domingo, outubro 14, 2012

Historia para Meditar

Trayendo la Toráh de vuelta a casa. **

Torah2

Los pequeños niños formaron rápidamente un tren, cada uno con sus manos en los hombros del niño de adelante. Se movieron enérgicamente, corriendo alocadamente por la periferia del Bet Hakneset mientras una multitud de gente bailaba en círculos concéntricos alrededor de la bimá. Algunos cargaban rollos de la Toráh, adornados con coronas de plata y galas de terciopelo. Otros llevaban a sus hijos pequeños en sus hombros. Cuando terminaba una canción, sonaba otra a continuación, y nadie quería parar.

Observando la acción estaba una joven llamada Raquel, perteneciente a un grupo de niñas adolescentes que eran huéspedes en la casa del rabino Benzion Klatzko. Vestida a la moda, miraba la frenética escena con regocijo; esta era una experiencia por lejos diferente a cualquiera de las que había encontrado hasta ahora en el judaísmo. Para Raquel, el espíritu de la noche era una inyección de vida, un bálsamo para su alma afligida.

De repente, Raquel concentró su atención. Su anfitrión, el rabino Klatzko, se paró sobre una silla frente a la bimá sujetando fuertemente con sus manos un rollo de la Toráh en miniatura. Tenía una historia para contar, y los hombres, mujeres y niños atiborrados dentro del Bet Hakneset estaban ansiosos por escucharla. Raquel se esforzó para escuchar cada palabra del cuento, porque sabía que podía estar hablándole a ella.

"Todas las semanas, en mi casa, tengo el privilegio de recibir entre 30 y 40 personas para las comidas de Shabat. La mayoría de ellas son estudiantes universitarios judíos que nunca han tenido la posibilidad de experimentar un Shabat. Vienen de todo tipo de entornos y de todo tipo de lugares alrededor del país, y se unen en mi casa y obtienen una idea de lo que es Shabat".

"Lo único, es que muchos de ellos se sienten incómodos con la idea de ir a un Bet Hakneset tradicional. Prefieren quedarse en mi casa y esperar que vuelva. El inconveniente en eso es que nunca tienen la oportunidad de ver la belleza de un rezo real de Shabat. Entonces decidí que lo mejor sería comprar un rollo de la Toráh y un arca para el salón de mi casa. De esa forma, podría tener el rezo en casa, y ellos podrían participar de él sintiéndose cómodos. Además, le daría a muchos de ellos una oportunidad de recibir una aliá, algo que no han tenido desde su propio Bar-Mitzvá. Y están aquellos que ni siquiera han tenido un Bar-Mitzvá y nunca han sido llamados a la Toráh en sus vidas".

"La pregunta es, ¿Cómo podría encontrar un rollo de la Toráh casher a un precio accesible? Y un arca también sería una gran inversión. Entonces parecía que, a excepción de un milagro, sería imposible que mi idea tuviera éxito. Sin embargo, D-os no hace milagros para ti sin que tú hagas nada al respecto. Tú tienes que hacer tu parte y esperar a que Él se haga cargo del resto".

"Entonces abrí los periódicos y me fijé si alguien tenía un rollo de la Toráh a la venta. Y créanlo o no, alguien tenía. Llamé al número inmediatamente y en el otro lado del teléfono había un hombre anciano que tenía un rollo de la Toráh muy pequeño que estaba vendiendo. Tenía 28 centímetros de altura".

El rollo de la Toráh había estado guardado en su armario sin ser usado por 50 años.

"Le pregunté de dónde lo había sacado, y me dijo que su padre había sido rabino de un Bet Hakneset en Catskills que eventualmente cerró. Remataron todo, y el rollo de la Toráh fue lo único que guardó. Había estado guardado en su armario sin ser usado por 50 años, y ahora sentía que era el momento de vender eso también".

"Aunque quería bastante dinero por él y el precio era un poco caro para mí, le dije que me gustaría verlo. Accedió a venir a mi casa para mostrarme la Toráh".

"Unos días después, el Sr. Foreman vino. Me mostró un hermoso rollo de la Toráh – de más de 200 años de antigüedad, pero en perfecto estado. Me preguntó por qué lo necesitaba, y le expliqué sobre mis huéspedes de Shabat y mi idea de permitirles rezar en mi casa, en donde se sentirían a gusto".

"Me miró por un momento, aparentando estar muy conmovido por la idea de que esta Toráh pudiera atraer gente al judaísmo. De repente, comenzó a llorar – realmente llorar, con lágrimas fluyendo por su cara. Yo estaba tratando de lograr que hablara, pero él literalmente no podía sacar ninguna palabra. Finalmente, explicó. Él se había alejado del judaísmo y casado con una mujer budista. Este rollo de la Toráh era su única conexión, y en este momento, se sintió tan alejado que pensó en venderlo también. Pero cuando se enteró que esta Toráh ayudaría a reconectar gente al judaísmo, quiso dármela como un regalo. De esta manera, sentía que quizás él también ameritaría ser reconectado y encontraría finalmente su camino a casa".

"Yo no sabía qué decir, pero ciertamente apreciaba este regalo increíble. Me di cuenta de que esta Toráh había estado básicamente sin un hogar por los últimos 50 años. No había nadie que la leyera, que la conservara, que la cumpliera o que la mantuviera adecuadamente, y ahora Dios le había dado un hogar, y quizás también atraería a este judío solitario en el futuro cercano.

"Ahora, ¿qué hay del arca? Esa es una historia aparte. Encontré un aviso en internet, de un antiguo artefacto judío, un arca judía. Los vendedores no eran judíos, pero la habían comprado de un cura que les dijo que el arca era de origen judío".

Sobre el arca había una gran cruz. Casi desfallezco.

"Cuando abrí las fotos on-line del arca, vi delante de mí lo que parecía ser un arca artesanal bellamente elaborada. Era pequeña, por lo que no hubiese podido guardar en ella una Toráh de tamaño regular, pero sería perfecta para la Toráh que tenía. Cuando vi la foto de su parte superior, casi desfallezco. Había una gran cruz adosada a ella. De repente, no estaba para nada seguro de que este fuera un ítem de origen judío".

"De pronto noté una pequeña placa en el fondo del arca. Les pedí a los vendedores que me mandaran una foto de la placa que aparentaba tener escrituras hebreas en ella. Me mandaron una foto en la que había una clara inscripción en hebreo que decía: "Contemplen, el guardián de Israel no dormita ni duerme" (Salmos 121), que probó que el ítem debía ser judío. Después de un análisis más minucioso, los vendedores dijeron que la cruz era una pieza separada que había sido adosada. Me di cuenta que el cura que había comprado esta arca debía haber hecho esa adición. Yo estaba profundamente conmovido, y ciertamente la mano de D-os estaba guiándome".

"Compré el arca y la hice enviar a mi casa. La cruz fue removida y me maravillé con el versículo que estaba inscrito. Nunca antes había visto este versículo en particular escrito en un arca. Y me di cuenta de que aquí había un mensaje. Era como si D-os me estuviera diciendo que aunque esta arca estuvo perdida por muchos años, Él nunca se olvidaría de ella. No descansó hasta que finalmente fue depositada en manos judías".

"Mis queridos amigos, miren lo que tengo aquí. Una Toráh que fue rechazada por tantos años finalmente recibió un hogar en un arca judía que había sido utilizada por un cura. Y el mensaje era claro, que D-os nunca renunciaría a ellas. No olvidó ni esta arca y ni esta Toráh perdida, y finalmente las dos fueron reunidas y ahora pueden ser utilizadas para acercar a jóvenes judíos de regreso a su Padre en el Cielo".

"Esta Toráh no ha bailado por más de 50 años, y ahora tenemos la oportunidad de darle la bienvenida a casa. Démosle la bienvenida que merece".

Todo el Bet Hakneset estalló en cantos y bailes. El pequeño rollo de la Toráh estaba en el centro de todo, empapándose con el abrumador amor y honor que había estado extrañando por décadas. Ya no estaba más encerrado lejos, sin uso, en esta festividad para regocijarse. Ahora estaba donde pertenecía, en el centro de todo.

Más tarde aquella noche, el rabino Klatzko llevó la Toráh a casa y la protegió dentro del arca en su salón. Lo que marcó la diferencia en Raquel no fue solamente la sensación de tranquilidad y calidez que ella tanto apreciaba. Fue la asombrosa e indescriptible sensación de este rollo único de la Toráh.

La comida terminó tarde, y al final, el contento pero exhausto grupo se dirigió a sus cuartos para un sueño reponedor. Raquel estaba acostada en la cama, con los ojos bien abiertos, con el sonido de su corazón latiendo en sus oídos. Esperó un largo tiempo, posiblemente una hora o más, hasta que estuvo segura de que nadie en la casa permanecía despierto. Se escabulló silenciosamente de su cama y caminó en puntas de pie hasta el salón. Allí estaba el arca, como si hubiese estado esperándola.

Allí, Raquel le habló a D-os con su corazón, y pidió que la dulzura de esta casa algún día fuera suya, en su propia vida. Esas eran las primeras plegarias que sus labios habían pronunciado en muchos años. La amargura de su hogar - las constantes peleas, la culpa y la ira, las nubes de tormenta que amenazaban con soplar a través de la puerta en cualquier momento - habían actuado como un cuchillo extremadamente afilado, cercenando su conexión con D-os. Aquí, en el hogar de los Klatzko, podía sentir que la conexión se estaba reparando; la energía estaba crepitando nuevamente en su ser, y comenzaba a fluir otra vez.

Rememorando el exilio del rollo de la Toráh, ella pensó para sí misma: "Mi querido, sagrado rollo de la Toráh, tú sabes lo que es sentirse rechazado. Sabes cómo se siente vivir con gente que no nota tu belleza y que no aprecia tu valor. He vivido de esa forma toda mi vida, pero tú has vivido así por mucho más tiempo. Cincuenta años completos estuviste ahí y nadie te besó, ni te alzó, o siquiera miró dentro tuyo para ver lo que había allí. Pero me has dado esperanza, porque después de 50 años, ¡mira lo que ha pasado! ¡Mira la noche que has tenido! Todos te abrazaron y te besaron. Todos querían bailar contigo. Eras la estrella del show. D-os no duerme. Él permanece en guardia para Su pueblo, y me está cuidando a mí".

"Por favor, D-os, te estoy implorando, que yo pueda ser como este rollo perdido de la Toráh. Sé que todavía hay santidad en mí. Por favor permíteme aferrarme a ella, al igual que lo hizo esta Toráh. Y cuando sea el momento correcto, envíame un marido que me honre y me ame en la forma que una esposa debería ser honrada. Permíteme tener un hogar feliz, sagrado, y lleno de hijos y de invitados y bondad, como esta casa. Por favor, D-os, encuéntrame, también a mí, y tráeme a casa".

____________________________

** Esta historia me fue relatada por el Rabino Binyamin Pruzansky, y la estoy divulgando con su autorización

Lluvias

TIEMPO DE LLUVIAS

Lluvia

Comenzamos a citar el párrafo "Mashib Haruaj." en la plegaria de Musaf (adicional) de la festividad de Simjat Toráh (Shemini Atseret, fuera de Israel). No se trata de un pedido formal por las lluvias sino de una alabanza al Creador, por ello se denomina en el lenguaje rabínico "Gueburot Hagueshamim", o sea el poder de las lluvias. El pedido formal por lluvias se realiza en la bendición de "Barej Alenu" y existen algunas diferencias entre este pedido y la alabanza de mashib haruaj. La primera de estas diferencias es que comenzamos a citar mashib haruaj desde la plegaria de Musaf de Shemini Atseret, como ya lo recordamos, en tanto que el pedido de las lluvias comienza realizarse en Israel el día 7 de Jeshvan y fuera de Israel el 5 de Diciembre.

Afirma el Talmud Babilonio - Babli (Tratado Berajot 33) que introducimos esta alabanza de mashib haruaj por las lluvias en la bendición "ata guibor" al comienzo de la "amidá", pues esta bendición se refiere a la resurrección de los muertos, lo cual de alguna forma se asemeja a la acción de las lluvias. El pedido de las lluvias se realiza en la bendición denominada "bircat hashanim", la bendición por el año, pues esta bendición hace referencia al sustento del hombre durante el año y las lluvias son parte del sustento del ser humano.

Entre las comunidades sefaradim y algunas comunidades ashkenazim, se acostumbra en verano a agregar la frase "morid hatal" en la bendición "ata guibor" de la amidá. Según esta costumbre, si olvidó recitar "mashib haruaj" y en su lugar dijo "morid hatal" y ya terminó la bendición, no debe repetirla. Sin embargo, si no cita ninguna de estas fórmulas (como acostumbran algunas comunidades ashkenazim en verano), si no terminó todavía la bendición de "ata Kadosh", debe citar "mashib haruaj umorid hagueshem" antes de esta bendición y continuar su plegaria en forma habitual. Si ya hubiese pronunciado la bendición de "ata kadosh", deberá necesariamente recomenzar la amidá.

sexta-feira, outubro 12, 2012

A Perasháh desta semana:Bereshit - Em Português.

bereshit1

No princípio, criou D’us os céus e a terra" Gên. cap.1 vers.1

Renovação permanente

“No princípio criou D’us...". Por isso, dizia o Rabi Levy Yitzchak de Berditchev, em nossa prece nos repetimos diariamente e dizemos "Ele cria luzes e forma trevas”. Isto é dito no tempo presente e não no tempo passado. Por esta razão que os processos de criaçao e formaçao são permanentes e não interompidos nem por um instante, desde os atos de criação até o presente e até o fim do mundo.

D’us, abençoado seja seu nome, em sua benevolência, renova diariamente os atos de criação e dispõe diariamente os luzeiros e alegra o mundo que criou. Sobre isso disse Rabi Aron de Karlin de como que D’us abençoado seja seu nome, renova diariamente os atos de criação tambem o homem deve renovar diariamente alguma coisa.

Quem não progride - retrocede. E quem não tem algo de novo todo dia, sinal é de que tambem não possue algo de velho.

Esta combinação de início da Criação e de entrega da alma ao povo constitui-se num reforço da interpretação de Rashi em sua hexegese de Gênesis: “No princípio” – por causa da Toráh, que é chamada o princípio (reshit) … e por causa do Povo de Israel que é chamado as primícias (reshit).

A palavra “por causa de” (bishvil) não expressa sentimentos de superioridade e singularidade no mundo, como se apenas o Povo de Israel tivesse realmente o direito à existência, mas sim parece-se com o que está escrito na Mishnat Sanhedrin: “Por isso, cada um é obrigado a dizer por minha causa o mundo foi criado”.

O Rabino Nachman de Braslev acrescenta: “Eu tenho a responsabilidade de trabalhar por sua perfeição”. Não se trata de uma superioridade que vem exigir privilégios especiais, mas sim expressa o tamanho da responsabilidade e da missão: o destino de todos os povos do mundo pesa sobre os ombros deste povo.

Que Bereshit, nos permita comprender o reshit, e a partir dai ter a chochma para diferenciar o dia da noite, a luz da oscuridão.

Perasháh de esta semana – Bereshit en español

Bereshit(Génesis 1:1-6:8)

bereshit

El Noble Experimento

¿Damos o tomamos? Es una elección que todos enfrentamos. Y a veces es difícil saber qué hacer.

Nuestra parashá, la primera de toda la Toráh, nos enseña acerca de D-os creando el universo y todo lo que hay en él.

D-os no "necesitaba" del mundo. Él nos creó solamente para darnos a nosotros.

Cuando actuamos como "dadores" estamos haciendo algo muy importante y estamos actuando como D-os. Es una sensación maravillosa cuando somos capaces de elegir dar.

En nuestra historia, una chica decide dar.

"El Noble Experimento"

Deby observaba, con los ojos abiertos, cada rincón del laboratorio de química de la escuela. Se sentía aturdida por todos los fastuosos equipos. Había vasos y tubos de ensayo de todos los tamaños y formas. Las paredes estaban equipadas con mesas especiales que tenían lavabos empotrados. En la parte delantera de la sala, en una caja de cristal, había un gran microscopio electrónico. Más que una escuela normal, toda la sala parecía una estación espacial.

La Sra. Stern, la profesora de ciencia, miró desconcertada a los niños de la clase que observaban atónitos el laboratorio, susurrando y sonriendo excitadamente. Después de unos minutos cuando todos se calmaron, la profesora comenzó su lección, explicando para que servía todo este equipo y que es lo que ellos tendrían que hacer durante el año escolar.

Al final de la lección ella sonrió y dijo: "A partir de mañana vamos a comenzar nuestro trabajo de laboratorio haciendo experimentos. Trabajarán en equipos de dos. Para mañana me gustaría que todos ustedes se junten en pareja con otro estudiante, que será su compañero de laboratorio durante el próximo período escolar".

La campana sonó poniendo fin a la clase.

Deby recogió su cuaderno y se disponía a salir justo cuando la profesora la llamó para que se acercara. "Deby, ¿podría permanecer un minuto más en la sala por favor?, me gustaría hablar con usted".

"Claro", sonrió Deby.

"Deby, yo te conozco bien de nuestro último año juntas, y creo que tú eres justamente el tipo de persona que puede ayudar. Hay una nueva chica en la clase llamada Sara. Estaba sentada sola en la parte de atrás. Ella es muy agradable, pero un poco tímida y no muy segura de sí misma. Tal vez tú estarías dispuesta a colaborar y a trabajar con ella como compañeras de laboratorio. Creo que podrías ayudarla a adaptarse y a mantenerse al día con el trabajo. No tienes que hacerlo si no quieres. La decisión depende de ti".

Con esto la profesora se puso de pie y comenzó a saludar a la siguiente clase que ingresaba en línea a la sala.

Deby se retiró, un poco sorprendida con la petición. Siendo una chica popular, ella asumió que trabajaría en el laboratorio con alguna de sus buenas amigas.

Ella apenas había salido de la sala cuando sintió un tirón en su manga. Levantó la vista para ver el brillante y sonriente rostro de Taly, una amiga cercana de ella. Inteligente y popular, Taly era la estrella de la clase. "Tú y yo somos compañeras de laboratorio, ¿verdad?", sonrió Taly.

"¿Mmm?", murmuró Deby, aún confundida por su charla con la profesora.

"¡Despierta!", dijo Taly. "Te estoy pidiendo que seas mi compañera de laboratorio. Cinco chicas ya me han pedido, pero yo prefiero trabajar contigo. Creo que juntas lo pasaremos increíble".

Es cierto, pensó Deby. Ellas pasarían un gran tiempo juntas. Se llevaban tan bien. Y sonaba mucho mejor que pasar todo el período escolar con una tímida chica nueva.

"De acuerdo, somos compañeras, ¿verdad?".

Deby estaba a punto aceptar. Pero entonces pensó acerca de lo que su maestra le había dicho. "Quizás realmente debería hacer equipo con Sara", se dijo a sí misma en silencio. "Después de todo, Taly tiene un montón de chicas que estarían encantadas de ser su compañera y Sara no tiene a nadie. Realmente podría ayudarla a tener un buen comienzo, también".

"De-by", se quejó Taly, "Tengo que correr a mi próxima clase. Dime, ¿sí o no?".

"Mira, Taly", respondió Deby. "Tú sabes que me encantaría trabajar en equipo contigo. Pero creo que esta vez hay alguien que me necesita más. ¿Me perdonarías?", añadió con una sonrisa.

"No hay problema", respondió Taly. "Sólo tendré que vivir sin ti durante una hora al día. Nos vemos en el almuerzo", dijo, y se fue volando a su próxima clase.

Deby fue a buscar a Sara para preguntarle si quería ser su compañera de laboratorio. A pesar de que el período escolar apenas había comenzado, Deby ya había pasado una gran prueba.

domingo, outubro 07, 2012

Shemini Atzeret, el Octavo día

Shemini Atzeret, el Octavo día  Simjat Toráh sigue inmediatamente a la festividad de Sucot. De hecho, el nombre bíblico para Simjat Toráh es Sheminí Atzeret, que significa “Octavo Día de Retención”, pues la función de esta festividad es retener y absorber los logros de los siete días de Sucot.
--------------------------------------------------------------
shemini e Simchat

¿Pero por qué celebrar Simjat Toráh en Sheminí Atzeret, el día 22 en Israel (22 y 23 en la diáspora) del mes de Tishrei? Por norma, las festividades están ubicadas en puntos del calendario que marcan las fuentes históricas de su significado e importancia: Pesaj se observa en el aniversario de nuestro Éxodo de Egipto, Rosh HaShanáh en la fecha de la creación del hombre, y así sucesivamente.

En consonancia, ¿no hubiera sido más apropiado regocijarnos con la Toráh el 6 de Siván, el día en que D-os Se reveló a nosotros en el Monte Sinaí y nos entregó la Toráh como patrimonio eterno? De hecho, marcamos la fecha con la festividad de Shavuot, una festividad dedicada a reexperienciar la revelación en Sinaí y reiterar nuestro pacto con D-os forjado por la Toráh.

Con todo, nuestro regocijo con la Toráh está reservado para la festividad de Sheminí Atzeret, una fecha sin conexión histórica aparente alguna con nuestra relación con la Toráh.

Uno podría explicar que nuestro vivir con la Toráh en el curso del ciclo anual de lectura, estudiarla e implementarla en nuestras vidas cotidianas, es de mayor significación que nuestro recibimiento original de ella en Sinaí.

Pero esto mismo requiere explicación: ¿Por qué concluimos y comenzamos la Toráh en Sheminí Atzeret? ¿Por qué Moshé, quien estableció el ciclo de Lectura de la Toráh, no lo programó para que terminara y recomenzara en la festividad de Shavuot?

Calendarios Mellizos

En realidad, una mirada más cercana a Sheminí Atzeret y Shavuot revela una llamativa semejanza entre las dos festividades. También Shavuot lleva el nombre de “Atzeret”, pues también esta festividad sirve como vehículo de “retención” y “absorción” para la festividad que le precede.

La semejanza es adicionalmente demostrada por el hecho de que, como Sheminí Atzeret, Shavuot es también un “octavo día de retención”, una festividad de un día que cierra un ciclo de siete: Sheminí Atzeret sigue inmediatamente a los siete días de Sucot, mientras que Shavuot cierra la cuenta de siete semanas de Sefirat HaOmer iniciada en Pesaj.

Los dos Atzeret son uno el reflejo del otro a lo largo del ciclo anual.El año judío es como un círculo con dos polos, dos meses clave. Nisán y Tishrei son considerados, cada uno en su propio plano, como el “primero” y la “cabeza” del año entero.

El 15 de Nisán es la fecha del Éxodo y comienza la festividad de Pesaj de siete días (ocho en la diáspora).

Exactamente seis meses después, el 15 de Tishrei, comienza la otra festividad de siete días del año judío (ocho en la diáspora), Sucot. Y estas dos festividades de siete días son cubiertas por un “Atzeret” de un día.

Lo único que rompe la simetría es el hecho de que el Atzeret de Sucot es un octavo literal, contiguo a sus siete días, mientras que el Atzeret de Pesaj es un “octavo” más distante, siguiendo una cuenta de 49 (7 veces 7) días que comienza el segundo día de Pesaj.

¿Por qué requiere la festividad un Atzeret?

La enseñanza cabalística y jasídica explica que “Atzeret” es la absorción e internalización de lo que antes fue concretado y expresado en un nivel más externo. Atzeret es lo que la digestión es a comer, lo que la asimilación es a estudiar, lo que la concepción es al matrimonio.

Nuestro recibimiento de la Toráh en Shavuot es el “Atzeret” de nuestra liberación de la esclavitud siete semanas antes. En Pesaj nos convertimos en un pueblo libre, libre del látigo del capataz, libre del sometimiento a la más cruel, más abyecta, sociedad sobre la tierra.

¿Pero qué es la libertad? ¿Cómo ha de digerirse, internalizarse e integrarse a nuestra existencia de día a día? El propósito del Éxodo, como D-os le dijo a Moshé cuando le encargó la misión de sacar a los Hijos de Israel de Egipto, era que debía llevar a Sinaí.

La libertad que D-os prometió a Israel no era apenas una libertad física de la esclavitud física, sino una libertad que permite al alma concretar su potencial pleno, experimentar su nexo intrínseco con su esencia y fuente, solidificar su misión y propósito en la vida.

Semejante libertades posible sólo mediante la Toráh, “el plano maestro para la creación” de autoría Divina que nos orienta y dirige hacia la comprensión y concreción de quiénes y qué somos verdaderamente.

De modo que cada año, luego de recibir el regalo de la libertad el 15 de Nisán, nos embarcamos en un proceso de 49 días para absorberlo e internalizarlo, un proceso que culmina en el Atzeret de Shavuot.

Durante siete semanas nos esforzamos para asimilar el verdadero significado interior del Éxodo en los 49 rasgos y subrasgos de carácter de nuestras almas, para hacer madurar la libertad del Éxodo en la libertad de la Toráh.

Luego, seis meses después, llegan las festividades de Tishrei...

Dos sistema alineados

Sucot es la celebración de Iom Kipur.

Durante siete días la alegría aumenta. El regocijo de teshuvá de Iom Kipur necesita ser absorbido e internalizado. En vez de perdurar como una experiencia de una vez al año, debe integrarse a nuestra naturaleza y existencia diaria.

Por lo que la festividad de siete días de Sucot es seguida por un “Atzeret”, un día en el que nuestra alegría con la esencia de la Toráh alcanza su cumbre, y es casada inmediatamente con el cielo de nuestras vidas de todo el año.

Así, la órbita Pesaj-Shavuot por un lado, y la constelación Iom Kipur-Sucot-Sheminí Atzeret por el otro, representan dos dimensiones de la Toráh y su rol como facilitadoras del nexo entre nosotros y D-os.

La travesía desde Pesaj a Shavuot representa la genuina y recta senda delineada por las mitzvot de la Toráh: el cuidadoso ascenso de la ignorancia y el egoísmo de la infancia a la madurez moral y espiritual; el progreso paso a paso del individuo justo (el tzadík) que trabaja laboriosamente toda una vida para desarrollar la perfección y bondad inherente de su alma mientras se protege de las trampas de un mundo corpóreo y corruptor.

Por otra parte, las Segundas Tablas de Iom Kipur, y su celebración e internalización en Sucot y Sheminí Atzeret, representan el triunfo del baal teshuvá (”retornante”), aquel que, habiendo sucumbido a las pruebas de la vida terrenal, ha explotado la negatividad de su condición para tocar el núcleo mismo de su alma y estimular sus facultades más esenciales.

Esto se refleja en la alineación de estos dos sistemas festivos con las estaciones del año en la Tierra de Israel. Las festividades primaverales de Pesaj y Shavuot, marcando el paso de invierno a verano, encarnan la medida progresión del tzadík de brote a florecimiento, de oscuridad y frío a luz y calidez.

Las festividades otoñales de Tishrei presentan el regreso del baal teshuvá al frío y la melancolía del invierno para poner al descubierto los tesoros ocultados allí.

De modo que zambullámonos directamente de Sucot al Atzeret de Simjat Toráh, directamente a la inmediata internalización de la dimensión de “Segundas Tablas” de la Toráh y su retención para los inviernos y veranos por venir.

Shemini Atseret – El Octavo día de la conclusión

SHEMINI ATZERET

shemini3

Nos hallamos en medio de la festividad de Sucot, festival exclusivo sobre el que la Torá nos dice: Y será sólo alegría. Ahora, vamos al encuentro de la festividad de Shemini Atzeret el cual acontece el octavo día de Sucot y es considerado un festival independiente de Sucot. Este día se caracteriza por ser considerado Simjat Torá, un día de alegría intensa por lo que es necesario comprender el origen y el motivo de esta alegría que embarga a los judíos de todo el mundo que lo festejan en las sinagogas y casas de estudios.

Nuestros sabios nos enseñan que existen cuatro formas de alegría en esta festividad.

La primera forma de alegría es la alegría simple durante los días de Sucot, sobre los que está dicho en el Talmud (Pesajim 109): Así dijo Rabi Yehuda, los hombres -se alegran- con aquello que les es propio, y las mujeres que aquellos que les es propio. O sea los hombres con la comida y la bebida y las mujeres con ropas nuevas. Y así se legisla en el Shuljan Aruj, donde nos indica que cada quien debe alegrarse con aquello que lo hace feliz, los hombres con todo tipo de comida y bebida, la mujeres con ropas y calzados nuevos y los niños con golosinas.

La segunda alegría de esta fiesta es la de "Bet Hashoeva", la cual se llevaba a cabo en el sagrado Templo de Jerusalén en ocasión de la extracción de agua pura para las abluciones durante el año. Sobre estos festejos que se llevaban a cabo en el Bet Hamikdash está dicho que quien no presenció estos festejos no experimentó una verdadera festividad en su vida. Los festejos se realizaban interpretando todo tipo de instrumentos musicales, cada quien según su capacidad, y realizando malabarismos, etc. todo lo cual no realizaba la gente simple e ignorante, sino los grandes sabios de Israel. El gaón de Vilna escribe que en la actualidad se cumple con esta alegría al bailar en la sinagoga alrededor y con la Toráh.

La tercera forma de alegría es la que experimentamos el día de Shemini Atzeret, el día siguiente a los siete días de Sucot. Pues durante los siete días D-os, si es posible expresarlo así, se alegra con todo el pueblo y con los ofrecimientos de sacrificios en nombre de todas las naciones del mundo, sin embargo el octavo día se ofrecen los sacrificios en nombre del pueblo de Israel exclusivamente y D-os se alegra con Su pueblo especialmente, por lo que la alegría es más intensa que durante los siete días anteriores.

La cual alegría y la más intensa es la alegría de la Torá, es la cuarta forma de alegría que se se lleva a cabo el día de Shemini Atzeret (en la diaspora es Simjat Toráh, segundo día de Yom tov de Shemini Atzeret) incluso este día es permitido batir palmas y bailar lo cual es prohibido en Yom Tob, en este caso se permite incluso si Shemini Atzeret acontece en Shabbat debido a la gran alegría que supone el estudio y la lectura de la Torá para el pueblo de Israel.

Durante los siete días de Sucot D-os está presente en nuestra alegría, sin embargo también lo está con las demás naciones. Sin embargo el día de Shemini Atzeret D-os por medio de su luz infinita acompaña la alegría de la Torá que siente y festeja el pueblo de Israel. Y así lo expresamos en la bendición de la Torá: Bejaie Olam Natá Betojenu -Y la vida eterna implantó dentro nuestro-, pues en cada uno de nosotros se halla presente esa porción de la divina Torá que hoy comparte D-os con nosotros.

Por este motivo, en esta festividad cada quien debe alegrarse con la Torá, incluso aquellos que no son eruditos y hasta los ignorantes, pues cada quien posee en su escencia espiritual parte de la Torá, y debe orar por poder alcanzar el mérito de los conocimientos de la sagrada Torá.
Jag Sameaj.

Del Libro de Halajot del Rav Ovadia Yosef Shlita

sexta-feira, outubro 05, 2012

Perasháh de esta semana: Shabat Jol Hamoed Sucot

Sucot

hallel sucot
 
La Felicidad es una Actitud

Las festividades son momentos alegres. Pero hay una festividad judía, Sucot, en donde la alegría literalmente desborda por el techo. Nuestros sabios se refieren a esta festividad como “Zmán Simjatenu” - el tiempo de nuestra alegría. Los judíos tradicionalmente construyen y decoran hermosas sucás, tiendas al aire libre hechas de materiales naturales que se transforman en un “hogar lejos del hogar” durante el festival de siete días. Ahí se come, se toma, se reúne la familia, se canta y se baila con alegría. Los sabios enseñan que mientras más nos alegramos durante Sucot, más alegría seremos capaces de sentir durante el resto del año.

Pero, ¿qué pasa si no estamos tan felices, o si las cosas no están saliendo bien en nuestra vida? La visión de la Torá es que le alegría es una actitud que no depende de circunstancias externas. Nosotros podemos aprender a ser felices. Y es muy importante hacerlo, ya que la alegría es una valiosa herramienta para la vida que nos da energía, nos ayuda a relacionarnos con los demás y nos acerca a nuestras metas. Sucot es el momento para aprender a ser felices y desarrollar nuestra alegría.

En nuestra historia un niño desarrolla la actitud de la alegría.

La Historia: "Des-atorados"

“¿Por qué estás tan feliz?, le preguntó Richie a Steve con un tono molesto. Los dos niños estaban sentados en el asiento trasero de la camioneta familiar que a su vez estaba atorada en el medio de un tráfico infernal, y además, el aire acondicionado no estaba funcionando. El tráfico estaba tan lento que algunas personas salían de sus automóviles para estirar un poco las piernas y tomar un poco de sol.

Cuando Richie le preguntó inicialmente su opinión a Steve acerca de la situación en la que se encontraban, él esperaba quejas, sarcasmos - cualquier cosa menos una sonrisa enorme y los pulgares hacia arriba que su amigo Steve le mostró en respuesta.

Richie continuó, “No es como que estamos disfrutando de un refresco en la orilla de la piscina, sabes”. ¿Acaso no estás un poco molesto por el tráfico?”, preguntó Richie, cada vez más irritado.

Pero Steve respondía con la misma sonrisa feliz. “¿Para qué sirve deprimirse?, eso no va a cambiar el curso de las cosas, ¿cierto? Hay que ver el lado bueno, por lo menos no estamos caminando.

Richie admitía que su amigo realmente estaba en lo correcto. Sin embargo, el viaje era definitivamente molesto, y él sentía que tenía todo el derecho a estar irritado. Para ese entonces, ya había un vendedor ambulante vendiendo refrescos entre las hileras de autos detenidos.

“¡Hey!, ¡aquí está tu refresco!”, bromeó Steve con una sonrisa. “Todavía tenemos que trabajar en lo de la piscina...”

Richie no podía creerlo. Su amigo estaba bromeando en un momento como este y realmente estaba pasándolo bien. El observó a los demás niños en el vehículo y todos se veían apropiadamente miserables, especialmente el pequeño Hal, que estaba atrapado en el asiento para bebés.

Las bocinas de los vehículos sonaban sin parar, creando una extraña sinfonía. Richie se dirigió a Steve, su calmado y alegre amigo, y le preguntó, “¿Cuál es tu secreto? ¿Dónde puedo conseguir un poco de esa tranquilidad?

Steve se rió. “No es un gran secreto, y además, tú ya lo conoces. Las personas son tan felices como desean ser. Prácticamente en cualquier situación encontrarás personas que son felices y personas que no. Yo sólo decidí que voy a estar del lado de las personas felices. ¡Y tú también puedes hacerlo!”

Los niños comenzaron a celebrar cuando los vehículos delante de ellos comenzaron a moverse, pero las risas se transformaron rápidamente en quejidos cuando los vehículos se detuvieron nuevamente un par de metros más allá... “¿Cómo puedo decidir ser feliz si no estoy feliz?, pregunto Richie.

Steve asintió, “Bueno, una buena manera de comenzar es actuar como si estuvieras feliz. Te sorprenderás de ver como de esta manera realmente comienzas a sentirte feliz. ¡Adelante, inténtalo!”  

Sonaba bastante teórico, pero Richie decidió que no tenía nada que perder - ciertamente no había apuro, de todos modos estaban atascados en el tráfico. Ignorando el calor, Richie hizo su máximo esfuerzo para sonreír. Se sorprendió mucho al notar que realmente se sentía un poco menos tenso.

“¡Buen comienzo!”, lo alentó Steve. “Ahora, en vez de concentrarte en lo negativo, comienza a pensar en todo lo bueno que hay en tu vida, y pronto, no tendrás que pretender estar feliz, ¡ya que estarás realmente feliz! Después de todo, estás vivo, saludable, tienes amigos, ¡y eso es sólo el comienzo!

Richie tenía que admitir que había mucho para estar agradecido. Él realmente comenzaba a sentirse mejor, incluso feliz.

“¡Vamos, cantemos una canción!”, dijo Steve. A medida que los dos amigos comenzaban a cantar, los otros niños dentro de la camioneta se miraban atónitos unos a otros. Al principio parecían molestos, pero pronto fueron persuadidos por los rostros genuinamente alegres de los dos niños cantando. Uno a uno comenzaron a unirse. Después de unos instantes, toda la camioneta estaba cantando en armonía. ¡Incluso el conductor y el pequeño Hal se unieron!

Cuando el tráfico comenzó a mejorar, nadie lo notó. Ellos, ya se habían des-atorado antes.