sexta-feira, outubro 26, 2012

Perasháh em português: Lech Lechá

O Pacto Eterno

Avraham

A perasháh desta semana começa com o relato do momento em que Hashem chama a Abram para que abandone Charan e se dirija à terra que Ele lhe indicaria. Assim foi Abraham dirigiu-se a Canaã com sua esposa Sarai e seu sobrinho Lot e todos os bens que possuía. Muitos seguidores de Avram também abandonaram Charan, emigrando com eles.

Chegaram à terra de Canaã, à cidade de Shchem, lugar onde uma visão do Altissimo apareceu a Abram para confirmar a Sua promessa de que certo dia essa terra de Canaã pertenceria à sua descendência. Como agradecimento pela mensagem recebida, Abram construiu um altar nesse lugar.

Começou em Canaã numa época de escassez de alimentos, fato que motivou Abram a viver temporariamente no Egito. Perante o temor de que os egípcios se sentissem atraídos pela beleza de sua esposa Sarai, disse que ela era sua irmã evitando vir a ser assassinado. Sarai foi levada para o palácio do Faraó e Abraham recebeu como presente rebanhos e escravos. Mas o Faraó e a sua família foram afligidos com doenças. Então o Faraó entendeu que esse era o castigo por ter raptado Sarai. Assim, Faraó pediu a Abraham e a sua família que se saíssem do Egito.

Abram e sua família chegou a Bet El, Canaã com todos os seus pertences. Tanto Avram como o seu sobrinho Lot eram já muito ricos, com grandes rebanhos e os pastos não chegavam para o gado de ambos. Perante a discussão entre os pastores de ambos, Abram sugeriu a Lot que se separassem e deu-lhe a possibilidade de escolher primeiro a terra onde queria habitar. Lot escolheu as planícies do Jordão, terra fértil tendo-se estabelecido até à cidade de Sedom, onde os seus habitantes eram perversos. Em troca Abram estabeleceu-se nas planícies de Mamré, próximo de Chevrón. Nesse lugar recebeu novamente a promessa do Eterno sobre a futura possessão desta terra por parte dos seus descendentes.

Entretanto, cinco reis de Canaã, incluindo os de Sedom e Amorá, envolveram-se numa contenda contra Kedarlaomer, rei de Elam. Isto terminou num combate no qual triunfou Kedarlaomer e este tomou posse de Sedom e Amorá, tomando como prisioneiros parte do povo, encontrando-se entre ele, Lot e todos os seus pertences. Perante esta situação Abram conhecedor do que ocorrera, apresentou batalha com a finalidade de resgatar Lot e os seus familiares e ao resto dos habitantes de Sedom, saindo vitorioso.

Apesar da fortuna econômica que possuía, Abraham sentia tristeza pelo fato de ainda não ter um filho. Hashem pediu-lhe que olhasse o céu e que contasse as estrelas, o que era impossível fazer, e assim lhe fez saber que a sua descendência seria tão numerosa como as estrelas.

Sarai sugeriu a Abram que tomasse como sua segunda esposa a sua escrava Hagar. Hagar a partir desse momento começou a faltar ao respeito a Sarai e esta se queixou a Abram e Hagar teve que fugir. Um anjo do Eterno apareceu a Hagar, dizendo-lhe que regressasse de repente que logo teria um filho de Abram, Ishmael que seria o fundador de uma grande nação. A Toráh disse sobre o seguinte: “E ele será um homem selvagem: todos na sua mão e as mãos de todos nele e morará sobre a face de todos os seus irmãos morará”.

Abram tinha a idade de noventa e nove anos quando Hashem renovou o Seu pacto com ele ordenando-lhe que mude o seu nome para Abraham, cujo significado é “pai de uma multidão de nações”. Também lhe ordenou que realizasse para ele e os demais varões, a circuncisão, o Berit Miláh. O Eterno também lhe ordenou que mudasse o nome da sua esposa Sarai para Sara, cujo significado é “princesa”. O Pacto Eterno, confirmo a Abraham como nosso patriarca e o fundador do Povo Judeu.

Shabat Shalom Umeborach!!!!

Perasháh en español: Lej Lejá (Genesis 12–17)

lej Leja

Déjalo Pasar

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Es difícil ir en contra de la multitud. Pero, ¿qué podemos hacer cuando sabemos que es lo correcto?

En nuestra parashá de la semana aprendemos acerca de Abraham. En el tiempo de Abraham el mundo entero adoraba ídolos de cultos sin sentido y se habían olvidado de la existencia de Dios. Sin embargo, Abraham era más sabio.

En lugar de simplemente seguir la corriente como todos los demás, él defendió la verdad, y trató de enseñarla al mundo para que todos la conocieran también. Él tomó un gran riesgo, pero la verdad es que él ayudó a traer a Dios de vuelta a la vida de las personas y quedó inscrito en la historia como el padre del pueblo judío.

De él aprendimos a defender la verdad.

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En nuestra historia, una niña defiende la verdad, a pesar de que sea difícil.

"Déjalo Pasar"

Esther tomaba notas frenéticamente mientras que la Sra. Hillman, la profesora de biología, hablaba y hablaba sin parar.

Como era nueva en la escuela, Esther se esforzaba realmente duro para intentar causar una buena impresión y tener éxito en sus clases, especialmente en biología, donde la Sra. Hillman era reconocida por ser una excelente profesora, pero muy estricta.

"Bueno clase, ahora por favor, presten atención", anunció la Sra. Hillman. "Ahora vamos a ver una diapositiva de una ameba real, la pequeña criatura unicelular que hemos estado estudiando el día de hoy. Me gustaría que cada uno de ustedes, fila por fila, se acerquen hasta el gran microscopio y observen la ameba".

Uno por uno los estudiantes se acercaron nerviosamente al poderoso microscopio y observaron con dificultad a través de su lente. Algunos de los niños más bajitos tuvieron que pararse en la punta de sus pies para alcanzar a ver.

"La ameba es aquel círculo redondo con forma de cabello en el centro de la diapositiva", dijo la profesora. "¿La ve?", insistió, mientras la primera alumna observaba a través del lente. "Sí, señora", dijo la niña, y se apresuró a volver a su asiento.

Esta escena se repitió una y otra vez a medida que la clase observaba la ameba por turnos.

Por último, era el turno de Esther. Como ella se había sentado en la fila de atrás, era prácticamente la última de la fila. Ella se acercó cautelosamente al intimidante microscopio mientras la profesora, aún más intimidante, permanecía de pie a su lado.

Esther puso su ojo en el lente y observó detenidamente a un lado y a otro. Ella estaba asombrada de ver... ¡absolutamente nada! Para ella se veía como una diapositiva totalmente en blanco, un fondo blanco sin nada en él.

"Bueno, ¿la ves?", repitió la profesora con un tono de impaciencia en su voz.

Esther levantó la cabeza y no dijo nada. "¿Qué debo hacer?", pensó. "Todas las demás la vieron. Si reconozco que yo no la veo, todo el mundo pensará que soy tonta o algo así".

Ella estaba a punto de mover su cabeza en señal de un "sí" y caminar hacia atrás hasta su asiento. Entonces pensó una vez más, "Pero yo no vi ninguna ameba. La verdad es la verdad y no voy a mentir, no me importa lo que piensen los demás".

Esther le sonrió dulcemente a la maestra que miraba disgustada en su dirección. "Bueno, cuéntanos Esther, ¿ve usted también la ameba o no?".

Esther tragó duro y dijo: "Lo siento señora, pero yo no veo ninguna ameba ni ninguna otra cosa en la diapositiva".

El rostro de la profesora se tornó rojo mientras que la clase trataba de calmar sus risas nerviosas.

"Déjeme ver la diapositiva", dijo la Sra. Hillman, conteniendo apenas su exasperación. Ella puso su ojo en el microscopio y frenéticamente movió todos los diferentes ajustes.

Por último tomó el contenedor donde se colocan las diapositivas, sacó la diapositiva y quedo con la boca abierta. "Una diapositiva en blanco", murmuró, pero rápidamente recuperó su compostura.

Sonriéndole a Esther, ella anunció en voz alta, "joven dama, le debo una disculpa. Realmente no hay ninguna ameba para ver. Debemos haber colocado accidentalmente la diapositiva incorrecta".

Mirando a la clase, la Sra. Hillman sacudió su cabeza y dijo en voz baja, casi para sí misma, "Me alegro de ver que tenemos al menos una alumna con integridad en esta clase. ¿Qué fue lo que todo el resto de ustedes vio?".

Esther caminó de vuelta hasta su asiento. Se sentía un poco avergonzada por toda la escena, pero muy contenta de haber dicho la verdad.

Mientras ella se sentaba, Lucia, una de las mejores estudiantes de la clase le dio una palmadita en la espalda. Con un guiño de ojo le susurró. "Yo tampoco vi una ameba y todos los demás tampoco la vieron. Pero tú fuiste la única lo suficientemente valiente como para adoptar una postura y decir las cosas como son".

Esther sonrió y sintió que por decir la verdad acerca de una pequeña ameba ella había tomado un paso en la dirección correcta.

domingo, outubro 21, 2012

El ciclo de la vida: la vejez

El ciclo de la vida: la vejez

En "Ética de los Padres" (פִּרְקֵי אָבוֹת), se menciona que la vejez comienza a los sesenta años, y que se trata de tiempos de sabiduría y fuerza que lo llevan a uno a curvarse y eventualmente estar ”prácticamente muerto":

בֶּן שִׁשִּׁים לַזִקְנָה, בֶּן שִׁבְעִים לַשֵּׂיבָה, בֶּן שְׁמוֹנִים לַגְּבוּרָה, בֶּן תִּשְׁעִים לָשׁוּחַ, בֶּן מֵאָה כְּאִלּוּ מֵת וְעָבַר וּבָטֵל מִן הָעוֹלָם: - מסכת אבות פרק ה', כ"א 

… A los sesenta, la vejez; a los setenta, la plenitud de los años; a los ochenta, la edad de la “fuerza”; a los noventa, el cuerpo encorvado; a los cien, prácticamente muerto y alejado por completo de este mundo. (Mishná Avot 5:21)

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El estado de Israel define la vejez como el momento de jubilarse, que comienza entre los 62 y 64 años de edad en la mujer y a los 67 en el hombre. A partir de esta edad, la persona mayor que no trabaja recibe una pequeña jubilación mensual a través de la Seguridad Social. Se trata de una etapa para descansar, disfrutar de la familia que ha crecido, y mirar hacia atrás a nuestra experiencia de vida.

Desde el establecimiento del Estado de Israel en 1948, la esperanza de vida ha aumentado a 13 años. Ahora Israel está en segundo lugar en la lista de los países desarrollados del mundo (según la OCDE) por la esperanza de vida del varón (80,3 años) y en séptimo lugar por la de la mujer (82,2 años). Hay 804 mil ciudadanos de más de 65 años en el país, los cuales conforman el 10% de la población general. Esto exige la constante expansión de servicios especiales para esta población de mayores necesitada.

También existen más de 1000 personas en Israel que pasaron los 100 años de edad. La mayoría de ellos manifiestan haber trabajado arduamente toda la vida, no haber fumado ni consumido bebidas alcohólicas, y haber respetado el Shabat.

La tradición judía respeta mucho a los ancianos tal como se observa en varios proverbios, como:

(מִפְּנֵי שֵׂיבָה תָּקוּם, וְהָדַרְתָּ פְּנֵי זָקֵן" (ויקרא י"ט, פסוק ל"ב

Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano (Levítico 19:32)

Esperemos que esta creciente población de personas mayores disfrute de una vida saludable y de mucho respeto y reconocimiento de parte de sus familiares y de la sociedad. Seamos una sociedad que aprende de la experiencia de los demás y nutre a la generación de mayores tanto como a la de jóvenes.

בִּבְרָכָה

Canción Hebrea

No me dejes al llegar la vejez

Letra: Salmos 71:8-9

Música: Avihu Medina

אַל-תַּשְׁלִיכֵנִי לְעֵת זִקְנָה

מִלִּים: תהלים ע"א,ח-ט

לַחַן: אביהו מדינה

Que mi boca se llene de elogios a ti y de tus glorias el día entero.

No me dejes al llegar la vejez.

Cuando mi fuerza falle, no me abandones.

Yimale fi, tehilatexa

Kol hayom, tif’artexa.

Al tashlixeni, le’et zikna

Kixlot koxi, al ta’azveni.

יִמָּלֵא פִי, תְּהִלָּתֶךָ כָּל-הַיּוֹם, תִּפְאַרְתֶּךָ

אַל-תַּשְׁלִיכֵנִי, לְעֵת זִקְנָה

כִּכְלוֹת כֹּחִי, אַל-תַּעַזְבֵנִי

Puedes escuchar al joven Mishel Cohen interpretar esta canción:

No me dejes al llegar la vejez - אַל-תַּשְׁלִיכֵנִי לְעֵת זִקְנָה

sexta-feira, outubro 19, 2012

Perasháh em português: Nôach

Nôach(Gênesis 6:9-11:32)

Noach

“Então disse D'us a Nôach: Resolvi dar cabo de toda carne, porque a terra está cheia da violência dos homens: eis que os farei perecer juntamente com a terra.” (Gênesis, 6, 13).

Entre o Homem e seu próximo

Perasháh Nôach é cognominada em nome do homem, que foi escolhido pelo Criador, a fim de continuar a existência do gênero humano, no momento em que foram decretadas sentenças de extermínio total ao mundo.

Segundo o Tratado Avot (ֹtica dos Pais), capítulo V, foram todas as dez gerações, desde Adam até Nôach, foram compostas de pecadores e criminosos, e somente no fim de um longo período de dez gerações, repletos de pecados do homem para com o Lugar, e entre o homem e seu próximo, foi sancionada a sentença de trazer o dilúvio ao mundo.

Nossos sábios, de abençoada memória, acentuam, em alguns lugares, que apesar do fato que os pertencentes à geração do dilúvio pecaram e delinquiram contra D’us, não foi proferida a sua sentença a não ser pelos seus atentados a propriedade do próximo.

E assim é citado no Talmud (Tratado Sanhedrin, 108, página 1):

“Disse Rabi Iochanan:

Vinde e vide quão grande é à força da violência dos homens (quão grave é a transgressão da pilhagem), pois que a geração do dilúvio cometeu de tudo (as pessoas desta geração cometeram todas as faltas do mundo), e não foi. Proferida sua sentença (não lhes foi imposto o grave castigo) até que suas mãos tocassem na pilhagem, pois que foi dito: ‘porque a terra está cheia da violência dos homens; e eis que os farei perecer juntamente com a terra’. (Gênesis, 6, 13)”.

Uma Historia para Meditar

Qual dos dois cachorros vencerão?

“Sólo te ama aquel que ama tu alma”

Um homem sábio descreveu certa vez em seus conflitos internos:

Dentro de mim existem dois cachorros, um deles é cruel e mau, o outro é muito bom e dócil.

“Os dois estão sempre brigando..."

Quando então lhe perguntaram:

Qual dos cachorros ganharia a briga?

O sábio homem parou,

refletiu e respondeu:

"Aquele que eu alimentar".

Shabat Shalom!!

Perashá de la Semana en español: Noaj.

Noaj

(Génesis 6:9-11:32)

Noaj

El Equipo Familiar

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A veces la vida puede ser dura, especialmente cuando otras personas no nos tratan de la forma que nos gustaría. Pero las cosas van mucho mejor si tenemos en nuestras vidas un lugar en donde nos sentimos seguros.

Nuestra perasháh relata la historia del gran diluvio que inundó el mundo. Pero antes de que empezara a llover, D-os le dijo a Noé que construyera un tipo especial de barco, llamado arca, que flotaría por encima de las aguas y mantendría sanos y salvos a todos los que estuvieran dentro.

Noé trajo todas las especies animales hasta el arca, así como a toda su familia.

Podemos aprender de aquí a construir nuestra propia "arca", tratando a nuestra familia y a la gente que nos rodea amablemente y con respeto. Un "arca de buena voluntad" como esta, puede mantenernos a flote en los momentos duros de la vida.

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En nuestra historia, dos hermanos aprenden a "construir un arca" tratándose mutuamente con respeto.

"El Equipo Familiar"

El Sr. Levy acababa de llegar a casa del trabajo. Se sentó en su silla favorita y comenzó a revisar la correspondencia del día. Estaba muy concentrado en su tarea cuando sus dos hijos entraron bruscamente a través de la sala como un tren de carga.

Emanuel, el más chico de los dos, sostenía un balón de baloncesto color rojo, blanco y azul, y Rafi, su hermano mayor, lo perseguía violentamente.

"¡Dame la pelota, es mi turno para lanzar!", gritó Rafi.

"¡De ninguna manera! ¡Es mi turno!", chilló su hermano. El Sr. Levy no prestó demasiada atención a los acontecimientos. Él sabía que los juegos de pelota, y que las discusiones que se producían a causa de ellos, eran parte de crecer, y que los niños lo resolverían por sí mismos si él los dejaba. Pero, cuando los muchachos doblaron y se dirigieron hacia el comedor, su padre escuchó que Rafi llamó a su hermano por un sobrenombre realmente repugnante, y el joven muchacho, que recién había perdido el balón, respondió con algo aún peor.

El Sr. Levy levantó su ceja. "¿En dónde aprendieron eso?", pensó.

Pronto, sin embargo, la lucha había terminado y los dos niños estaban lanzando el balón pacíficamente en el patio trasero una vez más.

Unos minutos más tarde, la puerta trasera se abrió y los muchachos vieron a su padre caminando con una botella de soda y tres vasos. "Chicos, vamos a tomarnos un tiempo fuera", él les dijo.

Los muchachos, sedientos por el partido de baloncesto, accedieron con mucho gusto. Los tres se sentaron en la mesa del patio y disfrutaron de las refrescantes bebidas.

El Sr. Levy dijo: "Chicos, siento interrumpir su juego, pero hay algo que tenemos que hablar".

"¿Qué cosa?", exclamó Rafi, aún sin aliento. "Bueno, cuando ustedes entraron a la casa hace un rato, escuché que utilizaron un tipo de lenguaje que yo nunca les he enseñado, y que no es aceptable. ¿Saben a lo que me refiero?".

Los hermanos se sonrojaron. Por último, el hijo mayor habló. "Pero papá, así es como hablan todos los niños del barrio. Es parte del juego". Su hermano movió la cabeza en señal de asentimiento.

El Sr. Levy se enderezó en su silla. "Rafi, ¿tú crees que es correcto que hablen entre ustedes de esa manera? ¿Crees que alguien se siente bien cuando lo llaman con tal sobrenombre?".

"No", respondió Rafi. "Pero todo el mundo habla de esa manera", añadió suavemente.

"Escuchen chicos", dijo el Sr. Levy, "Yo sé como son las cosas allá afuera. De hecho, donde yo trabajo también hay personas que hablan duro y no respetan a las personas que los rodean. A veces es difícil para mí no comportarme como ellos lo hacen".

"Entonces, ¿qué haces papá?", preguntó Emanuel.

"Bueno, trato de pensar en cuán agradable es estar en nuestro hogar, y la ardua forma en que todos intentamos tratarnos los unos a otros con amabilidad y con respeto. El hacer eso, me ayuda a mantenerme fuerte y a actuar decentemente, incluso cuando la gente a mi alrededor no actúa de la misma manera".

"Entonces eso es lo que haremos nosotros también", dijo Emanuel.

El Sr. Levy puso su mano sobre el hombro de su hijo y le dijo: "Esa es una buena idea, pero... sólo funcionará si recordamos que debemos hablar y que debemos tratarnos adecuadamente entre nosotros cuando estamos en casa. Entonces, cuando estamos por ahí, podemos llevar el comportamiento de nuestro hogar con nosotros".

El Sr. Levy recogió el balón que había rodado cerca de la mesa. Se lo entregó a Rafi y dijo: "Vuelvan a su juego chicos. Y recuerden, sin importar dónde se encuentren, que siempre pueden formar parte del ‘equipo familiar'".

domingo, outubro 14, 2012

Historia para Meditar

Trayendo la Toráh de vuelta a casa. **

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Los pequeños niños formaron rápidamente un tren, cada uno con sus manos en los hombros del niño de adelante. Se movieron enérgicamente, corriendo alocadamente por la periferia del Bet Hakneset mientras una multitud de gente bailaba en círculos concéntricos alrededor de la bimá. Algunos cargaban rollos de la Toráh, adornados con coronas de plata y galas de terciopelo. Otros llevaban a sus hijos pequeños en sus hombros. Cuando terminaba una canción, sonaba otra a continuación, y nadie quería parar.

Observando la acción estaba una joven llamada Raquel, perteneciente a un grupo de niñas adolescentes que eran huéspedes en la casa del rabino Benzion Klatzko. Vestida a la moda, miraba la frenética escena con regocijo; esta era una experiencia por lejos diferente a cualquiera de las que había encontrado hasta ahora en el judaísmo. Para Raquel, el espíritu de la noche era una inyección de vida, un bálsamo para su alma afligida.

De repente, Raquel concentró su atención. Su anfitrión, el rabino Klatzko, se paró sobre una silla frente a la bimá sujetando fuertemente con sus manos un rollo de la Toráh en miniatura. Tenía una historia para contar, y los hombres, mujeres y niños atiborrados dentro del Bet Hakneset estaban ansiosos por escucharla. Raquel se esforzó para escuchar cada palabra del cuento, porque sabía que podía estar hablándole a ella.

"Todas las semanas, en mi casa, tengo el privilegio de recibir entre 30 y 40 personas para las comidas de Shabat. La mayoría de ellas son estudiantes universitarios judíos que nunca han tenido la posibilidad de experimentar un Shabat. Vienen de todo tipo de entornos y de todo tipo de lugares alrededor del país, y se unen en mi casa y obtienen una idea de lo que es Shabat".

"Lo único, es que muchos de ellos se sienten incómodos con la idea de ir a un Bet Hakneset tradicional. Prefieren quedarse en mi casa y esperar que vuelva. El inconveniente en eso es que nunca tienen la oportunidad de ver la belleza de un rezo real de Shabat. Entonces decidí que lo mejor sería comprar un rollo de la Toráh y un arca para el salón de mi casa. De esa forma, podría tener el rezo en casa, y ellos podrían participar de él sintiéndose cómodos. Además, le daría a muchos de ellos una oportunidad de recibir una aliá, algo que no han tenido desde su propio Bar-Mitzvá. Y están aquellos que ni siquiera han tenido un Bar-Mitzvá y nunca han sido llamados a la Toráh en sus vidas".

"La pregunta es, ¿Cómo podría encontrar un rollo de la Toráh casher a un precio accesible? Y un arca también sería una gran inversión. Entonces parecía que, a excepción de un milagro, sería imposible que mi idea tuviera éxito. Sin embargo, D-os no hace milagros para ti sin que tú hagas nada al respecto. Tú tienes que hacer tu parte y esperar a que Él se haga cargo del resto".

"Entonces abrí los periódicos y me fijé si alguien tenía un rollo de la Toráh a la venta. Y créanlo o no, alguien tenía. Llamé al número inmediatamente y en el otro lado del teléfono había un hombre anciano que tenía un rollo de la Toráh muy pequeño que estaba vendiendo. Tenía 28 centímetros de altura".

El rollo de la Toráh había estado guardado en su armario sin ser usado por 50 años.

"Le pregunté de dónde lo había sacado, y me dijo que su padre había sido rabino de un Bet Hakneset en Catskills que eventualmente cerró. Remataron todo, y el rollo de la Toráh fue lo único que guardó. Había estado guardado en su armario sin ser usado por 50 años, y ahora sentía que era el momento de vender eso también".

"Aunque quería bastante dinero por él y el precio era un poco caro para mí, le dije que me gustaría verlo. Accedió a venir a mi casa para mostrarme la Toráh".

"Unos días después, el Sr. Foreman vino. Me mostró un hermoso rollo de la Toráh – de más de 200 años de antigüedad, pero en perfecto estado. Me preguntó por qué lo necesitaba, y le expliqué sobre mis huéspedes de Shabat y mi idea de permitirles rezar en mi casa, en donde se sentirían a gusto".

"Me miró por un momento, aparentando estar muy conmovido por la idea de que esta Toráh pudiera atraer gente al judaísmo. De repente, comenzó a llorar – realmente llorar, con lágrimas fluyendo por su cara. Yo estaba tratando de lograr que hablara, pero él literalmente no podía sacar ninguna palabra. Finalmente, explicó. Él se había alejado del judaísmo y casado con una mujer budista. Este rollo de la Toráh era su única conexión, y en este momento, se sintió tan alejado que pensó en venderlo también. Pero cuando se enteró que esta Toráh ayudaría a reconectar gente al judaísmo, quiso dármela como un regalo. De esta manera, sentía que quizás él también ameritaría ser reconectado y encontraría finalmente su camino a casa".

"Yo no sabía qué decir, pero ciertamente apreciaba este regalo increíble. Me di cuenta de que esta Toráh había estado básicamente sin un hogar por los últimos 50 años. No había nadie que la leyera, que la conservara, que la cumpliera o que la mantuviera adecuadamente, y ahora Dios le había dado un hogar, y quizás también atraería a este judío solitario en el futuro cercano.

"Ahora, ¿qué hay del arca? Esa es una historia aparte. Encontré un aviso en internet, de un antiguo artefacto judío, un arca judía. Los vendedores no eran judíos, pero la habían comprado de un cura que les dijo que el arca era de origen judío".

Sobre el arca había una gran cruz. Casi desfallezco.

"Cuando abrí las fotos on-line del arca, vi delante de mí lo que parecía ser un arca artesanal bellamente elaborada. Era pequeña, por lo que no hubiese podido guardar en ella una Toráh de tamaño regular, pero sería perfecta para la Toráh que tenía. Cuando vi la foto de su parte superior, casi desfallezco. Había una gran cruz adosada a ella. De repente, no estaba para nada seguro de que este fuera un ítem de origen judío".

"De pronto noté una pequeña placa en el fondo del arca. Les pedí a los vendedores que me mandaran una foto de la placa que aparentaba tener escrituras hebreas en ella. Me mandaron una foto en la que había una clara inscripción en hebreo que decía: "Contemplen, el guardián de Israel no dormita ni duerme" (Salmos 121), que probó que el ítem debía ser judío. Después de un análisis más minucioso, los vendedores dijeron que la cruz era una pieza separada que había sido adosada. Me di cuenta que el cura que había comprado esta arca debía haber hecho esa adición. Yo estaba profundamente conmovido, y ciertamente la mano de D-os estaba guiándome".

"Compré el arca y la hice enviar a mi casa. La cruz fue removida y me maravillé con el versículo que estaba inscrito. Nunca antes había visto este versículo en particular escrito en un arca. Y me di cuenta de que aquí había un mensaje. Era como si D-os me estuviera diciendo que aunque esta arca estuvo perdida por muchos años, Él nunca se olvidaría de ella. No descansó hasta que finalmente fue depositada en manos judías".

"Mis queridos amigos, miren lo que tengo aquí. Una Toráh que fue rechazada por tantos años finalmente recibió un hogar en un arca judía que había sido utilizada por un cura. Y el mensaje era claro, que D-os nunca renunciaría a ellas. No olvidó ni esta arca y ni esta Toráh perdida, y finalmente las dos fueron reunidas y ahora pueden ser utilizadas para acercar a jóvenes judíos de regreso a su Padre en el Cielo".

"Esta Toráh no ha bailado por más de 50 años, y ahora tenemos la oportunidad de darle la bienvenida a casa. Démosle la bienvenida que merece".

Todo el Bet Hakneset estalló en cantos y bailes. El pequeño rollo de la Toráh estaba en el centro de todo, empapándose con el abrumador amor y honor que había estado extrañando por décadas. Ya no estaba más encerrado lejos, sin uso, en esta festividad para regocijarse. Ahora estaba donde pertenecía, en el centro de todo.

Más tarde aquella noche, el rabino Klatzko llevó la Toráh a casa y la protegió dentro del arca en su salón. Lo que marcó la diferencia en Raquel no fue solamente la sensación de tranquilidad y calidez que ella tanto apreciaba. Fue la asombrosa e indescriptible sensación de este rollo único de la Toráh.

La comida terminó tarde, y al final, el contento pero exhausto grupo se dirigió a sus cuartos para un sueño reponedor. Raquel estaba acostada en la cama, con los ojos bien abiertos, con el sonido de su corazón latiendo en sus oídos. Esperó un largo tiempo, posiblemente una hora o más, hasta que estuvo segura de que nadie en la casa permanecía despierto. Se escabulló silenciosamente de su cama y caminó en puntas de pie hasta el salón. Allí estaba el arca, como si hubiese estado esperándola.

Allí, Raquel le habló a D-os con su corazón, y pidió que la dulzura de esta casa algún día fuera suya, en su propia vida. Esas eran las primeras plegarias que sus labios habían pronunciado en muchos años. La amargura de su hogar - las constantes peleas, la culpa y la ira, las nubes de tormenta que amenazaban con soplar a través de la puerta en cualquier momento - habían actuado como un cuchillo extremadamente afilado, cercenando su conexión con D-os. Aquí, en el hogar de los Klatzko, podía sentir que la conexión se estaba reparando; la energía estaba crepitando nuevamente en su ser, y comenzaba a fluir otra vez.

Rememorando el exilio del rollo de la Toráh, ella pensó para sí misma: "Mi querido, sagrado rollo de la Toráh, tú sabes lo que es sentirse rechazado. Sabes cómo se siente vivir con gente que no nota tu belleza y que no aprecia tu valor. He vivido de esa forma toda mi vida, pero tú has vivido así por mucho más tiempo. Cincuenta años completos estuviste ahí y nadie te besó, ni te alzó, o siquiera miró dentro tuyo para ver lo que había allí. Pero me has dado esperanza, porque después de 50 años, ¡mira lo que ha pasado! ¡Mira la noche que has tenido! Todos te abrazaron y te besaron. Todos querían bailar contigo. Eras la estrella del show. D-os no duerme. Él permanece en guardia para Su pueblo, y me está cuidando a mí".

"Por favor, D-os, te estoy implorando, que yo pueda ser como este rollo perdido de la Toráh. Sé que todavía hay santidad en mí. Por favor permíteme aferrarme a ella, al igual que lo hizo esta Toráh. Y cuando sea el momento correcto, envíame un marido que me honre y me ame en la forma que una esposa debería ser honrada. Permíteme tener un hogar feliz, sagrado, y lleno de hijos y de invitados y bondad, como esta casa. Por favor, D-os, encuéntrame, también a mí, y tráeme a casa".

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** Esta historia me fue relatada por el Rabino Binyamin Pruzansky, y la estoy divulgando con su autorización

Lluvias

TIEMPO DE LLUVIAS

Lluvia

Comenzamos a citar el párrafo "Mashib Haruaj." en la plegaria de Musaf (adicional) de la festividad de Simjat Toráh (Shemini Atseret, fuera de Israel). No se trata de un pedido formal por las lluvias sino de una alabanza al Creador, por ello se denomina en el lenguaje rabínico "Gueburot Hagueshamim", o sea el poder de las lluvias. El pedido formal por lluvias se realiza en la bendición de "Barej Alenu" y existen algunas diferencias entre este pedido y la alabanza de mashib haruaj. La primera de estas diferencias es que comenzamos a citar mashib haruaj desde la plegaria de Musaf de Shemini Atseret, como ya lo recordamos, en tanto que el pedido de las lluvias comienza realizarse en Israel el día 7 de Jeshvan y fuera de Israel el 5 de Diciembre.

Afirma el Talmud Babilonio - Babli (Tratado Berajot 33) que introducimos esta alabanza de mashib haruaj por las lluvias en la bendición "ata guibor" al comienzo de la "amidá", pues esta bendición se refiere a la resurrección de los muertos, lo cual de alguna forma se asemeja a la acción de las lluvias. El pedido de las lluvias se realiza en la bendición denominada "bircat hashanim", la bendición por el año, pues esta bendición hace referencia al sustento del hombre durante el año y las lluvias son parte del sustento del ser humano.

Entre las comunidades sefaradim y algunas comunidades ashkenazim, se acostumbra en verano a agregar la frase "morid hatal" en la bendición "ata guibor" de la amidá. Según esta costumbre, si olvidó recitar "mashib haruaj" y en su lugar dijo "morid hatal" y ya terminó la bendición, no debe repetirla. Sin embargo, si no cita ninguna de estas fórmulas (como acostumbran algunas comunidades ashkenazim en verano), si no terminó todavía la bendición de "ata Kadosh", debe citar "mashib haruaj umorid hagueshem" antes de esta bendición y continuar su plegaria en forma habitual. Si ya hubiese pronunciado la bendición de "ata kadosh", deberá necesariamente recomenzar la amidá.