humanos, el cual es la base del pueblo judío, está volviéndose gradualmente lo que todo el mundo necesita.

El método para alcanzar el amor

En los pasados 2,000 años o así, lo que permaneció del método de unidad que creó el pueblo judío son en su mayoría, símbolos, como costumbres y días festivos que se han convertido en el judaísmo que conocemos hoy. Sólo un puñado de personas en cada generación, continuaron ocupándose y desarrollando el método de unidad. Con el tiempo, este método tomó nombre, “sabiduría de la Cabaláh”.
Contrario a la creencia popular, la Cabaláh auténtica no tiene nada qué ver con misticismo, amuletos, astrología y otras concepciones equivocadas que han sido asociadas a ella a través de los siglos. Por el contrario, se trata de actualizar nuestra naturaleza, del creciente amor propio, que nos lleva a la crisis y nos deja con una percepción limitada de la realidad, a la equivalencia con la fuerza de amor incondicional que permea toda la naturaleza.
La sabiduría de la Cabaláh tiene herramientas y conocimiento para prepararnos para un nivel nuevo y completo de la vida humana y experiencia hacia el cual el mundo inevitablemente está avanzando. Y, desde la perspectiva de Cabaláh, Tu BeAv no es hacerse cumplidos el uno al otro por un día y después regresar a pelear y ser mordaces. En su lugar, este día debe ser un símbolo irresistible del trabajo que tenemos que hacer cada día con el fin de elevarnos hacia un nuevo nivel de conexión entre nosotros y compartirlo con toda la sociedad humana. Con indica las fuentes misticas, “todo nuestro trabajo es descubrir el amor dentro de nosotros, todos y cada uno de los días”. (El fruto del sabio).
En los pasados 2,000 años o así, lo que permaneció del método de unidad que creó el pueblo judío son en su mayoría, símbolos, como costumbres y días festivos que se han convertido en el judaísmo que conocemos hoy. Sólo un puñado de personas en cada generación, continuaron ocupándose y desarrollando el método de unidad. Con el tiempo, este método tomó nombre, “sabiduría de la Cabaláh”.
Contrario a la creencia popular, la Cabaláh auténtica no tiene nada qué ver con misticismo, amuletos, astrología y otras concepciones equivocadas que han sido asociadas a ella a través de los siglos. Por el contrario, se trata de actualizar nuestra naturaleza, del creciente amor propio, que nos lleva a la crisis y nos deja con una percepción limitada de la realidad, a la equivalencia con la fuerza de amor incondicional que permea toda la naturaleza.